Hoy vamos a iluminarnos un poco y os cuento las luces de posición que lleva el Alea.
Originalmente tenía luces convencionales –de bombilla- en forma de foco tricolor en el mástil y decidimos cambiarlas por luces de led situadas en los balcones de proa y popa.
Para ello –desde luego- hubo que fabricar unos soportes –de inox- y soldarlos al balcón.
Los cables pasan dentro de los tubos del balcón y a través de un pasacabos (que a nosotros, por su forma curvada, nos recuerda una trompa y por lo tanto llamamos elefante) llegan al interior del barco.
La diferencia de consumo de las luces de led respecto las convencionales es más que notable. Mientras una bombilla consume 2 amperios por hora, una luz de led consume unos 0,25. Puesto que queremos ser autosuficientes con las dos placas solares es importante reducir al máximo los consumos!!!!!
Sin embargo, la luz de tope la hemos mantenido con bombilla ya que sólo debemos utilizarla para señalizar que navegamos con motor y en esa situación es el motor el que nos ayuda a generar electricidad.
En el tope del mástil hemos mantenido la vieja luz tricolor con bombilla (por si alguna de las nuevas luces falla) y hemos puesto, coronándola, a modo de pequeño faro, una luz de led para señalizar el fondeo
Ahora que hemos navegado puedo decir que es una imagen especial ver el agua reflejarse en las luces de babor y estribor mientras haces las guardias nocturnas; el primer día me sorprendieron, la luz es muy visible y el agua juega a pintarse de colores...
Pues por hoy lo dejamos aquí... pero no se ha terminado!!!! Seguimos trabajando (siempre me han dicho que en un barco el trabajo no se acaba nunca y empiezo a creérmelo...)
En el post anterior Pablo me preguntaba dónde estibamos la pasarela de entrada en el barco puesto que –ciertamente- es algo grande... ahí va la foto, como la mayoría de veleros que tienen una pasarela de este tipo, la tenemos con cabos fijada en un lateral del barco, en la foto, detrás de Johan
Seguimos con la llegada del motor... pero antes voy a remontarme un poco atrás y os contaré cómo decidimos comprar ESTE motor
Ya expliqué que la decisión de comprar uno nuevo fue algo que maduró lentamente: mucha gente nos recomendaba intentar "salvar" al viejo; escuchamos con atención todas las opiniones pero finalmente optamos por el cambio.
Desde aquí dar las gracias a Emma y Víctor (os recomiendo su libro "De Montserrat a los mares del sur, de Emma Mora ed. Noray) que desde su experiencia nos animaron al cambio
o sea, nuevo motor sí, pero ¿cuál???
También aquí las opiniones han sido muchas y muy diversas. Hemos mirado Nanny, Perkins, Solé, Yanmar, Volvo... cada uno con sus convenientes y sus inconvenientes.
Varias cosas nos han hecho decidirnos por un Volvo Penta.
La primera ha sido una intuición de Johan desde el primer momento; no es muy científico... pero es lo que hay
La segunda la opinión de dos buenos amigos conocedores de los motores: José Carlos y Carles.
La tercera y fundamental es la posibilidad de conseguir repuestos de manera más o menos sencilla en la mayoría de rincones del planeta: otras marcas ofrecían mejor precio pero el servicio técnico a nivel internacional no era tan abundante y tener que volar a Dios sabe dónde para conseguir un repuesto no nos parecía nada atractivo.
Es cierto que los recambios no son especialmente baratos, pero salimos con un motor nuevo y lo vamos a mimar... esperamos que lo de los recambios tarde en ser necesario
o sea, que íbamos a comprar un volvo-penta, pero ¿cuál????
yo pensaba que esto no era tan complicado!!!
El antiguo motor tenía algo más de 100 Hp pero buscando información en internet y en foros y en libros, etc. Johan me explicó que existe una fórmula matemática que te permite saber cuál es la mayor potencia en caballos que se le puede aplicar a una hélice antes de que ésta empiece a cavitar (para quien tenga curiosidad http://www.alberg30.org/maintenance/MechanicalPropulsion/Propeller/propcalc.xls)
La potencia máxima que admite nuestra hélice es de 80 hp aproximadamente
Puesto que no podemos poner una hélice más grande -o hemos de poner una de cinco palas y no era nuestra intención- decidimos comprar un Volvo Pent D2 75 hp
y después de tantas mediciones, meditaciones y resoluciones... el motor llegó y fue como si hubieran llegado los Reyes Magos fuera de temporada
y era así de guapo
Para subirlo, sólo hubo que repetir una operación ya conocida pero a la inversa: volvimos a llamar a nuestro amigo de la grua... y para arriba!!!!
y así el motor se encontró con esa cama tan bien dispuesta que habíamos preparado para él !!!
Ahora sólo me queda explicar que a determinados elementos del barco los estamos bautizando con un nombre propio -hemos coincidido con más navegantes que lo hacen de forma que debe ser una modalidad de locura que viene dada con el velero- y nuestro nuevo motor se llama CHOQUERO.
Sabéis que somos asiduos del foro de La taberna del puerto (www.latabernadelpueto.com) y ahí uno de los foreros nos ha demostrado un cariño y unas ganas de ayudar desinteresadas que nos han hecho sentirnos próximos a él sin conocerlo. Ha compartido su saber -que es mucho- con nosotros y ha respetado nuestras decisiones -que no siempre coincidían con las que habría tomado él-
Además nos ha explicado que Choquero es el nombre por el que se conoce a las gentes navegantes de Huelva.
Y este es nuestro pequeño homenaje a un amigo.
Así que ahora Choquero -o Choquerillo- está en su sitio deseando rugir por los mares y océanos, pero aún tendrá que esperar un poco!!
seguimos trabajando...
Supongo que a estas alturas ya ha quedado claro que en este equipo de trabajo, Johan es el que planifica y organiza. Mis conocimientos sólo dan para ayudar, aprender, opinar (bueno, a estas alturas ya tengo casi un máster en pintar a brocha)... pero es evidente que no para decidir qué radar es más conveniente o cómo hacer una lámpara de leds.
Por eso la cabeza de Johan -a veces- viene a ser como una cafetera a presión.
Hay mañanas que cuando lo despierto con un "el café está hecho", él -casi sin abrir los ojos- me dice "creo que ya sé como solucionar lo del desagüe de la ducha".
Para liberar la carga de no olvidar esto o aquello, para organizar el trabajo, para tener una visión más global, nos hemos acostumbrado a hacer listas de tareas
Johan dice que en el ánimo de un hombre, o sea, en su ánimo, no cabe una lista de quehaceres de más de dos folios. Así que empezamos con listas genéricas y sólo cuando abordamos un tema concreto hacemos su propia lista detallada (lista que no puede superar los dos folios, claro!!)
Así que aunque yo pensaba que la tarea "mástil" era poca cosa, la lista nos salió larga y ni el buen trabajo de instalar el sistema de carriles ni la fantástica pintura daban el tema por cerrado, ni mucho menos
¿que qué faltaba?????
Para empezar, siendo originalmente un palo con enrollador, la cabeza no tenía roldanas para los cabos de la mayor y amantillo, así que nos tocó modificarla.
Como lo de soldar aluminio ya se nos escapa (y no tenemos la soldadora adecuada) recurrimos a una empresa que nos hiciera el arreglo soldando unas pletinas
El siguiente paso fue conseguir roldanas de la medida adecuada
Y a continuación pasamos por el lugar adecuado unos cabos provisionales que en el momento adecuado sustituiremos por los nuevos. De momento ahí hemos dejado los cabitos con etiquetas para saber cuál corresponde a qué.
Y si lo de pasar los cabos por todo el palo tubo su gracia, ni os cuento lo de pasar todos los cables eléctricos. Ni idea tenía yo de que el mástil tuviera tantas cosas: que si las luces de navegación, que si el radar, que si el altavoz, que si...
Utilizamos un pasacables de electricista y a veces algo de ingenio para conseguir que todo llegara a su sitio.
Y a partir de ahí, a instalar
La luz de tope
El soporte del radar,
el altavoz para las señales acústicas
En lo más alto, la antena de la radio, el sensor de viento, la veleta y la luz de fondeo. Como teníamos una tricolor, la hemos conservado como repuesto por si las habituales fallan, y la hemos coronado con una luz de led para el fondeo. Ahora tenemos nuestro pequeño faro particular

¿ya está listo el mástil para volver a su sitio?????
NOOO, todavía había cosas de la lista sin tachar
Hemos puesto peldaños para subir hasta la primera cruceta y un par en lo más alto para hacer más cómodos los trabajos de altura.
Hemos restaurado y pintado las crucetas
Y ahora, parece, que SÍ... o eso esperamos!!!!!!!!!!!!
A pesar del calor, del cansancio, de la falta de vacaciones, tenemos la impresión de que agosto está siendo un mes fructífero. Será que sentimos que el agua ya está cerca y eso nos empuja.
Así que nosotros -incluso en domingo- seguimos trabajando
Cuando nos decidimos a llegar al último rincón del casco, lo primero fue desmontar los paneles de madera. Debajo había una gruesa capa de aislante -8 cm.- de poliestireno -de ese que hay normalmente en los embalajes de un electrodoméstico.
Estaba completamente encajado en las paredes y techo. Lo retiramos, lo numeramos para proceder después a reconstruir el puzle y lo fuimos almacenando como buenamente pudimos por todos los rincones del barco, paseándolo de aquí para allá cada vez que queríamos trabajar en algún sitio... un lío.
Durante todo el tiempo, Johan iba pensando en cuál sería mejor solución para el aislamiento del barco -importante porque el barco de acero tanto si queremos ir a sitios fríos como cálidos es muy "sensible" a la temperatura exterior- aunque manteniamos el original por si no había mejor oferta o el bolsillo se nos quedaba vacío!!!
Cuando tuvimos a punto el primer camarote, nos pusimos a restituir a su sitio el poliestireno... y donde antes estaba encajado a presión ahora le sobraba al menos un centímetro, o sea, que el material absorbe humedad y se infla y al estar secándose por semanas había "encogido". Además hicimos la prueba y en contacto con el fuego ardía; en resumen, al margen del estado de cuentas teníamos que buscar una mejor solución.
Después de leer mucho -mucho- parecía que lo mejor era el polietileno reticulado de célula cerrada con tratamiento para hacerlo ignífugo... ahora sólo quedaba encontrarlo.
Tras contactar con varias empresas preguntando por este material y después de valorar las soluciones alternativas que nos ofrecían dimos con lo que buscábamos en la empresa Zfoam (www.zfoam.com). Como queríamos conocer el producto antes de comprarlo -para asegurarnos que nos servía- nos pusieron en contacto con una empresa de Valencia y ahí conocimos a Francisco, un señor que trabaja la espuma con una gran destreza, en un taller pequeño, y que tiene una conversación entusiasta y una risa contagiosa (Espuforma, en Torrent)... con experiencias así, conociendo a gente como Francisco, el proyecto se va llenando de vida!!!
Y con la espuma en cuestión nos hemos puesto a aislar
primero una capa de tres centímetros de espesor entre cada una de las vigas de refuerzo (palmejares, para hablar con propiedad), cortadas a medida, con los ángulos oportunos...

y encima, y en una sóla pieza, otra placa de cinco centímetros de espesor de modo que cubre la pared hasta el tamaño de las cuadernas y sobre esta capa total de 8 centímetros volvemos a montar los paneles de madera.
así por todos los rincones
y aunque habíamos pensado mantener el antiguo aislante en el techo ya que ahí tenía mejor aspecto... pues nada, también en los techos
Tuvimos muchas opiniones sobre otros tipos de aislantes, que son muy válidos en la construcción y posiblemente en un barco de poliéster, pero los problemas de condensación en un barco de acero son muy serios por lo que era importante que la absorción de agua y humedad fuera cero... esperamos haber acertado!!!
aquí os dejo la ficha técnica por si a alguien le sirve:
ZETATEC
■ Plastazoteâ (FR)
ZETATEC-T-0105
Plastazote es una espuma de polietileno reticulado de celda cerrada que contiene aditivos retardante de llama y que se presenta en forma de planchas. El material es termoconformable tanto en formas simples como en complejas.
No contiene ningún tipo de CFC o HCFC ni plastificantes.
PROPIEDADES | METODO ENSAYO | UNIDAD | REFERENCIA |
MP 15 FR | LD 24 FR | LD45 FR |
| | | | | |
Densidad | ISO 845 | kg/m3 | 15 | 24 | 45 |
Rango de temperatura de operación | Interno | ºC | +95/-70 | +95/-70 | +110/-70 |
Resistencia a la compresión | ISO 3386/1 | kPa | | | |
25% | | | 22 | 35 | 50 |
40% | | | 50 | 65 | 95 |
50% | | | 80 | 100 | 140 |
60% | | | 130 | 150 | 215 |
Deformación remanente | ISO 1856 | % | | | |
| | | 45 | 31 | 21 |
(50%comp., 22hr, 23ºC, 24h recuperación) | | | 25 | - | - |
Resistencia al desgarre | EN ISO 8067 | N/m | 545 | 390 | 930 |
Resistencia a la tracción | ISO 1798 | kPa | 235 | 205 | 440 |
Elongación a la rotura | ISO 1798 | % | 125 | 95 | 155 |
Coef. Conduct. térmica | ISO 8302 | W/m.K | 0.046 | 0.037 | 0.043 |
Transmisión de vapor de agua (38ºC,Gradiente de humedad relativa =0/88.5%) | ISO 1663 | mg/m2/seg | - | - | 22 |
Permeabilidad al vapor de agua | ISO 1663 | hg/Pa/s/m | - | - | 0.09 |
Absorción de agua | DIN 53428 | % vol | | | |
1 día | | | <0.1 | <0.1 | <0.1 |
7 días | | | <0.3 | <0.3 | <0.3 |
28 dias | | | <0.5 | <0.5 | <0.5 |
Características de inflamabilidad (horizontal) | FMVSS.302 | mm | | | |
Espesor mínimo que cumple | | | 3 | 2 | 2 |
| | | | | |
| | | | | |
PROPIEDADES | METODO ENSAYO | UNIDAD | REFERENCIA |
MP 15 FR | LD 24 FR | LD45 FR |
Especificaciones de inflamabilidad | | | | | |
| Aviación civil | CAA 8 sección 2.2b | Cumple | Cumple | Cumple |
| Av. Militar | FAR 25.853 | - | Cumple | Cumple |
| Aviación | JAR 25.853 (f) | Cumple | Cumple | Cumple |
| Airbus ind. | ABD 0031 | Cumple | Cumple | Cumple |
| Mobiliario y accesorios | SI 1324/ SI 2358 | - | Cumple | Cumple |
| DIN 4102:B1 | | Cumple por espesores de 6 y 20mm | Cumple por espesores de 6 y 20mm | Cumple por espesores de 6 y 20mm |
Dureza Shore 00 | ISO 868 | | 26 | 44 | 57 |
| | | | | |
Nota : La información contenida en este documento se da de buena fe.
No se acepta ninguna responsabilidad debido al uso, aplicación o procesado de los productos descritos.
Esta hoja de información técnica no constituye una especificación del producto.
nosotros, como siempre, seguimos trabajando
En un libro leímos, hace tiempo, que hay –básicamente- tres tipos de personas con barco (bueno, hablaba de gente con un trabajo, con una vida más o menos convencional, no entraban aquí los que lo dejan todo para navegar por el mundo...)
Los que adoran el bricolaje –en este caso bricobarco- y construyen su propio barco o compran uno necesitado de mil reparaciones; que siempre tienen algo nuevo que instalar, repasar, desinstalar, modificar... o nunca acaban con el brico, o cuando el barco está inmejorable, lo venden para comprar otro y volver a empezar.
Los que adoran navegar. Tienen un barco que se ajusta a sus posibilidades, apto para salir al mar YA; o hacen charter con distintos barcos para conocer países, o tienen amigos con barco y no dudan en apuntarse a cualquier salida.
Yo creo que hay más tipos, pero vamos a respetar la opinión del autor!
Nosotros definitivamente no pertenecemos al segundo tipo... un barco que cuando lo comprábamos no flotaba, no se ajusta a eso de “crear imagen” (por lo menos no de ricos...)
Pero andamos locos intentando encontrar el equilibrio entre los primeros y los terceros!!!
Por estas fechas ha hecho un año que estamos trabajando y nos gusta, y queremos dejar el barco precioso y con mil detalles y para que lo saquen en la portada de una revista y
queremos navegar... el sueño tiene que cumplirse aunque no sea enfundado el raso, tules y organdí
Metiendo todo eso en una coctelera, hemos decidido apostar por trabajar duro en la navegabilidad del barco y partir a finales de septiembre -más o menos- aunque los interiores estén a falta de lijar y barnizar, aunque el suelo esté necesitado de un cambio, aunque no todas las cortinas estén puestas en su sitio, si el barco navega y es seguro NOS VAMOS... que el invierno será largo y tiempo tendremos de seguir bricoleando si hace falta
Sabemos que corremos el riesgo de partir con montones de cosas “provisionalmente...definitivas” pero pensamos que si nos quedamos hasta que todo esté perfecto, hasta el último detalle, quizá el día de zarpar no llegue nunca, porque la perfección dicen por ahí que no existe.
Pues la consecuencia de todo esto es que estamos organizando una pequeña merienda-fiesta de celebración de nuestro trabajo/sueño/viaje... para el próximo 13 de septiembre, aquí, en Valencia
Avisados estáis. Si alguien se anima que nos mande un mensajillo por mail y quedamos
Sería fenomenal poder vernos las caras
A nosotros será fácil reconocernos: dos con cara de equilibristas...
Terminado el trabajo de retirar la teca y tapados con soldadura los más de 2000 agujeritos, llegó el momento de reparar los desperfectos más “graves”, especialmente la punta de la proa que tenía una estructura original claramente inadecuada: dos tubos abiertos que con la teca de la cubierta se llenaban de agua que no podía volver a salir y ya se sabe que acero y agua no son demasiado amigos si no hay un tratamiento oportuno (y no lo había!!) .
Para sustituir esta construcción necesitábamos acero de calidad náutica: ha sido la primera dificultad que ha llegado a parecernos insalvable, parecía que ese tipo de acero no existía!!!
Pero precisamente esta ha sido la oportunidad de vivir en primera persona eso que llaman la solidaridad de los marineros.
Desde hace unos meses paseo por un foro náutico (www.latabernadelpuerto.com) y en él hemos encontrado mucha información útil pero por encima de eso mucho compañerismo y me atrevo a decir que buenas amistades.
Hice un llamamiento y a la mañana siguiente teníamos 6 respuestas (siguieron más) con ideas, direcciones, opciones… y en uno de esos hilos encontramos lo que estábamos buscando: acero de la calidad necesaria, cortado a medida y a punto para sustituir nuestra punta de proa.
Desde aquí un abrazo sincero a los amigos de la Taberna que nos están acompañando en el trabajo de restauración. Gracias por el apoyo y la compañía.
A partir de ahí todo fue trabajo y buen hacer por parte de Johan, pero mejor que contarlo os lo ilustro con fotos.
Estructura de acero original
Estado del acero interior del tubo cuadrado

