Navegando a vela alrededor del mundo

Restauración 41. Las velas

Realmente puedo decir que estos días estamos trabajando mucho. Seguimos en Monastir donde el viento sopla un día sí... y otro también!!!!!!!!!! Hemos terminado la cocina, estamos casi con el baño, el salón tiene hasta cortinas...


Pero no quiero despistarme, que aquí de lo que se trata es de ir siguiendo todos los pasos, uno a uno, del trabajo de restauración y todavía nos quedan muchas cosas en el tintero!!


Hoy voy a hablaros de las alas de Alea: SUS VELAS


Como sabéis el velero tenía cuando lo compramos la mayor enrollable en el mástil y no nos gustaba por lo que decidimos cambiarlo por un sistema convencional y la génova era de garruchas y nosotros preferímos instalar un enrollador. La consecuencia de tanto cambio es que las velas no servían. Podíamos intentar adaptar el génova pero resultaba un poco caro... decidimos poner las dos velas principales nuevas, comprar un génaker -de colorines, con su calceín- y un lazzy-bag para la mayor y mantener de las originales la trinqueta y el tormentín,


Tanto la génova como la mayor (con fullbatten) son de un espesor algo superior a la media y en consecuencia algo más pesadas. Seguimos manteniendo la idea de navegar hacia el Norte dentro de un par de años y queríamos buenas velas para el tiempo más duro... además esperamos que así el rendimiento en el tiempo sea mejor, y al fin yal cabo no vamos a ser regateros; no tenemos prisa en llegar!!!


El presupuesto de la reparación del barco se ha ido multiplicando del mismo modo en que aumentaba el tiempo necesario para llevarla acabo... así que después de mirar en muchos sitios y de hablar con amigos que llevan tiempo navegando, decidimos comprarlas en Lee Sails (empresa situada en Hong Kong) a través de internet.


Aun sumando los costes de envío, el IVA, las tasas... el precio era la mitad que la mayoría de las ofertas europeas; el servicio estupendo, la puntualidad alucinante!!!! en resumen, estamos contentos con la decisión.


El día exacto en que Helen Fung dijo que las velas llegarían a nuestras manos... llamó el repartidor de la mensajería (no me voy aolvidar que el eficiente trabajador de DHL me despertó poco después de las 7 de la mañana para preguntar si estábamos en casa porque venía con un paquete!!!). Otra vez los Reyes Magos fuera detemporada.




Como hemos puesto el sistema de carriles de Harken, para empezar tuvimos que montar los carriles




habíamos enviado a Honk Kong la parte del carro que se monta en la vela,en la que deben ir los sables, para que los montaran directamente. Los carros intermedios los instalamos nosotros sobre la cubierta, con nuestra “máquina de coser manual”.







Después tocó montar los battens o sables (que cortan como una cuchilla de afeitar, los condenados, por lo que se recomienda no olvidar unos buenos guantes).



Y entonces SÍ


La emoción de ir subiendo la génova poquito a poco hasta tenerla arriba



Y ver como la mayor va ganando altura




Y las agujetas


Y las risas


Y las ganas de ver las velas desplegadas pero de verdad, con todo el mar por delante...


los últimos días antes de partir fueron duros, pero vistos desde la distancia, felices y plenos, como todo el camino recorrido entre los tres, el barco y nosotros, el equípo Alea!!!



y aunque parece imposible... aun tenemos que seguir trabajando!!!!!!

Comentarios

estoy planificando e informándome para un viaje en solitario con ustedes ya aprendí algo, gracias.

Gracias por vuestros comentarios sobre las velas chinas

Hola, nada agradecerte que sigas manteniendo este hilo. Es una buena base de datos. Un abrazo a los dos.

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