A mitad de la “reconstrucción” la punta de estribor
¿Qué es lo bueno de un barco de acero??? Que cuándo es necesario se corta y se vuelve a soldar y … como nuevo (aquí el agujero)
Radial para dejar el trabajo fino
Soldando desde el andamio exterior
Nueva forma, suficientemente fuerte y completamente estanco evitando oxidaciones!!!
Mientras tanto yo andaba por los cofres pintando el interior como habéis visto. Pronto fotos del resultado.
Besitos... seguimos trabajando
Para variar un poco el guión hoy voy a contar alguna cosa de mí
Cuando andaba yo por los 14/15 años mi madre me apuntó a corte y confección... si os digo que no me hacía mucha gracia pero no me quejé demasiado, adivinaréis que fui una adolescente terriblemente dócil y fácil de criar, el sueño de cualquier progenitor; qué poco se esperaban que a estas alturas de la vida me diera por liarme la manta a la cabeza, dejarlo todo e irme a navegar!
En los dos años largos en que gasté mis tardes en esta fantástica actividad extraescolar no conseguí adquirir ni un poquito de gusto por la costura; coser -aún hoy- me pone de mal humor.
Pero pasa el tiempo y la vida da vueltas y un día decides restaurar un velero con tu chico, y puesto que optamos por ser las manos y el corazón de la aventura y de igual forma que hemos hecho cofres, escotillas, soldaduras, pintura, etc, era normal que este día llegara:
toca coser!!
Hace algo más de un año, al cumplir los 40, Johan me regaló una máquina de coser de esas pequeñas y los dos nos veíamos confeccionando las banderas de cortesía de los remotos países que íbamos a visitar; pero eso aun queda lejos.
Para hacer honor a la verdad, mis conocimientos textiles estaban en algún lugar muy remoto y olvidado de mi disco duro; pero ahí está Johan que, además de todo lo demás, pues también cose lo que haga falta (está claro que es la mar de completito)
Y en pos de una buena distribución de las tareas y en vista de que me iba a llevar algo de tiempo aprender electrónica que volver a la aguja, me ha parecido más fácil recibir un rápido cursillo de actualización y uso de la máquina por parte del capi y esta es la historia de cómo he vuelto a coser.
Sigue sin entusiasmarme, sólo he terminado una pieza, pero mientras me peleo con el hilo y con la aguja y con la tela y con el mundo, ya no me enfado (o no demasiado). Porque no estoy haciendo una falda que sé que no me pondré... estoy haciendo las fundas para los winches, las escotillas, la rueda, los toldos... y eso sólo puede arrancarme sonrisas!!!!!!
y ahí estaba la "cajita de coser" -como lo fue siempre en casa de mi madre una caja de galletas reciclada- con su alfiletero con forma de corazón, el jaboncillo y todo lo demás
Me ha costado un poco pero he reaprendido a poner el hilo, a llenar el carrete de abajo, a darle al pedal
La sonrisa es puro pánico...
Pero aunque las costuras no sean las más rectas del mundo, aunque el resultado no sea perfecto... estamos encantadísimos
ahora sólo me faltan mil cosas más; pero ya sabéis lo que dicen TODO ES EMPEZAR
seguimos trabajando (sofocaditos de calor, pero seguimos)
Para empezar, pedir disculpas por haber tenido este rincón tan importante de nuestra aventura un poco abandonado en los últimos días
Seguir diciendo que ha sido algo pasajero y que en unos días (semanas????) volveremos a estar explicando mil cosas que quedan pendientes de nuestro bricobarco
La razón de todo esto es que hemos estado corriendo como locos porque POR FIN
ZARPAMOS !!!!!!!!!
si los vientos nos son propicios partimos un día de esta semana rumbo a Túnez
allí nos tomaremos algunos días de vacaciones para seguir a Monastir donde queremos pasar el invierno y terminar los interiores del barco
es cierto que podríamos esperar a tenerlo todo a punto antes de partir... pero tenemos ganas de ver las velas llenas de viento y la proa surcando las olas
No os olvidéis de nosotros en estos días... nosotros volveremos lo antes posible
gracias por acompañarnos
un poquito de cada uno de vosotros nos acompañará en esta primera travesía
besos y seguimos en contacto
silvia, johan y alea
Aquí estamos de nuevo.
Aunque ya nos queda poco que explicar del proceso de restauración y a partir de ahí nos concentraremos en el viaje... todavía quedan algunas cosas importantes que explicar. Además sabemos que el mantenimiento del barco nos va a acompañar siempre: el brico va a ser parte de nuestras vidas.
Hoy voy a hablaros del baño.
Originalmente el Alea disponía de dos baños: uno entre el salón y el camarote de proa y otro en el camarote de popa que era tipo suite. Este último lo hemos sustituido por un pequeño taller en el que poder hacer pequeños trabajos y donde guardar las herramientas y nos hemos quedado con un único baño (sabemos que eso nos obliga a llevar siempre recambios de todo porque le baño es fundamental, pero el taller también nos parecía imprescindible).
El baño es un buen ejemplo de como ha sido el trabajo en el Alea: a primera vista un poco caótico y nada lineal, pero va siguiendo una especie de lógica propia: desmontamos el baño original, pero para pintar las paredes había que esperar a que llegara el momento de chorrear los interiores; compramos el tanque pero no podíamos instalarlo hasta tener el nuevo aislante, teníamos el wc pero teníamos que esperar a cambiar los grifos de fondo...
Al repasar las fotos encuentro que las primeras son de hace más de un año y medio y las últimas de hace apenas unas semanas, pero todo llega y el baño nuevo (junto a la cocina son las dos piezas que hemos hecho completamente nuevas) está estupendo.
A la hora de abordar el diseño del nuevo baño había dos elementos fundamentales que nos preocupaban
1.- el tanque de aguas negras (no había ninguno)
2.- el sistema de recoger el agua de la ducha (en un barco de acero no nos parecía buena idea dejar correr el agua por la sentina y sacarla con las bombas de achique, cuanto menos contacto haya entre el casco y al agua, mejor que mejor)
Con estas dos cosas en la cabeza, empezamos a trabajar
Para empezar desmontamos hasta la última pieza del baño (rotulando los paneles del techo, las maderitas y demás, para poder reponer lo que todavía fuera útil al terminar) y dejamos las paredes peladas... y a pintar con todas las capas.
Después resolvimos el asunto del tanque. Para aprovechar la curvatura del casco y dejar una pared recta, encargamos un tanque a medida en polietileno (www.boatwide.com) que sigue el dibujo del casco y tiene una capacidad de 95l. Ya explicamos en su momento las dificultades que tuvimos para meter el tanque en el barco
por suerte sí entró en el baño (aunque apenas sobraban unos milímetros al pasarlo por la puerta y la curva para llegar ahí no fue sencilla) y encajaba perfectamente en su lugar.
hay que ver que carita de cansancio tenía Johan... y que churretes le caen por la cara!
Ahora tocaba hacer uno de los famosos soportes con la T de inox con los que hemos sujetado en su lugar tantas y tantas cosas. El tanque quedaría colgado del techo y sujeto a las paredes del siguiente modo:
la primera imagen muestra la sujeción al techo
la segunda es una vista desde abajo, donde se aprecia la forma triangular
Ahora tocaba pensar en la ducha... la mejor forma es buscar, leer, hablar; dicen que casi todo está inventado!. Finalmente un amigo nos explicó el sistema que tenía en su barco y convenimos que era perfecto para nosotros: instalar una canalización entre las paredes y el suelo que recoja el agua e instalar un sistema bombearla al exterior... bueno, creo que con unas fotos será más comprensible.
Teníamos que hacer una canalización siguiendo la forma del suelo del baño.
Para ello compramos una sección rectangular de inox de 50x80
Cortamos una parte dejando dos centímetros a cada lado: en el exterior pegaremos con epoxi una madera que hará de unión entre la pared y el vierteaguas y en el interior se apoyará el suelo.
¡qué faltita hacía chorrear el casco, y qué felicidad que eso ya sea agua pasada!!!
Después soldamos unas salidas en cada una de las esquinas para recoger el agua y al mismo tiempo cortamos en chapa marina de 18mm, la pintamos (con la misma pintura utilizada para las paredes, poliuretano de dos componentes Sigma) y le pusimos unos soportes que debían encajar en la canalización. De este modo podremos desmontar el suelo y acceder al fondo en cualquier momento, comprobar que todo está bien, repasar la pintura, etc.
Entre tanto, y para que fuera posible desmontar el suelo, teníamos que hacer algún tipo de soporte para el wc (aquel que un día nos regaló un desconocido al que nunca volvimos a ver) que quedará "colgado" de la pared
Una vez instalado el wc y puesto el vierteaguas, tocaba el tanque de aguas grises que recogiera el agua y la bombeara al exterior. Aprovechamos este mismo tanque para recoger el agua que pueda acumularse en la caja de la cadena al recoger el fondeo.
Y por fin! podíamos empezar con la carpintería que finalmente es lo que quedará a la vista ocultando tanto trabajo, tanto tiempo buscando soluciones, tanta pintura y tanto tubo!
Una plancha de chapa marina tapará el tanque (hemos dejado unas aperturas para poder controlar el nivel del tanque y hemos instalado una bombilla lo alumbra y facilita el control), dejando la pieza superior desmontable para poder acceder a las entradas de agua, salida para la limpieza del tanque y salida de respiración, etc haciendo más fácil cualquier reparación.
Para acabar, un pequeño banco en el que instalar el lavamanos con un armario en el que guardar lo básico sin quitar demasiado espacio
Un espejito, una buena mano de pintura... y baño nuevo!!!!!!
Pues eso es todo por hoy... pero no hemos acabado todavía... aunque parezca mentira, seguimos trabajando!!
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Para todos aquellos que nos seguís desde el principio y para quienes nos acabáis de conocer
YA TENEMOS WEB
La mayoría sabéis que una de las formas con las que pretendemos ir ganándonos la vida por el camino, es alquilar un par de camarotes que tenemos libres. En la web encontraréis el qué y el cómo y lo que no es menos importante un mapa para seguir nuestros pasos.
Esperamos que os animéis a vivir la aventura en directo... y comprobar in situ el resultado de casi dos años de trabajo; eso sí, nada de bricolear a bordo, sólo navegar y disfrutar del mar

Un día feliz: íbamos a volver a ser un velero con su palo arriba !!!!!
Como ya sabemos que todo tarda más de lo previsto, empezamos tempranito con los preparativos. Para empezar debíamos volver a su lugar obenques, stays, cabos...
Hasta el momento, tenemos que reconocer que la vida está aliada con nuestro proyecto. Unos días antes de la subida del palo llegaron a nuestro pantalán como transeúntes Eloina y Sean, española y canadiense, que tras muchos años de convivencia en Canadá se trasladaban a España y se habían traído su velero (realmente precioso). Con ellos pasamos muy buenos ratos, compartimos cafés, cervezas, sangrías y tapas, y ellos fueron las manos que ayudaron a que todo funcionara como una máquina de relojería, con prisas y nervios pero todo a tiempo.
Johan y Sean fueron colocando en su lugar los cabos que deben pasar por el mástil, cosiendo finales como un par de profesionales, dejándolo todo perfecto.
Teníamos que dejarlo todo bien organizado, que subir y bajar el palo no se hace cada día.
El Alea tiene burdas fijas que originalemente rozaban un pelín las crucetas; para solucionarlo hicimos una pletina que retrasaba el punto de salida y evitaba el rozamiento, también ahora era el momento de montar el invento
Cuando todo estaba preparado llegó la grúa y tocó mover el barco hasta el punto en que haríamos el montaje. En un día de mucho viento y con algo de nervios (bueno, con muchos nervios) el motor volvió a rugir y Alea volvió a deslizarse por el agua!!!!
Cabos, fijaciones, medidas, previsiones...
Preparados, listos.... ARRIBA !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Entenderéis que no hay fotos del momento en que encajamos el palo en su lugar, fijamos los obenques y demás: teníamos las manos demasiado ocupadas!
Roberto iba controlando con paciencia y maestría el brazo de la grúa y llegó el gran momento: OK todo estaba correcto
Pero no siempre se acierta todo a la primera, de manera que en ese mismo momento ya tocó subir para desenredar un cabo... fue maravilloso que me dejaran subir a mí y me regalaran la preciosa imagen del barco desde esas alturas!!!!!!!!!!!!!!!!
Y después, de regreso a nuestro rinconcito
En resumen
UN GRAN DÍA
Eso sí, sabemos que queda mucho por hacer, de modo que no nos dormimos en los laureles. Seguimos trabajando.
Finalmente, porque es caro dejar que te hagan los trabajos o simplemente porque nos gusta trabajar en el barco, estamos haciendo nosotros mismos la mayoría de las reparaciones que necesita Alea.
En este camino que acaba de empezar, estamos comprando diversas máquinas, numerosos instrumentos y pintura y ... que empiezan a llenar las habitaciones y hasta los pasillos del piso en el que vivimos: desde los hilos eléctricos -que son especiales como casi todo lo que necesita el barco- hasta una máquina para curvar tubos de inox.
Johan es ya un experto soldador.
Yo una pintora de brocha gorda.
De momento he pintado los techos. Entre la dificultad del espacio y mi inexperiencia lo cierto es que al principio acababa más pintura en el suelo y en mi cuerpo que donde tenía que quedar. Dándole vueltas al problema, Johan me dijo que había algo que se podía comprar para evitar que al poner el pincel en posición vertical la pintura chorreara por el palo y me cayera encima... y como nos gusta hacer nosotros mismos todo lo que se pueda, buscamos como fabricar esa cosa
Y aquí está nuestro primer BRICOINVENTO
Se coge una espuma y se recorta un rectángulo algo mayor que el pincel.
Se hace un corte y se pone el pincel dentro, a la altura de las cerdas.
Al levantar el pincel la pintura corre hacia arriba pero queda empapada en la espuma.
No es nada del otro mundo, pero teniendo en cuenta que yo era una tranquila auxiliar de bibliotecara... me sentí como una inventora de verdad
hay más bricoideas... para otro momento
Hoy no voy a escribiros nada....os lo voy a contar al oído!!!!
Soy oyente habitual –casi compulsiva- de la radio ¡cómo la echo ahora de menos!, de la cadena Ser, a todas horas, y ya hace algún tiempo llamé a La Ventana (de 16 a 19h) a una sección en la que te dicen qué tiempo hará en una fecha y zona en la que tú estés interesado. Yo quería saber cómo estaría el mar el día de mi primera navegación, con las prácticas del PER…
Les interesó esta loca aventura y a partir de ahí nos han llamado un par de veces para saber si por fin nos hacíamos al mar y la última, el pasado 26 de diciembre, para saber dónde estábamos!!!
Aquí os dejo un enlace con la entrevista, porque aunque me da un poco de pudor, me apetece por una vez que sea mi voz la que llegue a vosotros!!!!
Un beso grandote !!!!!!!!!!
http://www.cadenaser.com/sociedad/au...rcsrsoc_2/Aes/
Cuando decidimos bajar el palo hubo mucha gente que se sorprendió y nos preguntó el por qué. Si llego a saber todo el trabajo que traía detrás el tema, yo también lo habría estudiado con más calma...
Ahora hablando en serio, la decisión de bajar el palo para repasarlo hasta el último detalle ha sido acertada ya que nos ha permitido, para empezar, cambiar el sistema de enrollador por el de los carriles y "yaquestoy" lo hemos dejado casi casi como nuevo!!!
Aunque cuando vimos el barco nos pareció que el mástil estaba perfecto y era de una buena marca, etc, etc, al tenerlo a bajo vimos que tenía diferentes arañazos: eso había que arreglarlo
Así que aprovechando que una tarde había refrescado, quitamos la pintura que estaba suelta con la misma brocha con la que habíamos limpiado el molinete
Ahora ya me sabía los pasos a seguir -que si algo estoy haciendo este año y con este proyecto es aprender, aprender y aprender- de modo que lo siguiente era la imprimación para aluminio.
Una vez imprimado, le dimos una capa de poliuretano -del mismo color que utilizamos para la cubierta- y parecía que había sufrido un terrible ataque de sarampión!!! Tocaba lijar todo el palo para igualar las pinturas y después darle una manita a todo para dejarlo impecable
Vamos a pintar el casco nosotros mismos y hemos decidido hacerlo a pistola. Por lo tanto pintar el mástil era una ocasión perfecta para ir cogiéndole el pulso a la pistolita y llegar con un mínimo entrenamiento al barco.
Antes de la pintura el encintado de todos los elementos que no debían pintarse
Hemos conocido a un colega, propietario también de un barco de acero, en el mismo náutico y se ofreció a venir a echar una manita; ahí estuvieron Johan y Mochi toda una mañana: que probamos con tu pistola, que ahora con la mía, que un poco más de disolvente, que si ahora me cae un llorón de pintura, que si por aquí o por allá. El resultado no fue de cine -la cervecita en buena compañía de después del trabajo sí- pero íbamos pillando la idea de esta modalidad de pintura.
Los desperfectos se solucionaron con lija y una nueva mano -así un par de veces- hasta que nos pareció que el resultado era razonablemente aceptable (bueno, a mi me parece excelente, pero claro yo estoy loca por el barco y por el pintor, así que muy imparcial no soy).
Y el resultado es este visto en un par de fotos de esas de antes/después que tanto me gustan
... yo pensaba que el palo ya estaba listo, perfecto, a punto de volver a su lugar, pero resulta que ni de lejos, aún falta mucho para darlo por terminado, pero eso os lo cuento en un par de días!!!
nosotros nos vamos a aprovechar la tarde, para seguir trabajando, desde luego!!
Cuando compramos el barco el techo me pareció precioso... y lo hemos tenido que desmontar totalmente!!!
Al realizar las soldaduras en la cubierta debía estar despejado el techo y después había que repararlo, así que: manos a la obra!!!
Desmontar los paneles de chapa, retirar –y estibar donde se pueda- el aislante de 8 cm que hará de Alea un lugar resguardado del calor y del frío, y a trabajar.
Lo prioritario era decidir qué tratamiento era el más correcto para prevenir el óxido, que desde ahora va a ser nuestro principal enemigo en los próximos años, de modo que tras el trabajo en el barco hemos pasado horas leyendo en internet, en revistas, en tiendas, sobre las cualidades de montones de pinturas. Finalmente nos hemos decidido por antióxido de alta resistencia que se llama Owatrol.
Empezamos con una pasada de radial para alisar el techo y eliminar cualquier resto de nuestro enemigo... limpieza con un trapo mojado en disolvente para empezar a pintar sin suciedad y una buena pasada de aspirador por toda la zona para trabajar sin partículas que vayan oxidándose por las esquinas
Dos capas de Owatrol (con 24 horas entre cada una) son el primer paso
A continuación, dos capas de Danboline (International) –con las correspondientes 24 horas- que es una pintura especial para setinas que impide el paso de la humedad.
Total: cuatro días para cada uno de los techos.
Las mayores dificultades: sin duda el calor –que hemos solventado con un pequeño aparato portátil de aire acondicionado y pronto lo solventará el otoño- y la dificultad de la “orografía” del barco; techos bajos, muebles que dejan un poco inaccesible este o aquel rincón...
El trabajo, como el de cubierta, no es fácil, pero estamos felices de hacerlo y además nos da la seguridad de que no nos va a acechar ninguna sorpresa porque cuando el barco esté en el agua habremos revisado hasta el último rinconcito de su techo, paredes, fondos...
Es una tarea dura pero nos gusta, porque si hasta ahora habíamos conseguido ser un equipo estupendo de dos, estamos alcanzando una buena simbiosis con Alea... y de repente los tres somos uno y nos comunicamos, y nosotros nos entendemos con un simple gesto, y Alea nos corresponde dejándonos ver todo su potencial, haciéndonos saber que será un buen lugar para vivir nuestro sueño y nos agradece nuestros cuidados.
El resultado a fecha de hoy es EL CAOS (excepto en el techo... que queda precioso). El barco está lleno de plancha marina de las paredes y techos, de aislante, de listones de madera, de herramientas, de pinturas.
Ahora parece el taller de un par de locos, pero ya se sabe que después de la tormenta llega la calma, y antes de que nos demos cuenta estaremos eligiendo las cortinas y la tapicería del salón, aunque hoy... parece un poquito lejos
En el camino quedan mil anécdotas... prometo regalaros algunas!!!
Próximos objetivos: armar la cubierta con todos los elementos y sanear las paredes interiores
Realmente puedo decir que estos días estamos trabajando mucho. Seguimos en Monastir donde el viento sopla un día sí... y otro también!!!!!!!!!! Hemos terminado la cocina, estamos casi con el baño, el salón tiene hasta cortinas...
Pero no quiero despistarme, que aquí de lo que se trata es de ir siguiendo todos los pasos, uno a uno, del trabajo de restauración y todavía nos quedan muchas cosas en el tintero!!
Hoy voy a hablaros de las alas de Alea: SUS VELAS
Como sabéis el velero tenía cuando lo compramos la mayor enrollable en el mástil y no nos gustaba por lo que decidimos cambiarlo por un sistema convencional y la génova era de garruchas y nosotros preferímos instalar un enrollador. La consecuencia de tanto cambio es que las velas no servían. Podíamos intentar adaptar el génova pero resultaba un poco caro... decidimos poner las dos velas principales nuevas, comprar un génaker -de colorines, con su calceín- y un lazzy-bag para la mayor y mantener de las originales la trinqueta y el tormentín,
Tanto la génova como la mayor (con fullbatten) son de un espesor algo superior a la media y en consecuencia algo más pesadas. Seguimos manteniendo la idea de navegar hacia el Norte dentro de un par de años y queríamos buenas velas para el tiempo más duro... además esperamos que así el rendimiento en el tiempo sea mejor, y al fin yal cabo no vamos a ser regateros; no tenemos prisa en llegar!!!
El presupuesto de la reparación del barco se ha ido multiplicando del mismo modo en que aumentaba el tiempo necesario para llevarla acabo... así que después de mirar en muchos sitios y de hablar con amigos que llevan tiempo navegando, decidimos comprarlas en Lee Sails (empresa situada en Hong Kong) a través de internet.
Aun sumando los costes de envío, el IVA, las tasas... el precio era la mitad que la mayoría de las ofertas europeas; el servicio estupendo, la puntualidad alucinante!!!! en resumen, estamos contentos con la decisión.
El día exacto en que Helen Fung dijo que las velas llegarían a nuestras manos... llamó el repartidor de la mensajería (no me voy aolvidar que el eficiente trabajador de DHL me despertó poco después de las 7 de la mañana para preguntar si estábamos en casa porque venía con un paquete!!!). Otra vez los Reyes Magos fuera detemporada.

Como hemos puesto el sistema de carriles de Harken, para empezar tuvimos que montar los carriles


habíamos enviado a Honk Kong la parte del carro que se monta en la vela,en la que deben ir los sables, para que los montaran directamente. Los carros intermedios los instalamos nosotros sobre la cubierta, con nuestra “máquina de coser manual”.



Después tocó montar los battens o sables (que cortan como una cuchilla de afeitar, los condenados, por lo que se recomienda no olvidar unos buenos guantes).

Y entonces SÍ
La emoción de ir subiendo la génova poquito a poco hasta tenerla arriba

Y ver como la mayor va ganando altura



Y las agujetas
Y las risas
Y las ganas de ver las velas desplegadas pero de verdad, con todo el mar por delante...
los últimos días antes de partir fueron duros, pero vistos desde la distancia, felices y plenos, como todo el camino recorrido entre los tres, el barco y nosotros, el equípo Alea!!!
y aunque parece imposible... aun tenemos que seguir trabajando!!!!!!
Pues por fin la tecnología nos permite volver a reencontrarnos con los amigos!!!!!!!!
Estos días han sido un poco locos. Hemos subido el palo, puesto las placas solares, las baterías, hemos intentado hacer que el interior estuviera lo más presentable posible para el día de la fiesta!!!!!!!!!! (como veis tengo mucho trabajo pendiente en el blog)
Cuando nos planteamos hacer una fiestecilla, no quisimos hacerla coincidir con la botadura -que es un día con mucho que hacer y vigilar- ni con la partida -que yo en cuanto viera agitarse tres pañuelos blancos me iba a dar un hartón de llorar- así que elegimos una fecha intermedia entre esos dos eventos.
Pensamos en poner todos los techos sin acabar de aislar para que estuviera más bonito y después desmontarlos para hacer el trabajo, pero nos pareció tonto crearnos trabajos donde no los hay (que bastante tenemos para acabar el mes que viene) y finalmente decidimos ser naturales y enseñar el barco como estaba... con los interiores en plena fase de mejora -o sea, fatal-.
Ha venido un montón de gente. En la merienda de la tarde fuimos unos 60. En la cena 35. Hubo algún momento en que en la cubierta del Alea había 24 personas y alguna pasenado por los interiores... y estábamos cómodos.... y la línea de flotación seguía en su sitio!!!!!!!
Es extraño ver reunida a gente de antes y de ahora. Por un lado vinieron bastantes amigos de Barcelona; algunos con quienes hemos mantenido un contacto muy estrecho a pesar de los km, otros a quienes hacía muchísimo que no veíamos pero que quisieron estar ahí. Además de un par de amigas de Málaga!!!! Por otro lado mucha gente del foro naútico Latabernadelpuerto.com. Por último nuestros nuevos conocidos de este año de Valencia. Tenemos el cofre de los afectos lleno hasta arriba. Es maravilloso.
Todo han sido caras de alegría, ilusión, buenos deseos, risas...... somos felices.
En algún sitio hemos leído que para restaurar un barco es imprescindible no tener vida social ni amigos. Es la única forma de trabajar sin distracción y cumplir los plazos razonablemente.
Estamos terriblemente felices de no haber terminado el barco y de haber incumplido los plazos !!!!!!!!!!!
Os dejo unas fotos de la fiesta y a partir de ahí volvemos al trabajo y a la resturación.
Ya sabéis
seguimos trabajando

Puede que os hayáis preguntado dónde hemos estado durante todos estos días que no hemos aparecido por aquí... PINTANDO!!!!!
Agarrada al pincel y con la mascarilla puesta me acuerdo de los días en que delante del ordenador mirábamos barcos de hasta 60 pies... ¡qué miedo!!!
Johan me repite sin cesar que cuando el tamaño aumenta en pies, el volumen se multiplica, y yo me mareo de pensar en pintar algo más grande que el Alea!
Después de muchas consultas y muchas dudas y muchas horas de lecturas técnicas, nos decidimos por la pintura SIGMA. La relación calidad precio es muy interesante; se utiliza en náutica aunque de modo más habitual en barcos comerciales y pesqueros que en yates de recreo donde otras marcas son más populares.
El procedimiento es el siguiente: hemos limpiado el acero hasta dejarlo sin resto de pinturas anteriores y le hemos dado una primera capa de imprimación: SIGMACOVER 280 (http://www.sigmacoatings.com/marine/uk/products/sigmacover/index.cfm?fuseaction=product_datasheets&assetmetaAssetmeta_x_nChildID=52900) que se describre como verde-amarillo; el color es realmente feo pero se aplica con facilidad
después de esto ponemos tres capas de SIGMACOVER 630 (utilizamos colores distintos para asegurarnos de que no nos saltamos ninguna capa en ningún lugar).Es más gruesa y cuesta algo más de aplicar pero el resultado es muy bueno
No queríamos destrozar el mobiliario pero para llegar a todos los rincones hemos tenido que romper las espaldas de los sofás que eran fijas y que ahora haremos abatibles y así podremos aprovechar mejor el espacio
Para acabar con una capa de SIGMADUR 520 (http://www.sigmacoatings.com/marine/uk/products/sigmadur/index.cfm?fuseaction=product_datasheets&assetmetaAssetmeta_x_nChildID=52907) en un tono crema que nos gusta también para la cubierta y que deja el interior así de vistoso y de bonito
Como en los demás trabajos hay rincones inaccesibles y posturas indescriptibles, pero como tantas otras veces el resultado sigue compensando los malos ratos... y yo sigo dejando caer una lagrimilla cada vez que hay un espacio concluido y veo como se acerca el momento en que todo esté listo...
Cuando acabemos de pintar tocará poner el aislante... y todo este trabajo quedará oculto, pero todos sabremos que está ahí ¿verdad???
En estas dos semanas han pasado más cosas: una lesión en la espalda -superada-, una lesión en un pie -bastante superada-, ha llovido, he empezado a estudiar para conseguir el PER en una academia -soy una pésima estudiante si no voy "al cole"-, he navegado con la escuela -empastillada pero sin marearme-, hemos ido a una fiesta de botadura de un barquito -y hemos soñado con nuestro GRAN DÍA- hemos seguido leyendo, comprando...
Además hemos sufrido nuestra primera pérdida: la aspiradora nos ha dejado...
hemos comprado una nueva... pero no olvidaremos los buenos ratos compartidos!!!!
(a pesar de que uso mascarilla especial, puede que los gases de la pintura me estén afectando...)
Seguimos pintando y trabajando.
En unos días os cuento más cositas
Aquí estamos de nuevo!!!
Después de la aventura del chorreo, han llegado trabajos más constructivos y Johan ha podido volver a la soldadora a la que no sé si le está cogiendo cariño pero con la que se maneja cada vez mejor. Aquí os dejo una bonita vista en picado de su "taller"
El objetivo era hacer el soporte para la conexión entre el eje y el motor con los elementos que hemos incorporado.
Aprovechando unas planchas de acero de las que disponíamos diseñó, cortó a medida y soldó el soporte. El acero es de un espesor de 15 y 20 mm... puede que un poco sobredimensionado, pero en el mar todo es poco -o eso me dice- así que más vale pasarse de previsor que tener un disgusto!
Mientras tanto en el interior yo iba... pintando cómo no. Teniendo en cuenta que es una zona especialmente sensible y que no será sencillo acceder a ella cuando el motor esté instalado en lugar de las cinco capas de pintura del resto del barco... le hemos dado siete!!!
su aspecto incial
Para no equivocarnos -ya tuvimos suficiente con las medidas del tanque de aguas negras- Johan ha hecho un "dummy" o "motor de pruebas" con las dimensiones del original que son necesarias para ajustar las patas, el ángulo del eje y demás aspectos técnicos

primera capa de pintura y primera prueba de soportes (o patitas)
y este es el aspecto final... una maravilla (aunque esté mal que yo lo diga)

Para empezar, en la instalación del antiguo motor nos encontramos con la sorpresa de que el eje era demasiado corto. Sólamente estaba encajado 2 centímetros dentro de la pieza que lo engarzaba con el inversor, cuando debería estarlo alrededor de 12 cm y esa falta de tamaño la heredamos: hemos comprado un nuevo eje.
Tras poner el eje nuevo y antes de cortarlo para dejarlo en la medida perfecta, volvimos a realizar mil medidas... para no fallar.
Hemos instalado un prensa-estopa estanco de PPS; funciona con fricción de carbono e inox y de ese modo nos evitamos cualquier entrada de agua
A continuación un cojinete que hace que la fuerza de la hélice empuje directamente contra el casco evitando que lo haga contra el inversor del motor
Después hemos instalado un Hydrodrive, un acoplamiento flexible para el motor que permite que éste no requiera de una alineación perfecta y aisla las vibraciones del motor con respecto al casco
Y el conjunto queda así de bien... ya sólo falta que el motor llegue a su sitio
las fotos y el relato dentro de unos días
Aquí estamos de nuevo, con mil cosas empezadas y avanzando en la restauración.
Hoy quería hablaros de los agujeros en cubierta. Está claro que ciertos orificios de entrada son necesarios (cadena del ancla, cables de las luces de navegación, cables de tecnología...) pero es que Alea estaba hecha un colador cuando llegó a nuestras manos, de modo que nuestro primer objetivo fue conseguir que el barco fuera estanco y que los agujeros que le quedaran fueran los mínimos e imprescindibles.
Cualquier agujero tiene que estar bien aislado y por el no debe entrar ni gota de agua para evitar que el casco se oxide...
Ya sabéis que empezamos por eliminar la teca (atornillada) y con ella los 2000 agujeritos
Después soldamos chapa nueva donde va el molinete del ancla ya que había tres agujeros (sólo hacen falta dos) y así mil detalles más.
Llegó la hora de los candeleros, que -cómo no- estaban sujetos a la cubierta por tornillos.
El primer paso fue retirar la madera que cubría la regala y que por el efecto del tiempo estaba en mal estado y oxidándose por debajo
El estado del borde, retirada la madera, no era demasiado bueno como era de esperar
El siguiente paso fue soldar una T de inox. Toda una experiencia y una prueba más de lo buen soldador en que se ha convertido Johan, que no se desanima ni cuando cae la noche
Más adelante embellecermos la T con teca, pero eso será de aquí unas semanas.
De momento lo importante es que teníamos un soporte para cambiar la instalación de los candeleros y de los balcones de proa y popa, eliminando así otro buen número de agujeros!!!!!
Los candeleros estaban atornillados; por ellos había entrado agua y el casco de la cubierta estaba especialmente dañado en alguno de ellos
Estuvimos mucho tiempo dándole vueltas a cuál era la solución idónea para soldar el candelero sin romper la línea de la regala cuando tenga la teca instalada... pensando pensando llegamos a esta conclusión:
aprovechando el mismo macizo de inox con el que habíamos hecho las gateras para pasar los cabo en proa, fabricamos semicírculos que soldamos a la cubierta y al soporte del candelero y este último a la T
soldado a la regala y a la cubierta tiene más fuerza que el montaje original, nos permite pintar la cubierta sin dejar rincones inaccesibles y puede servir como punto para atar cabos si fuera necesario.
Algo parecido hemos hecho con el balcón de proa
y así, poquito a poquito vamos deshaciéndonos de montones de agujeros innecesarios y vamos consiguiendo que el barco sea totalmente estanco... que no es poco
seguimos trabajando
Estamos trabajando en la cubierta del barco... y entre esto y aquello he empezado con esta puerta, y en mis horas de pinturas tengo tiempo para pensar.
Filosofo conmigo a raíz de la más tonta de las evidencias.
Esta es la foto de la escotilla de entrada del barco. El estado original es el de la parte superior. La parte baja está a mitad de camino del que será su estado después de recibir UN POQUITO DE AMOR.
Deteriorada por el paso del tiempo sin atenciones, a la intemperie, la madera había perdido su belleza e incluso su textura.
Hemos necesitado limpiar con un disolvente fuerte para eliminar los restos del anterior barniz. Después un serio proceso de lijado para dejar la textura uniforme.
Con la puerta "en carne viva" hemos iniciado el tratamiento para revivirla. Capa tras capa de un aceite con color hasta que cada poro se ha sentido pleno y dispuesto a brillar.
Después hasta seis capas de buen barniz para preservar el corazón, que pese a su nuevo aspecto, sigue siendo frágil al trato con el viento y la lluvia.
Y entonces pienso que de algún modo todos somos un poquito frágiles y que necesitamos cuidados... y entre pincelada y pincelada miro para dentro y se me van las horas. ¡Qué gran descubrimiento el de poder trabajar con las manos dejando la cabeza libre!!!.
Si esto ya me parece fantástico... ¿cómo será navegar??????????????????
A pesar de las lluvias, de las bajas laborales, del retraso sobre las fechas previstas –poco- que ya es ineludible... hemos seguido trabajando y tenemos que reconocer que esta etapa es más reconfortante porque los resultados quedan a la vista.
Supongo que son cosas que la vida hace que las cosas sean así para mantener el orden y el equilibrio: el trabajo más duro, menos vistoso, más “desagradable” al principio, cuando las fuerzas están intactas, los ánimos por las nubles y la ilusión a flor de piel.
El trabajo aunque igualmente duro, mucho más resultón, más agradecido, al final, cuando las fuerzas están escasas, los ánimos decaen a ratos y la ilusión... bueno, la ilusión sigue a flor de piel, para qué engañarnos
Pues lo dicho. Hoy vamos a recorrer en imágenes el camino que nos ha llevado a cambiar el sistema de enrollador de nuestro mástil por un sistema full batten, con carriles.
El barco tenía originalmente sistema de enrollador, pero –como muchas otras cosas- no estaba perfecto ni de lejos. El motor hidráulico parecía que nunca había estado conectado y la vela tenía un sistema de garruchas que utilizaban el cable del interior del palo para subir y bajar de modo convencional.
Si queríamos conservar el enrollador teníamos que adaptar las velas y conectar a una bomba hidráulica el motor. Si queríamos un sistema full batten con un funcionamiento eficiente teníamos que instalar un carril...
¿enrollador o full batten ??
Hemos oído opiniones de todos los colores, hemos buceado por foros, hemos leído artículos, hemos valorado las facilidades y dificultades de uno y otro sistema atendiendo a que queremos llevar el barco entre los dos...
Después de ir cambiando de opinión alguna que otra vez, nos decidimos por la primera de las ideas (es algo que nos pasa casi siempre): pondríamos full batten; ahora tocaba enfrentamos a todas las dificultades que se nos venían encima.
La primera y más compleja era decidir qué tipo de carril instalábamos y cómo salvábamos el hueco que recorría el mástil de arriba abajo.
Tenemos una libreta donde vamos apuntando todo lo que hacemos, compramos, imaginamos... ahí va un esquemilla de los “pensamientos entorno al mástil”
El plan A (en el dibujo B) era instalar un carro pensado para ponerlo en palos de carbono, originalmente cerrados. Por su tamaño cubriría el hueco de nuestro mástil: fácil y rápido. Nos lo desaconsejaron ya que en su opinión no había forma de asegurar que el sistema fuera lo suficientemente fuerte como para aguantar el normal funcionamiento al instalarlo un palo abierto.
El plan B con un carril tamaño A modelo low (en el dibujo A low) era instalar una pieza sobre el hueco para cerrarlo y sobre el carro. El problema era que había que pulir todos los cantos de la nueva pieza, el apaño quedaba muy a la vista porque la pieza sería de un color diferente al del mástil y además era menos fuerte.
El plan definitivo (en el dibujo A alto) era instalar la misma pieza pero esta vez en el interior del palo con lo que las fuerzas quedaban más controladas. El problema era que el carril debía instalarse en el interior del hueco original que tendría unas paredes de 6mm con lo que un carro normal no funcionaría.
Consultando los catálogos vimos que había un carril con el perfil más alto que los normales. El mayor problema estaba resuelto. Ahora sólo faltaba ver cómo el dibujito se hacía realidad!!!!!
El palo original
Compramos un tubo de aluminio naval de 5mm de espesor (debía tener suficiente cuerpo para que el tornillo se enroscase lo necesario) de 130mm de diámetro, el mismo radio de la curva del mástil y 6metros de longitud
Cortamos secciones de 82mm correspondientes a la anchura del carril (22) y la distancia que iba a superponerse a las paredes del mástil (30 a derecha e izquierda)
Hicimos agujeros en el palo. Un agujero cada 150mm y 15 mm del borde, en forma de zigzag arriba y abajo del hueco
Introdujimos la sección del tubo de aluminio y la fijamos al mástil para hacer coincidir exactamente los agujeros con los que ya habíamos hecho en el palo.
Para ello utilizamos el siguiente invento.
Cortamos piezas de 22mm correspondientes al tamaño del carril de modo que en ningún punto, al poner los tornillos, el hueco modificara el tamaño a más o menos
Encima una pieza mayor que al atornillarla aproximaba el tubo al mástil
Después sacamos nuevamente la sección del tubo para proceder a hacer rosca en el lugar de cada uno de los tornillos
Por otro lado, avellanamos cada uno de los agujeros del palo para que el tornillo quedara perfectamente nivelado con el mástil
Y después de todo este quita y pon... por fin instalábamos los primeros seis metros de sección de tubo cerrando el hueco.
Hemos utilizado tornillos de inox 316 de M5 x 16 y Duralac para fijarlos y así evitar la electrolisis al poner en contacto dos materiales distintos. Estuvimos barajando la posibilidad de utilizar remaches de monel en lugar de tornillos. El trabajo habría sido más rápido pero estudiando uno y otro sistema parecía que la fuerza de carga del tornillo es mayor y cómo ya no nos venía de unos días más de trabajo, optamos por el tornillo –y el avellanado, y la rosca, y el quita y pon del tubo, etc-
Al llegar a la parte más baja del mástil el hueco se hace mucho más grande. Tuvimos que medir exactamente el tamaño y forma para cortar el tubo adecuadamente
Hacer que el tubo se mantuviera firmemente apretado al palo era más difícil ya que las piecitas que nos habíamos inventado servían. Pues a grandes males, grandes remedios: usamos el gato del coche y funcionó bastante bien.
Por fin el palo estaba completamente cerrado. El hueco del enrollador había pasado a la historia
Ahora tocaba salvar otro pequeño inconveniente. El carril tiene exactamente la misma medida que el hueco cerrado, encaja correctamente y sin dificultad, pero el tubo sobre el que va a apoyarse es circular y tememos que el carril no se apoye totalmente y tenga un pequeño movimiento lateral.
Para hacer que ese camino en el que irá el carril esté completamente plano, pasamos la fresadora rebajando apenas medio milímetro, lo suficiente para eliminar la curvatura
Y por fin el carril!!!!!!
Puesto sobre el mástil y fijado por el primer y último tornillo de cada sección (son de 3600mm, las más largas para tener el mínimo número posible de empalmes) marcamos el punto del palo en el que debe ir el tornillo, con una broca del 5, que al ser del tamaño exacto del agujero, nos deja la señal perfectamente centrada.
El carril tiene agujeros para fijarlo cada 100mm.
Retiramos el carril y con una broca del 4 hacemos los agujeros a los que después hay que hacer rosca. Aquí hemos utilizado también tornillos de inox 316 pero de M5 x 35
Y así, trocito a trocito, el carril se va acomodando en el mástil
Y el resultado final es increíblemente parecido a lo que Johan dibujó hace tantos meses, además es fuerte y la fijación perfecta
Y el palo ya es otro palo...
Esperamos que para quien quiera cambiar el sistema de su mástil este trabajillo pueda servir de inspiración.
Por nuestra parte, ya sabéis...
Seguimos trabajando
De entre todas las cosas que debíamos hacer para dejar a punto el casco, había una que era especialmente importante por su dimensión y era, además, de dudosa necesidad.
Había una zona en el lateral del casco en que el acero presentaba una pérdida de espesor (justo sobre uno de los palmejares donde por tiempo indeterminado se había acumulado el agua que entraba por algún poro de la cubierta). A pesar de que nos habían hecho una medición de espesores que nos dejó muy tranquilos respecto al estado del casco, este punto no se podía medir ya que al estar justo apoyándose en el “travesaño” daba una medición falsa.
Después de sopesar la necesidad de cambiar la chapa, el trabajo que suponía, la tranquilidad que nos daría la reparación –por lo menos a mí!!- decidimos ponernos manos a la obra y proceder a lo que llamamos “operación de apendicitis”. Johan como cirujano y yo como asistente de quirófano… procedimos a la intervención
Ya que nos poníamos; decidimos cambiar una sección bastante generosa para no dejar ni rastro de los posibles puntos débiles. Cambiaríamos una chapa de 200x20 cm.
Dibujamos meticulosamente la sección a cortar y radial en mano, procedimos a sacar la vieja chapa
Ahora desde el interior parecía que estábamos haciendo una gran ventana panorámica para el avistamiento de ballenas!!!!!!!!!!
Las esquinas la sección son redondeadas y ahora sé por qué: si hubiera alguna tensión sobre esos puntos, siendo un ángulo recto, toda la tensión recaería sobre un solo punto –la esquina- y sería más probable que se produjera algún tipo de fisura; siendo redondo, esas mismas fuerzas se distribuyen entre un espacio mayor y la posibilidad de problemas disminuye en gran medida (¡la de cosas que estoy aprendiendo!!!)
Visión general de la “incisión”
¿hay algo peor que soldar de noche, boca arriba o en un lugar inaccesible??? Yo pensaba que no, pero el viento me quitó la razón. Tuvimos que construirnos un dique que nos parapetara del aire para poder soldar
Y el parche nos quedó así de bien
Si ahora repasamos las premisas de las que partíamos tenemos que:
1.- el trabajo que suponía: compramos la chapa y le quitamos la calamina para dejarlo a punto de instalar (más o menos una mañana de trabajor). Al día siguiente empezamos temprano y cerrábamos el barco a las 23h. Ha sido el día más largo desde que empezamos. Terminamos exhaustos ya que darle la curvatura del casco a la nueva pieza no fue tarea sencilla, el viento no ayudó demasiado a la hora de soldar, había que pintar con imprimación esa misma noche, etc, etc… cuando llegamos a casa no podíamos ni hablar
2.- la tranquilidad que nos daría la reparación: sin lugar a dudas ha valido la pena. Primero porque sabemos que el único punto que nos parecía débil está cambiado y solucionado; después porque hemos visto que somos capaces de abordar una reparación de cierta importancia y salir exitosos.
3.- la necesidad de cambiar la chapa: no habría sido necesario. Es cierto que había perdido espesor pero –tal y como nos habían dicho algunos amigos- había formas menos drásticas de solucionarlo (con soldadura convencional, con soldadura en frío –hay un epoxy específico para acero). La chapa habría aguantado todavía una buena temporada porque no era “grave”, pero era… y queremos que Alea esté todo lo perfecta que nuestras manos nos permitan.
En resumen, la operación ha sido un éxito y el paciente se recupera favorablemente
En cuanto al equipo médico… sigue trabajando
Que el saber no ocupa lugar es algo conocido por todos así que junto a las obras más físicas intentamos darle al intelecto.
Johan está cargado de títulos náuticos y además habla idiomas (menos mal que la cocina no es su fuerte!!) así que aquí me tenéis intentando ponerme a la altura.
Estoy estudiando para obtener el PER (patrón de embarcación de recreo) que aunque ni siquiera me capacita según la legislación española para patronar a nuestro Alea, pero me va a permitir tener unos conocimientos teóricos que supongo son importantes, y además este fin de semana me he ido a hacer un curso de primeros auxilios que no ha hecho más que dejarme con ganas de aprender más (ahora creo que necesito hasta un desfibrilador a bordo!!!)
Y del barco qué decir… hemos empezado a construir (hasta ahora sólo habíamos “destruido” o “reconstruido”) y me siento orgullosa mire a donde mire a pesar de que aun le falta mucho camino que recorrer.
Prometo fotos!!
Por estas fechas se cumple un año desde que empezamos a hacer reparaciones en el Alea para poder echarlo al mar y recorrer el mundo
En un principio calculamos que necesitaríamos unos seis meses para ponerlo a punto, un par más para tomarle el pulso navegando y partir
Como sabéis, todavía estamos en tierra, todavía estamos trabajando

En este tiempo hemos conocido a más gente que está en circunstancias similares -que en cualquier ámbito en que te muevas descubres que no estás solo- y cuando nos comentaban que acabarían con su trabajo en tal o cual fecha los ojos se nos abrían como platos y después afirmábamos que estaban completamente ciegos si pensaban que podrían acabar en ese plazo...
Aún así nosotros seguíamos creyendo fervientemente que éramos mucho más realistas, que nosotros sí acabaríamos a tiempo e íbamos modificando la fecha sólo un par de semanas, quizás un mes !!!!
Hace unos días pasó la fecha en que habíamos pensado echar el barco al agua -después de ir atrasándola varias veces, ésta nos pareció la definitiva- incluso había diseñado unas lindas invitaciones para la fiesta que pensaba hacer, había hecho la lista de invitados, etc. Pero seguimos en tierra firme.
Ahora cuando alguien nos pregunta cuándo salimos, contestamos que en cuánto podamos, porque hemos aprendido que si vemos pajas en ojos ajenos es poco más que probable que en los nuestros haya alguna viga que no nos deja ver con claridad, pero que ahí está, que si los otros proyectos parecen claramente más atrasados de lo que sus propietarios piensan... a saber cómo estará el nuestro para los ojos que lo miran desde fuera!!!!
Es verdad que hay mil razones para que no hayamos acertado ni de lejos en nuestras previsiones
el trabajo es completamente nuevo y resulta prácticamente imposible calcular cuánto se tarda en hacer algo (lo más desacertado fue el cálculo para el chorreo del interior del casco: pensamos hacerlo en dos o tres semanas y tardamos un par de meses)
a veces el tiempo no nos ha acompañado demasiado y si un mes lo pasamos viendo llover desde el coche, ahora no podemos trabajar según qué horas porque se nos cuece el cerebro
estamos completamente contagiados de la enfermedad del "yaquestoy": ya que estoy haciendo esta cosilla voy a hacer estas otras tres que no son imprescindibles pero va a quedar más bonito...
Hemos decidido partir en cuanto la navegación sea posible y segura aunque falten muchos detalles en el interior, que tendremos todo el invierno para lijar, barnizar y dejar a punto los detalles de la decoración
Y aunque ha habido momentos de cansancio e incluso de agotamiento, aunque el algún mal rato hemos pensado que tal vez nos equivocamos al comprar un barco que necesitaba tanto trabajoso y que mejor haber comprado algo más acabadito aunque fuera más pequeño... NUNCA ha decaido el ánimo tanto como para tirar la toalla.
Porque estamos enamorados de nuestra loca idea de viajar a bordo del Alea, porque disfrutamos de estar trabajando codo a codo, porque el camino para llegar al mar también resulta enriqucedor. Y así, como un par de caracoles, nos seguiremos arrastrarando despacito hasta llegar al final.

Rediseñaré las tarjetas de invitación a la fiesta -que eran muy veraniegas- y os haré llegar una cuando por fin sea el momento....... que a nosotros, sinceramente- nos parece que no está tan lejos !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Miércoles 27 de agosto de 2008
a partir de ahora esta fecha ya forma parte de nuestros aniversarios y días señalados: el Alea por fin llegó al agua.
A lo largo del proceso de restauración (que está muy lejos de poder darse por terminado) han habido diferentes momentos de inflexión, de esos que marcan claramente un antes y un después: el día que acabamos de soldar la cubierta tras retirar la teca, el día que acabamos el chorreo en el interior y sin duda y por encima de todos los demás el día de la botadura.
Todavía hay mucho trabajo en el interior (no os libráis del brico-barco por el momento) pero estando en el agua todo nos parece diferente, ya nos sentimos mucho más cerca de nuestro objetivo: navegar.
También tengo que confesar que el día de la botadura fue un cúmulo de nervios y que la sensación de disfrute íntimo que tuvimos al descubrir el barco pintado, al menos para mí, fue mucho mayor que la que sentí al ver como la quilla -esa quilla a la que hecho de menos después de verla cada día, tantos días- por fin se fue sumergiendo en el agua.
Os cuento con detalle el gran día.
Varios amigos se habían ofrecido a acompañarnos, pero no queríamos hacer de ese momento una fiesta -eso lo dejamos para el próximo sábado- ya que comprobar grifos de fondo, que el motor funcionara, llegar al amarre con un barco con el que nunca habíamos navegado... nos parecían suficientes preocupaciones.
A última hora aparecieron Ricardo y Elena y les pedimos que nos acompañaran para tener un par de manos más para la maniobra del amarre... no se hicieron de rogar y desde aquí queremos darles las gracias por madrugar en uno de sus últimos días de vacaciones!!!!!
A las 7'30 de la mañana ya estábamos comprobando que todo estuviera a punto. A las 8h los chicos del travelift nos preguntaron si estábamos preparados... y empezaron a venir. Un coche mal aparcado bloqueaba el paso: media hora buscando al dueño, hasta que por fin, el paso estaba libre.
Justo detrás del Alea -impidiendo nuevamente el paso- un camión sin sus chóferes. Media hora buscándolos. Cuando ellos regresaron a retirar el trailer ¡era la hora del almuerzo de los chicos del travelift!!!!!!!!!!
10'30h POR FIN EL ALEA VA A MOVERSE
En cuanto el barco quedó liberado de su cuna tocaba pintar las manos de patente que faltaban
Camino del agua todavía tuvimos tiempo para cruzarnos con otro camión de reparto que nos barraba el paso. Había que aprovechar para ir dando más patente!
y ahí estaba el agua
lo cierto es que no sabíamos si había que decir algún tipo de conjuro, o palabras mágicas, o seguir alguna tradición
nosotros acompañamos a Alea al agua explicándole mil cosas, deseando para ella y para nosotros un futuro lleno de sorpresas, alegrías, le dijimos al oído cuatro cosas y ...
ESTÁBAMOS EN EL AGUA... FLOTÁBAMOS !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
subimos los cuatro. El motor se encendió a la primera, haciendo apenas ruido, el agua saliendo con fuerza por el tubo de escape, marcha avante y.... a iniciar nuestro primer recorrido a bordo de nuestra casa, de nuestro sueño, de nuestra Alea
¡qué guapo está Johan a la rueda!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Y este es nuestro nuevo lugar. Un amarre que nos acogerá durante el par de meses que calculamos que tardaremos en conseguir que lo necesario para la navegación esté a punto antes de la partida.
Atrás quedan meses de trabajo, buenos momentos, cansancio, sudor, frío, calor, risas, algún disgusto, ilusiones, comidas frías, pintura, soldadura, arena, radial, más risas, más trabajo...
Por delante sabemos que queda mucho que hacer... pero también sabemos que ahí delante está el mundo esperándonos y nosotros nos sentimos ya mucho más cerca
eso sí, todavía nos queda tarea, así que ya sabéis: seguimos trabajando
Nunca habría pensado que para llevar adelante esta empresa hubiera que tomar tantas y tantas decisiones.
Supongo que en la vida diaria nos pasa continuamente y no soy tan consciente –salvo mis dilemas diarios de pensar que hago para comer y que en el tupper, horas después y en frío, esté comestible- , pero con el velero en el que todo es tan nuevo, es algo que no deja de sorprenderme
Os cuento hoy nuestros desvelos a la hora de decidir qué hacer con la maniobra de las velas.
El Alea tenía enrollador de mayor pero ya lo hemos sustituido por el sistema de carriles. Vamos a ponerle tres rizos a la mayor y toca ahora decidir si dejamos la maniobra en el mástil o si la reenviamos a la bañera.
Le hemos dado muchas vueltas al tema. Johan pregunta, lee, tiene experiencias en otros barcos... yo en este tema he tenido una idea clara desde el principio, pero mis motivaciones eran muy poco profesionales.
Dejar la maniobra en el palo es la solución más tradicional, se ahorran metros de cabo, se evitan fricciones al haber menos reenvíos. Con el reenvío en la bañera se gana básicamente en comodidad y sobre todo en seguridad: no tener que salir para maniobrar el palo con mal tiempo parece ser suficiente motivo para optar por esta solución, sobre todo si vamos a ser los dos solos manejando el barco.
Mi preferencia por dejar la maniobra en el palo era básicamente estética (que penita) porque me parece que todos los cabos bien ordenaditos en los balcones que hemos hecho en el palo quedan mucho mejor que un manojo de cabos en la bañera.
(foto viejita... ahora la cubierta está más linda)
En el proceso de decisión lo hablamos todo cien veces y aunque mis aportaciones son mucho más intuitivas, es una fase que me sirve para aprender mil cosas y conocer mejor el barco. A Johan le sirve para ordenar todo lo que ha investigado
Habréis adivinado que nos hemos decidido por el reenvío (con un total de 12 cabos en la bañera, aunque prometo que encontraré el modo de mantenerlos ordenaditos, seguro que sí!!)
Primera decisión tomada. ¿ya podemos ponernos manos a la obra??? NO
¿cuántos winches hacen falta?????
¿de qué tamaño -porque aquí el tamaño SÍ importa??
¿dónde ponemos los winches???
¿qué tipo de cabo ponemos????
¿Stoppers, reenvíos, poleas???
¿el reenvío de los rizos completo a la bañera o combinado con el mástil??
¿¿nos olvidamos de algo importante?????
Es tan agotadora esta parte del trabajo como la física, que al menos da frutos visibles!!!!!
Pues ahora que hemos decidido qué solución queremos nos queda un escollo que superar: el mástil se asienta sobre la cubierta y hay un desnivel con respecto a la bañera que deberemos salvar de alguna forma
( otra foto viejita... ya sabéis, ahora la cubierta está más linda)
Entre tanto ya hemos comprado todo el material necesario para ponernos a trabajar, incluidos más de mil metros de cabo, qué esa fue otra historia ¿qué tipo de cabo: dyneema, kevlar, spectra, poliéster preestirado... ??? ¿qué medida? (aquí también importa)
Después de todas las lecturas hemos visto que en las especificaciones de Gleistein indican que no se pueden hacer nudos el cabo de Spectra ya que de hacerlo pierden el 72% de su fuerza... el poliéster pierde en este caso el 42% de la fuerza lo que hace más factible su reparación mediante nudos en caso de emergencia.
En resumen, hemos optado por el poliéster preestirado. Por ahora comparten nuestra alcoba 4 rollos de 200m de Gleistein mod. Geminix de 12mm y uno para las escotas de la Génova de 16mm y en el recibidor de la casa nos dan la bienvenida 62 m de amarre –también Gleistein mod. Bavaria- de 20mm, aunque adivinaréis que buena parte de estos metros son para llevarlos como reserva !!!
Todos en casa, en nuestro cuarto piso sin ascensor !!
Y aún estamos considerando la posibilidad de comprar para la driza de la mayor spectra o dyneema de 10mm puesto que ahí es importante que la elasticidad de este cabo sea mínima (esto es la historia de nunca acabar...)
Aquí dejamos un link interesante para hacer ojos en cabos y especialmente útil para spectra o dyneema y así evitar la pérdida de fuerza de rotura a causa de los nudos de los que hablaba antes http://www.ropeloft.co.uk/demo1.htm
No sé si a vosotros os pasa pero yo tengo una relación intensa con las cosas... a veces “se me esconden”
¿no os ha pasado nunca que buscáis una cosa en un cajón, lo vaciáis completamente, volvéis a guardar todos los objetos uno por uno sin encontrarla, y al abrir el mismo cajón al cabo de unos días la cosa está ahí, a primera vista???
Cuando íbamos a trasladarnos de Barcelona, las llaves de mi casa se me escondían de forma repetida, así que me dio por pensar que era la forma que tenía la casa de decirme que no quería que me fuera.
En fin, que todo esto sólo es un preámbulo para explicaros una cosa cursi-simpático-curiosa que me ha pasado en el barco.
Ya sabéis que estamos en la tarea –a estas alturas algo monótona, pero que ya llega a su fin- de sanear la cubierta (Johan, arriba) y de pintar los techos (yo, abajo).
El tema de la pintura no es complicado pero sí laborioso: cuatro capas de dos tipos de pintura especial para evitar óxido y humedades.
Cuando abro la lata de pintura, la remuevo con un palito y dejo que éste se escurra sobre la tapa de la lata mientras yo pinto.
Se me van las horas mirando hacia arriba pensando que al final valdrá la pena, pero manchurreándome sin parar: no hay que olvidar que yo le pongo mucha voluntad a esto del bricolaje pero hace cuatro días andaba de funcionaria en una biblioteca).
El lunes al ir a tapar la lata me encontré con que el goteo había hecho lo que veis en la foto. No pude aguantar la risa ni la tentación de coger la cámara.
Hoy, al ir a meterme en la ducha con la intención de eliminar toda la pintura que me había traído conmigo me he encontrado con esta mancha en el brazo... y me he quedado como embobada
¿será que el barco me da las gracias por los cuidados que le dispenso???
¿será que en verdad las cosas me hablan????
Os mantendré informados
PD. no es que yo crea en los fenómenos paranormales... pero coincidiréis conmigo en que el caso es curioso y divertido... y en el fondo, en lo que SÍ que creo, es que entre el barco y nosotros se está creando un bonito vínculo.
Además, todo el día pintando el techo si no le busco alguna gracia...
... y mientras seguimos con el "trabajo sucio" al llegar a casa nos ponemos a jugar con el photoshop y la carta de colores, y así soñamos con el día en que esté todo listo para zarpar...
ahí van unas muestras locas de nuestros juegos
para gustos los colores !!!!!!!!!!!!!
Hace tiempo encontramos en una revista una reseña sobre un libro de una familia que había naufragado y se había salvado después de semanas en el mar. Corrí a Amazon.com a regalárselo a Johan.
La página -de forma automática- te recomienda otros libros. Yo pensé que se trataba de otros títulos de temática náutica en general -mi inglés todavía no es muy bueno- pero en realidad apuraba más: libros del MISMO tema, exactamente.
Total, que compré 5 libros y TODOS ELLOS relataban naugrafios y supervivencias en situaciones límete; como para tranquilizar a mi madre.
De ahí aprendí que un barco blanco es muy difícil de localizar en una tormenta... durante semanas hemos barajado pintar el barco naranja (y llevaremos un tormentín de ese color); ahora tenemos en mente un montón de colores, no sabemos cuál será, pero sabemos que no será blanco!!!
un besito
HA DEJADO DE LLOVER SOBRE ALEA
Ha sido el mes de mayo más lluvioso ¿del siglo????
Lo cierto es que lo hemos pasado bastante mal, pero ahora nos sentamos a mirar la cubierta y se nos olvida lo largo que ha sido el camino para llegar hasta aquí
¡qué razón tenía el poeta al decir que del pasado tendemos a olvidar la mitad (mala) !!
Parecerá un poco raro que la lluvia nos haya tenido paralizados durante casi un mes, pero hay que tener en cuenta que para poder chorrear quitamos del barco todas las escotillas, portillos, manguerotes, respiraderos... había montones de maderas cubriendo huecos que no eran totalmente estancos; nos veíamos obligados a cubrirlo todo con toldos para evitar que el agua llegara al interior. De este modo también era imposible trabajar dentro -donde hay aun miles de cosas por hacer- ya que no podíamos entrar y después cerrar los toldos como debíamos
Hemos consultado montones de páginas con predicciónes del tiempo. Hemos pasado algunas horas metidos dentro del coche, mirando como el agua caía por el casco, esperando que se cumpliera la promesa de una mañana despejada... desesperándonos a ratos
Pero sé que en adelante la climatología va a ser importante a la hora de dibujar nuestros caminos y que tenemos que acostumbrarnos al ritmo del tiempo y que no vale desesperarse cuando la lluvia o el viento deciden hacerse presentes
La vida que nos espera tiene que acomodarse a los elementos... el trabajo que hacemos para llegar a ella, también
Pero un día llegó el sol. Y corrimos a coger los pinceles y rodillos. Y pintamos. Y pintamos. Y pintamos...
Recordaréis la cubierta de teca que iba oxidando el casco en miles de agujeritos y que fue cubriéndose de manchas de minio protegían cada una de las soldaduras
Después del chorreo las feas manchas rojas y los nuevos atisbos de óxido son ya un recuerdo: tras la primera capa de fondo que fuimos aplicando justo después de cada jornada de limpieza, pintamos de rojo (seguimos pintando con sigma, en la cubierta con la misma secuencia de pinturas que en el interior)
Y después de verde: la alternancia de colores sólo responde a la facilidad con que vemos si hemos aplicado o no la siguiente capa, la pintura es la misma, un epoxi de dos componentes
y después otra vez rojo antes de dar paso al color definitivo, poliuretano de un color crema precioso
Pero darle forma a la cubierta era más que pintarla (siempre todo es más de lo que parece cuando te lo planteas de buenas a primeras) ya que había que montar las escotillas; con las nuevas fue más rápido porque estaban perfectas
pero las demás tuvieron que ser "restauradas" con un producto para la limpieza del inox
y un buen pulido de los cristales
Hasta los soportes de los manguerotes de ventilación han sido lijados y repintados
Pero ha valido la pena porque ahora nuestra cubierta luce así de bonita
No nos cansamos de mirarla... tanto que a veces nos cuesta dejar de hacerlo para seguir trabajando!!!
El mes de diciembre ha sido un poco durillo por la lluvia que nos ha obligado a trabajar dentro, que ya tocaba, pero que es más difícil porque tenemos mil trastos y el espacio se hace más pequeño
Decidimos empezar por los extremos: primero la punta de proa, o lo que yo he bautizado como "proa-proa"
Era uno de los sitios menos accesibles y en peor estado; si conseguíamos esto lo demás iba a ser más fácil -o eso nos decimos para darnos ánimos!!-.
El orificio por el que entraba la cadena del ancla no era perfecto y el techo tenía algo de óxido... así que sin darle muchas vueltas, cogimos el camino más directo: corta y pega. Quitamos el acero oxidado (que además tenía tres agujeros donde sólo hacen falta dos) y pusimos una pieza nueva, ya agujerearemos cuando toque!!!
Además aquí había una caja de poliester que recogía la cadena del ancla. La idea es buena aunque nosotros cambiaremos la ubicación y la pondremos debajo de la cama para que el peso esté más bajo. La caja tenía un orificio de desagüe para evitar que se acumulara el agua que pudiera traer la cadena. Hasta ahí bien, pero ¿dónde estaba la manguerita que llevaba el agua a la sentina o algún depósito? ¿dónde iba ese agua?? ... no iba a ningún sitio (¡¿¿¿???!!!!) y se acumulaba en el punto más bajo -muy bajo-, oxidándolo sin remedio.
Este era el escenario al que nos enfrentábamos a principios de mes
En fin, que nos pusimos manos a la obra
Lo primero fue limpiar hasta el último resquicio de óxido y dejar el acero como nuevito... no fue fácil pero el resultado valió la pena
y ahora mi fuerte: A PINTAR
si alguien me llega a explicar que restaurar un barco hace que uno aprenda tantas posturitas nuevas, juro que pienso que está loco... pero ahora lo del kamasutra empieza a parecerme un juego de niños !!!!!!!!!!!!
MENOS MAL QUE SOY PEQUEÑITA
pero la recompensa es inmensa, inmensa
puede que parezca que sólo está un poco pintado... pero nosotros sabemos que es mucho más
saneado, con sus cinco capas de pintura (un protector para el óxido, tres capas de epoxi y una de poliuretano) es nuestro primer rinconcito acabado!!!!
Como no pondremos la cadena, ahora hay que buscarle una utilidad: los cabos, las defensas... alguna de las mil cosas que son imprescindibles y que van a ir encontrando su sitio!!
seguimos trabajando, porque vale la pena
Seguimos con algunas de las mil cosas pequeñas que comporta esto de poner el velero a punto para zarpar.
Hay tareas que son grandes –como la restauración de la cocina-; importantes –como la instalación del motor-, trabajosas –como volver a hacer toda la instalación eléctrica-, largas y desagradables –como el chorreo del interior-, otras son... minúsculas pero no por eso menos importantes!!
Cuando amarramos por primera vez al muelle, lo hicimos de proa y para subir “escalábamos” por el ancla.
Más tarde volvimos a amarrar y esta vez lo hicimos con la popa al pantalán. La distancia que debíamos dejar era la suficiente para que el piloto de viento (del que os hablaré otro día) no pudiera dañarse en caso de un golpe de viento; eso suponía que debíamos dar un saltito para alcanzar el barco...
Como teníamos claro que de un modo u otro necesitábamos una pasarela para acceder a bordo, decidimos ponernos manos a la obra y dejar de entrar y salir a saltos!!!!
Habíamos mirado diferentes modelos y posibilidades, pero finalmente optamos por el noble arte del reciclaje y la reconversión y pensamos que la escalera que nos había servido para subir al barco en seco, podía ser adaptada para el nuevo uso.
Era una escalera que ya habíamos utilizado en la obra de la casa de Titaguas –tal vez Johan ya la tuviera de trabajos anteriores-; es una buena escalera de tres tramos, de aluminio, resistente y poco pesada.
Nos quedamos con el último de los tramos, que tiene unas ruedas de goma en el extremo y la utilizamos como pasarela provisional, tal cual.
Al principio, era incluso más difícil entrar que cuando había que dar el saltito y las visitas se quedaban un poco frenadas ante la prueba de equilibrio a la que las enfrentábamos, aunque aun así nadie se quedó sin la cervecita hospitalaria del Alea: todos consiguieron subir (bueno... salvo una excepción... besitos guapa) !!!
Por nuestra parte seguíamos dándole vueltas a la mejor manera de hacer que aquella escalera fuera una verdadera pasarela.
La primera intención siempre fue poner tablones de madera, pero no encontrábamos una madera que nos convenciera, además resultaba muy pesada...
Finalmente Johan tuvo un momento de inspiración: láminas de aluminio de las que se utilizan en las salas de máquinas, que son antideslizantes y ligeras!!!
Volvimos a visitar a nuestros proveedores de inox y demás (Inoxal, en el Romaní, que han sido verdaderamente más amigos que cualquier otra cosa) y Enrique se puso manos a la obra.
Después sólo hicieron falta unos buenos remaches y... voilà !!!!!!!!!!
Ya teníamos pasarela
Otro pequeño detalle que tachar de la casi interminable lista de tareas que por cierto no se había terminado ni de lejos (todavía, a fecha de hoy sigue bien surtida de trabajos varios) así que lo dejamos aquí pero ya sabéis
Para seguir trabajando
No olvidéis que podéis seguir nuestras aventuras viajeras en
www.viajesaleatorios.blogspot.com
Ya voy aprendiendo que la parte más grande y costosa de un trabajo –casi siempre- es la preparación que requiere para poder hacerlo.
Si tardamos días y días en dejar todo a punto para el chorreo, el chorreo llegó y se fue en cuestión de poco más de una semana (a pesar de que nos dijeron que era cosa de dos o tres días que se alargaron hasta ocho y se nos hicieron eternos, y propiciaron que las lluvias llegaran antes de lo que nosotros queríamos, etc... pero eso –supongo- son elementos secundarios de la historia)
Con un gran compresor –nada que ver con nuestros “tres juguetes”- una gran máquina de arenar –algo así como la mamá de la nuestra- y mucha arena, empezó la aventura de descubrir el casco en su estado más puro!!!!
Lo primero, antes del pistoletazo de salida, fue acondicionar mediante toldos el barco para que no causara molestias el polvo que inevitablemente acompaña el trabajo... y el Alea fue una chica con vestido largo
Y a chorrear; hemos hecho la cubierta y la obra viva ya que la obra muerta presenta un estado muy bueno y no nos ha parecido necesario
Debajo de la pintura, los manchurrones, algún que otro pegotillo de masilla, iba apareciendo el casco con ese color gris del metal limpio, que –quién lo iba a decir- me parecía el más bello de los colores
aquí se pueden ver nuestros nuevos ánodos de zinc
Para trabajar en cubierta era necesario inventar algún sistema de entoldado, bastante complicadillo si tenemos en cuenta que no hay ni mástil ni botavara.
Finalmente construimos una “chozita” de unos 4-5 metros cuadrados y la fuimos moviendo por la cubierta según avanzaba el trabajo
¡Cómo se va desarrollando el ingenio!!!
No diremos que fuera sencillo. Cada día acababa la sesión de arena entre las cinco y las seis de la tarde. A partir de ese momento tocaba limpiar a fondo (mucho más fácil en la obra viva y muchíiiiiisimo más complejo en la cubierta donde la arena se quedaba acumulada y escondida por todos los rincones imaginables) y a pintar la primera imprimación (sigmacover 280) para que el acero no pasara ni una noche descubierto y desprotegido.
Además coincidió con mi cursillo de Competencia Básica y Johan no tenía manos suficientes, pero sí muchas ganas y mucha voluntad y fuerzas de qué sé yo dónde... acabábamos cada día más allá de las nueve de la noche, contentos pero agotados
Y llegó un miércoles en el que la idea-sueño-pesadilla del chorreo ya era historia.
Ahora teníamos montones de arena alrededor del barco que tocaba recoger en un contenedor para borrar los rastros del trabajo y un barco de un color verde feo –un tanto militar- que nos pedía a gritos que le maquilláramos con los colores adecuados y una meteorología adversa dispuesta a hacernos perder los estribos... pero eso es historia para otro día.
Desde que hemos decidido que no es necesario que esté acabado todo, pero que todo lo que es necesario tiene que estar acabado, vamos a la carrera!!!!!
Tenemos un poquito de prisa por ir dándole forma al barco para poder navegar -de una vez- y que el fruto del esfuerzo se traduzca en brisa en la cara, rociones de las olas, contemplación de las estrellas, DESCANSO!!!!
Lo cierto es que el calor no ayuda demasiado a la hora de trabajar (tengo la piel morena con la camiseta de trabajo completamente dibujada, cosa que va a desmerecer bastante el modelito que me he comprado para la fiesta, pero qué le vamos a hacer) pero aún así no desistimos
En fin, que tengo muchas cositas que explicar de estos últimos días, así que mejor me dejo de rodeos!!!!
Después de darle muchas vueltas a la posible ubicación de la cadena del ancla, la hemos dejado donde estaba originalmente.
En la punta de la proa, después del camarote, hay un espacio destinado para este fin. Seguro que os acordáis de las gloriosas fotos de la sesión de pintura.
Ahí había -inicialmente- una caja de poliéster que recogía la cadena. La caja tenía una salida para el desagüe que iba.... ¡ a ninguna parte !!!!!!!!!!!! en fin, que era uno de los rincones oxidados de la pobrecita Alea, pero eso ya está resuelto.
En un principio, pensamos que podíamos desplazar el peso más hacia el centro y situar la cadena debajo de la cama de proa; hicimos todo el montaje necesario para llevarla hasta ahí pero... no estábamos muy seguros de que el ángulo que podíamos conseguir llevara sin problemas la cadena hasta su sitio, alguien nos comentó que debajo de las camas no era el mejor lugar, visitamos varios barcos "hermanos" del Alea y todos mantenían la cadena en su lugar original
O sea, que decidimos respetar lo que se ha demostrado que funciona y decidimos hacer lo mismo pero si podía ser mejor
Empezamos por hacer una caja nueva, que se acoplara como un guante al espacio que había; para ello hicimos un modelo (pequeñas maderas pegadas con una pistola de cola caliente) que desde la historia del tanque de aguas negras no nos hemos olvidado de la lección. De ese modo teníamos los ángulos perfectamente dibujados y sabíamos que entraba y salía por las puertas
Después copiamos el modelo en chapa marina y lo enfibramos con poliéster para hacerlo estanco (debo aquí confesar públicamente que NO me ha gustado demasiado esto del enfibrar; como en casi todo, como vamos aprendiendo sobre la marcha, los primeros pasos suelen ser más inseguros y la última de las paredes salió manifiestamente mejor que la primera... pero a pesar de todo prefiero otras tareas); finalmente lo pintamos de poliuretano dos componentes, el mismo que hemos utilizado para las paredes, así queda todo conjuntadito
Ya habíamos pasado todos los cables del molinete y preparado el tubo que dirige la cadena (ese que podemos cerrar con un tapón de rosca cuando queremos tener el barco más estanco)
Hicimos el agujero para el desagüe, esta vez conectado a una manguera que va al tanque de aguas grises.
y finalmente ¡ a su huequito!!!!
Ahora sólo queda subir los cien metros de cadena calibrada, galvanizada de 10 mm, pero eso lo dejamos para un día menos soleado !!!!!!!!!!!!!!!!
Prometo escribir más prontito de lo habitual, porque ahora, más que nunca, seguimos trabajando
Cuando al empezar esta historia, la gente me preguntaba si ya sabía dónde me estaba metiendo, siempre contestaba que NO, pero qué sabía dónde quería llegar.
Lo que no imaginaba es que aparecieran tanto trabajillos colaterales pero no por ello menos engorrosos!!!!
Por ejemplo, las compras. Que si yo nunca he sido una loca aficionada a irme de rebajas, ni os cuento la dificultad de ir comprando todo el material necesario para llevar esta tarea adelante.
Para empezar es una cosa que te roba muchísimo tiempo, tiempo en el que no estás pintando, ni soldando, ni reparando, tiempo que –en consecuencia- te parece estúpidamente desperdiciado, aunque sabes que no es así.
Porque para saber si el soporte de los winches es suficientemente grande, hay que saber qué tamaño de winche vas a querer y a ser posible, tenerlo para asegurarte de las medidas; para hacer el soporte de los tanques has de saber dónde los pondrás y qué tamaño tienen, para...
En resumen, montones de horas detrás de la pantalla del ordenador buscando información, comparando marcas y modelos...
Y me ha llevado a escuchar las largas disquisiciones de Johan sobre las ventajas e inconvenientes de este o aquel sistema... para intentar decidir entre los dos cuál era el mejor equilibrio entre precio, prestaciones, etc. y para intentar entender para qué sirve cada cosa
Por ejemplo, la mayor parte de la tecnología la compramos hace ya bastantes meses, conscientes de eso que lees en todos sitios de que es una tontería comprarla con antelación porque en el tiempo que transcurra entre la compra y la puesta en funcionamiento, seguro que han salido nuevos modelos y esos o son algo obsoletos o ya los puedes comprar más baratos... pero a veces, el poder vaciar la cabeza de tantas y tantas cosas que hay que decidir también tiene un precio.
Y así hace tiempo que sabíamos qué equipo tendríamos y hemos podido pensar dónde instalarlo y hacer que los cables pasen por donde toca y ...
Y hemos hecho sitio en el disco duro para pensar en otras cosas
Y ahora que podemos empezar a montarlo no tenemos que sufrir por si no llega a tiempo...
Y recibimos a los Reyes Magos antes de la Navidad
Por cierto, después de darle muchas vueltas nos decidimos por poner la electrónica de Raymarine: un plotter con rádar, navtec y AIS E80, instrumentación de la serie ST60 (viento, velocidad y profundímetro). La radio VHF Icom 505 con segundo micrófono para ponerlo en el timón, EPIRB... y para que todo no sea trabajar también nos hemos comprado un equipillo para escuchar música.
Y a pesar de todas nuestras previsiones, más de un día no hemos podido trabajar en lo que queríamos porque nos faltaba este o aquél material y aun estamos liados con la compra del piloto automático!!!!!!!!!!!!!
Eso sí, ahora cada cosita que hacemos en el Alea es vistosa y hace que esté más radiante y deseosa de tocar el agua
Nosotros, desde luego, seguimos trabajando.
Después de unos días de mucho ajetreo, por fin, retomamos un ritmo normal.
En todo este tiempo no hemos parado de hacer cosas así que tenemos mucho que contar.
Empezaremos por las placas solares.
Con el arco ya montado, estuvimos dando muchas vueltas para decidir cuál era el mejor soporte. Finalmente optamos por construir una base con tubo de inox de 25.

El tema más complicado era cómo conectar los dos tubos (entre ambos suman 75mm) sin dejar un saliente poco estético y peligroso. Finalmente utilizamos un tornillo con cabeza hexagonal que podíamos fijar con una llave que el dichoso sin que sobresaliera (soy especialista en darme golpes así que valía la pena evitar riesgos en la medida de lo posible!!)
La estructura se completaba con cuatro barras sobre las que se apoyarán las dos placas solares que serán nuestra fuente de energía
Aprovechamos la estructura para dejar instalada la antena del gps
Sobre las barras de 25 atornillamos las placas y rematamos el final del tubo con un tapón que le da una imagen muy profesional
Y la primera placa quedó así de bien
Sólo quedaba repetir toda la operación para completar la instalación de la segunda placa
Y para finalizar dejamos bien colocadito también el Navtec
Aquí tengo que volver a la idea de que el conjunto ha quedado muy bien integrado; sé que llegará el momento de instalar el fueraborda de la auxiliar, la balsa, la escalera de baño, un cabo para amarre... y al final va a verse un poco “lleno de cachibaches”, pero de momento, de momento la cosa promete.
Pero sigo con el montaje que todavía no habíamos acabado. Después pasamos por el interior de los tubos todos los cables –antena, navtec, placas- para desde ahí llevarlos al interior. Fue un trabajo laborioso, quizá más que la propia instalación de las placas, lo que nos ha reafirmado en la idea de que es tremendamente difícil planificar tiempos... seguro que si hiciéramos un segundo barco los cálculos nos saldrían algo más aproximados!!!!
Una vez en el camarote de popa, los cables fueron por sus correspondientes tubos, empotrados en el aislante, hasta la mesa de cartas donde está todo el sistema eléctrico
Las placas son de Teknosolar. Kyocera KC130-GHT2 - 130w (TK-KYO130).
En lugar de instalar más placas, , hemos preferido optimizar su rendimiento con un buen regulador que nos permite optimizarlo en un 30%.
Ahora toca lo de controlar bien el consumo. Nunca hemos sido muy derrochones en cuestión de energía –procurábamos no tener encendidas las luces del pasillo o de una habitación en la que no estábamos- pero sé que ahora empieza una etapa diferente, dónde el estar atento al consumo no es sólo una cuestión de ser consciente de la implicación ecológica de mi actitud, a partir de ahora tengo una energía limitada y tengo que administrarla o llegará en momento en que me quedaré sin.
Es cierto que siempre queda la solución de encender el motor un ratito para cargar las baterías pero hemos calculado que el sol debe ser suficiente. Para ello contamos con unas buenas baterías... pero esto ya es otra historia
Os dejo hasta dentro de muy poco que cada día se ve más cerca la partida, pero para eso nos queda mucho que hacer y nosotros, seguimos trabajando.
Hace ya un tiempo...
Este blog pretende ser la historia de Alea, nuestro velero, y de Johan y Silvia, y de su aventura de vida.
Pero quiero empezar por el principio y explicar cómo nace la idea de navegar y cómo ha sido el camino que nos va a llevar a soltar amarras y vivir en el mar.
Johan vivía en un pueblito de Valencia y yo en los alrededores de Barcelona. Tras unas semanas viajando en tren, decidimos que si queríamos seguir juntos debíamos buscar una solución de futuro que nos permitiera eliminar la distancia física que separaba nuestras residencias y nos pusimos como tarea “imaginar futuros comunes”.
Cada uno de nosotros escribió sus ideas en papelitos (unas seis por cabeza) y el sábado siguiente nos pusimos manos a la obra. Abríamos un papel, y su autor defendía la idea. El primero lo abrimos en un bar (se llama “el velero”... por si alguien cree en las premoniciones, pero de eso nos dimos cuenta más adelante); era una idea de Johan sobre comprar un barquito y navegar alrededor del mundo. Él lo defendía como una idea descabellada y que fácil podíamos eliminar, pero que era un sueño y no había querido dejar de escribirlo; yo me quedé un poco descolocada pero sin cerrar puertas.
Seguimos con nuestra particular lluvia de ideas en una pizzería y para sorpresa de ambos, la idea del velero superó a todas las demás: nos íbamos a comprar un barco e íbamos a navegar.
Todas las ideas tenían en común que buscábamos algo que no nos sujetara a un horario de oficina (regentar una casa rural, trabajar en una ONG, montar algún pequeño negocio) y que nos permitiera viajar mucho durante el año. La posibilidad del velero suponía viajar mucho y trabajar por el camino para salir adelante. Johan tiene titulaciones náuticas, experiencia en el mar, amor por los océanos.
Yo no me había subido en la vida en un barco, estaba segura de que iba a ser víctima tenaz del mareo, pero me pareció una idea impresionante, ilusionante y por la que valía la pena luchar.
Así nació la idea...
Nos pusimos a leer con verdadera voracidad para conocer las experiencias de otras personas que hubieran optado por una forma de vida similar, que no son pocas. En todos los casos desde que la idea nacía hasta que se lanzaban al mar pasaban entre dos y tres años. Nosotros nos prometimos ser más ágiles y ni por asomo pensamos en tardar tanto tiempo... de eso hace más de dos años y por fin acabamos de comprar el barco y necesitamos unos seis meses para ponerlo en condiciones y navegar!!!!
El camino para ir desde la idea teórica al barco en el embarcadero ha sido largo...
Os lo cuento la próxima semana
con todo nuestro amor para todos vosotros
Tengo muchas ganas de escribir un montón de post porque el barco, aunque a ratos nos parezca que no adelanta, tiene muchas novedades y muchas historias... pero el tiempo se nos escapa de las manos.
Estamos intentando tener a punto los mínimos para poder partir en cuanto lleguen las velas (el trabajo no terminará ahí ni de lejos)
Hemos ido a Barcelona a despedirnos de amigos y familia (esto ya es de verdad)
Estamos vendiendo todo lo que no cabe en el barco (tantas cosas...)
intentamos no perder el norte a pesar de la gripe que nos castiga
intentamos no tirarnos de los pelos a pesar de la lluvia que no nos abandona
Pero no perdemos la ilusión
os dejo una fotico del coche por si alguien sabe de alguien que quiera comprar el coche de un par de locos que dejan la tierra para vivir en el mar
10500 eurillos (que tenemos prisa)
contacto en el 696311579 (que tenemos difícil lo de conectar en internet)
intentaré escribir mucho la próxima semana... pero no prometo nada
eso sí... nosotros seguimos trabajando
Hace ya unos días que nos vino a visitar una buena amiga que cumplía años y decidimos celebrarlo alquilando un pequeño velero y pasando la tarde en el mar (a ella le encanta, desde aquí un besito Espe, por ser tan estupenda)
Había bastante viento y una mar un poco movida. Trabajamos por la mañana y después de comer... al agua.
Johan es un valiente de embarcarse con dos desconocedoras de las artes náuticas y además un paciente porque en ningún momento hizo ademán de tirarnos por la borda!!!!!!!
Lo cierto es que con el viento el barco escoraba bastante, saltaba con las olas... era precioso (sólo faltaban unos delfines, pero habría sido demasiado pedir)
Yo con mis biodraminas iba fenomenal -a diferencia de mi anterior experiencia en la que me mareé perdidamente- y podía disfrutar del viento en la cara... pero había que manejar aquello.
La cosa es que cuando coges la caña no es sencillo pillarle el puntito: el capi dice que a estribor, tú mueves el palito -hacia el lado correcto, que esta lección ya la aprendí- y el barco gira un montón -demasiado- aprendes la lección y a la siguiente orden apenas lo mueves un pelín y aquello se queda quieto!!!!!!!
Hubo un momento en que teníamos que hacer una maniobra en la que Espe tenía que poner "proa al viento" y yo aflojar un cabo al tiempo que tensaba otro mientra Johan estaba en el mástil: ahí estábamos las dos mirándonos con cara de espanto y sin saber qué hacer (ni con la caña del timón ni con los cabitos en cuestión)... en cualquier caso salimos más o menos airosas del trance
Pero después de tomar dos rizos en la mayor y hacer ni me acuerdo de cuantos bordos (génova pa'qui, génova pa'allá) sin saber bien qué cabo coger, cómo hacer un buen nudo, qué dirección darle a la proa... me entró un pánico terrible a no saber llevar el Alea cuando la aventura empiece. Me dió un miedo que me dejó completamente bloqueada, porque yo he elegido esta forma de vida y yo quiero navegar, pero ¿seré capaz?
Johan siempre me dice que navegar no es más que la suma de muchas cosas fáciles... que vistas así a bulto parecen inaccesibles pero que vistas de una en una no presentan mayor dificultad. Y yo quiero creerlo.
Y me acuerdo de cuando conduje yo sola por primera vez con mi flamante carnet de conducir: iba por un tramito de autopista entre Sant Feliu y Barcelona, en un momento dado me empezó a picar terriblemente la nariz pero yo no estaba segura de poder despegar una mano del volante sin que aquello se estrellara!!!!! y ahora conduzco sin problemas.
Sigo asistiendo a las clases del PER y con la teoría me defiendo -algunos temas mejor que otros- y la práctica... como su propio nombre indica tendrá que venir con el tiempo y el ejercicio, como tantas otras cosas en la vida!!!!
Alquilaremos el barquito más días y tomaré rizos una y otra vez hasta que no tenga que pensarlo, le cogeré el truquillo a la caña, aprenderé a enterder el viento... y así, de una en una, aprenderé todas las cosas y un día, sin darme cuenta, sabré navegar

Pues aquí estamos de nuevo... me gusta ir mostrando los trabajos según vamos terminándolos pero hoy no me aguanto las ganas de compartir nuestros progresos con la "joupette"
Nosotros lo llamábamos plataforma de baño, hasta que alguien nos habló de la "yupete" y buscando, buscando, he encontrado cómo se escribe esta parte del barco que se sitúa en la popa y que facilita la bajada y subida del barco cuando nos queramos dar un chapuzón, o ir en la auxiliar, etc
(por cierto, que escrito jupette es nó sé qué de ropa interior francesa... nada que ver con el lenguaje marinero)
Normalmente, es un espacio utilizable para guardar cosas -sobre todo si es de las dimensiones de la nuestra- pero en el Alea estaba completamente cerrada.
Un día de sol, tras un día de lluvia, vi como bajo la joupette, caía una gotita de agua que no adivinaba a ver de donde procedía, mirando bien, ví que había una pequeña planta adherida al fondo y cuando la quité con un destornillador empezaron a caer litros de agua, y más litros...
el espacio de la joupette se había ido llenando de agua y eso prometía óxido espantoso en su interior!!!!!!!! HORROR
Después de semanas pensando que ya era el momento, que teníamos que enfrentarnos a lo que hubiera ahí debajo, después de haber conseguido los materiales necesarios para la reparación, hace un par de días que nos pusimos manos a la obra
Empezamos por quitar la tapa del cofre para descubrir su interior
aunque lo que encontramos no era maravilloso, tengo que confesar que estaba mejor de lo que yo creía (estaba preparada para afrontar la substitución de unas planchas de acero...)
Eso sí, estaba bastante sucio y con algo de óxido, no en las zonas estructurales del caso sino en aquellos puntos en que se habían añadido elementos (a la izquierda de la foto)
Después de dejarlo más limpio de lo que estuvo nunca, empezamos con las consabidas capas de pintura.
Aquí empezamos directamente con un epoxi especial con antioxidante
seguimos con más capas de epoxi (Interprotec de International) previas al acabado
Lo más difícil: la accesibilidad del espacio una vez que no podíamos pisarlo, pero con ganas e imaginación no hay huequecito que se resista
Para seguir en nuestra línea, hemos comprado los materiales necesarios y hemos "fabricado" una nueva plancha a medida, de acero de la calidad adecuada, para substituir a la plancha galvanizada de escaso espesor que había en el barco.
y ahora sin duda la parte más difícil: soldar la plancha de acero. Una vez más tengo que confesar que veo como el tesón de Johan no tiene límites... y que es capaz de hacer casi cualquier cosa, y en las más complejas posturas
y yo rematando el día; es importante que el acero quede protegido con el antioxidante el mismo día que se coloca, para evitar desde el principio el óxido. Y si el día se hace corto para tanto trabajo... pues con linterna
todavía falta soldar la otra chapa, contaros la historia de las escotillas, dar el acabado a la pintura... pero hoy he llegado a casa tan contenta del trabajo hecho que no he podido aguantar las ganas de contarlo.
Prometo fotos del final del trabajo a finales de semana.
Ah!!! este post está dedicado con muchas ganas a Judith y Lorena: hoy han llegado vuestros chalecos salvavidas... ya falta menos para que naveguemos juntos
Para no cambiar demasiado de tema, vamos a seguir con el molinete y el ancla.
El molinete fue una de las primeras cosas que desmontamos; la cubierta en esa zona estaba especialmente dañada y ahí fue donde empezamos con las reparaciones serias.
Meses después hemos tenido que rebuscar todas las piezas para proceder a la restauración y nuevo montaje del cacharro!!!
Para ello hemos empezado por quitar toda la pintura vieja, los indicios de electrolisis, la suciedad...
Puesto que el molinete es de aluminio hemos utilizado una brocha de nylon –creo- porque es importante no usarla de acero o inox que pueden lastimar el material; aun así hay que hacerlo con cuidado ya que es fácil rayarlo.
Hace tiempo compramos un kit de lijas y demás para modelismo, pensando que para algo serviría más adelante; ahora lo llamamos “la herramienta del dentista” y nos ha sido muy útil para limpiar los rinconcitos pequeños e inaccesibles de otro modo.
Cuando veo alguna de las fotos del trabajo, sólo puedo reírme de mí misma; me recuerdo en la biblioteca haciendo las cosas con la naturalidad de quien sabe lo que hace; en cambio, ahora mi cara es de una concentración absoluta incluso cuando hago las cosas más tontas; porque para mí todo es completamente nuevo y no siempre soy capaz de discernir entre lo que es “trabajo fino” y lo que es trabajo más basto, así que ante la duda, concentración y dedicación
A continuación le dimos una imprimación especial para el aluminio (que huele a demonios) y que sólo puede estar sin repintar por 24 horas.
El acabado ha sido el poliuretano de sigma con el mismo color de la cubierta (RAL 9001; todo un acierto)
Antes de proceder al remontaje del molinete que ya lucía espectacular, Johan ha instalado una pieza que actúe como aislante entre el acero del soporte y el aluminio. Si algo he aprendido hasta ahora es que los distintos metales no se llevan bien entre sí y que SIEMPRE es importante aislarlos entre sí: por ejemplo, en el caso de los tornillos del mástil –inox con aluminio- utilizamos Duralac; aquí hemos hecho una pieza a medida con una plancha plástica de las que se usan en la cocina para cortar!!!
E voilà: mejor que nuevo
Y para completar el equipo sólo nos faltaba el ancla. En el barco, originalmente, había una Danforth que quedará como ancla de respeto, pero queríamos una nueva que nos permitiera fondear tranquilos. Mucha gente pierde la cabeza en electrónica y tecnología y da poca importancia al ancla, pero a nosotros nos parece un elemento fundamental ya que tenemos que pasar mucho tiempo en el futuro fondeados
Después de mucho oir opiniones, leer comparativas
( www.rocna.com/press/press_0610_wm_sail_testing.pdf
http://www.rocna.com/press/press_0612_wm_ym_testing.pdf )
hemos optado por un ancla Rocna (http://www.rocna.com) de 35 kg.
Sé que el tema del ancla es de los que desatan polémica con defensores de este o aquel modelo. La Rocna es diseño de un navegante neozelandés, fruto de su experiencia de muchos años en el mar; supuestamente es muy polivalente y segura (y si me dejáis que os diga, yo encuentro que tiene una estética monísima!!!!)
Cuando llegó el mensajero se negó a subir las escaleras de los cuatro pisos y en esta ocasión nosotros también estuvimos de acuerdo con él !!!
Molinete en su sitio, ancla en el barco y nosotros... cansados pero sin parar
Porque cada día estamos más cerquita del agua. Y para conseguirlo, ya sabéis
seguimos trabajando
Hola a todos de nuevo; después de un día de relax -ayer fue mi cumple- hoy hemos vuelto al trabajo.
Como hemos terminado con la cubierta y los techos tocaba empezar con las paredes. Después de horas de lecturas y de dudas hemos optado por una buena limpieza, el mismo primer antioxidante del techo en los escasos puntos en que sea necesario y un par de capas de Tar-epoxi para acabar (es el mismo material con el están pintadas con lo que nos aseguramos una buena conectividad y además se ajusta a lo que buscábamos)
A veces restaurar es mucho más costoso, por lo menos en esfuerzo, que construir de nuevo. No queremos tener que rehacer todos los muebles así que excepto los que no podemos salvar de ninguna manera (por que están puestos de forma que es imposible acceder a la pared en la que se apoyan o porque están fatal) estamos trabajando CON los muebles.
En la habitación de proa hay dos camas con cajones debajo (creo que en "marinero" son cofres) a los que se accede por una apertura... no muy grande
Entre la cama y el fondo del barco hay un espacio considerable, como para hacer difícil llegar al fondo con un pincel, pero muuuy pequeño para poder cualquier otra maniobra.
Johan me ha mirado con cara de "qué te parece si..." y me ha preguntado si yo cabía ahí dentro
De repente me ha venido a la memoria el comentario de sus padres cuando les dijo que tenía novia "sólo un metro y medio... ¡tan pequeña!!!!!!!!!!" y las bromas al respecto de toda la vida, mi nula vida de jugadora de baloncesto, y el consuelo de que en el pote pequeño está lo bueno... y para dentro que me he metido
Pero por fin ha llegado el día de decir:¡menos mal que soy pequeña!!!! juzgad vosotros mismos y decidme si esto de restaurar un barco no tiene sus peligros.
... qué peligro, madre mía, qué peligro!!!!
Llevamos ya un tiempo trabajando en la cubierta; esto merece una explicación
Alea es un barco de acero –fuerte pero no frío- y cuando lo compramos tenía una cubierta de teca.
La madera es preciosa pero estaba puesta con tornillos y el agua se ha ido filtrando en algunos lugares creando aquí y allá algunos rincones oxidados.
Estaba claro que necesitaba una puesta a punto y tras darle algunas vueltas optamos por quitar la teca y dejar la cubierta pintada con un buen antideslizante y de ese modo tener siempre el acero a la vista y poder actuar ante la primera señal de óxido que pueda aparecer en el futuro.
La decisión no fue difícil de tomar pero llevarla a la práctica era una tarea dura, y en ella llevamos ya un par de meses.
La teca puede instalarse de diversos modos, en nuestro barco estaba puesta con tornillos y por lo tanto atravesando el casco. Nuestro principal objetivo es que el barco sea completamente estanco por lo que queremos eliminar cuanto agujero en cubierta no sea totalmente necesario, y los que lo sean, dejarlos correctamente cerrados.
Ahí va una breve explicación del proceso
1º.- retirar la teca. Nos planteamos que quizás podíamos volver a ponerla tras sanear la cubierta pero pronto nos dimos cuenta de que no sería posible: quitar los tornillos no basta para retirar la madera y acabamos quitándola a martillazos, en trocitos pequeños.
2º.- limpiado de madera retirar los tornillos que la sujetaban (con el destornillador –civilizadamente- , con la radial –un poco más salvaje-...)
3º.- pasar una broca algo más grande que el agujero para eliminar posibles restos de óxido en el interior
4º.- soldar con electrodos el agujero
5º.- pasar la radial para dejar el acero uniforme
6º.- pintar con minio para evitar óxido y asegurarnos la estanqueidad hasta que podamos pintar la cubierta definitivamente
Lo mejor ha sido que con el paso de los días Johan ha cogido el ritmo del trabajo, el puntito para dominar el soldador, los truquillos para quitar los tornillos.
Lo peor... que los agujeritos, por minúsculos que fueran, eran más de dos mil y trabajar sobre las rodillas, semanas, ha sido duro.
Pero a penas faltan un par de días para que podamos brindar por un trabajo bien hecho y empezar a pensar en un nuevo objetivo!!!!
Y os preguntaréis qué he hecho yo durante todo este tiempo(no, no he estado tomando el sol); yo me ocupaba de arreglar “abajo” lo que Johan iba arreglando “arriba”... pero lo dejamos para la próxima semana.
Ya conté hace unas semanas que ALEA significa SUERTE en latín (bueno, literalmente significa DADOS y por extensión se entiende como suerte, aunque tenga ese poquito de azar asociado al concepto) y vamos a tener que reconocer que es un nombre adecuado.
Sabemos que la suerte puede ser buena o mala
Sabemos que la suerte hay que trabajarla
Pero los hechos son los hechos y este velero está tocado por la buena suerte...
Hace unas semanas alguien pasó junto a nuestro barco y entablamos conversación; le comentamos que nuestra botavara era un poco pequeña para el tamaño del barco y ahí quedó la cosa.
Hace unos días otros muchachos nos comentaron que conocían nuestro barco y lo identificaron como "ese que tiene un palo de escoba como botavara" (no sabemos si se referían a la que había en ese momento, porque era pequeña pero no tanto!!)
Poco después vino el chico con quien hablamos sobre el tema y nos dijo que estaban cambiando la arboladura de un barco algo mayor que el nuestro y que si todavía queríamos una botavara podíamos comprar una a buen precio. No digo yo que los milagros existan, pero después de la historia del wc y ahora esto, empiezo a dudar al respecto.
Vimos la botavara, hablamos con el dueño y compramos. Así de rapidito
Con dos carritos de la compra (lamento que no haya foto del momento!) nos llevamos la botavara al barco y nos pusimos manos a la obra.
Desmontamos la que había y las pusimos una junto a la otra para adaptar la nueva a las medidas de nuestra ALEA
A la nueva le sobraba algo más de un metro... y lo quitamos
como el terminal va fijado con tornillos fue sencillo volver a dar forma a la botavara con el tamaño adecuado
y así teníamos una "gran" botavara con la longitud necesaria
El siguiente paso fue subir la nueva -y más pesada- botavara a bordo... no fue fácil pero subió, sin mayores novedades (no hay fotos porque no nos quedaban manos disponibles) y la instalamos en el mástil. El resultado es fantástico y la mejora evidente, sobre todo nos gusta la nueva pieza de engarce entre la botavara y el mástil, que en la antigua nos parecía algo débil
ANTES:
DESPUÉS:
y así, en un sólo día, cambiamos la botavara y nuestra nueva adquisición compartió con nosotros su primera puesta de sol... habrá más y en paisajes increibles... estamos seguros
seguimos trabajando
Quiero empezar este post apuntando que hay gente que me ha dicho que hay problemas en la página para dejar mensajes: mañana mismo intento resolverlo, pero si queréis escribirnos al mail es sailingalea@yahoo.es. A los que habéis escrito sabéis que procuramos contestar y a los que no... pues animaos que todas las sugerencias y apreciaciones son bien recibidas!!!!
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Por fin el último capítulo antes de la limpieza final del casco.
¿qué si aún falta algo por hacer????? SÍ, creo que la respuesta sería siempre sí, pero nos pusimos un plazo para seguir adelante y el plazo se cumplía.
Decidimos bajar el palo. De este momento histórico no hay fotos; yo estaba en mi curso de competencia básica (ese en el que me disfracé de teletubbie) y no había reportero gráfico!!!
La maniobra la realizamos junto al barco, con la ayuda de nuestro amigo el de la grua (el mismo que nos ayudó con los motores, un genio, realmente un virtuoso) y con cinco chicos que echaron una mano imprescindible (gracias a todos por la ayuda, las ideas y las risas!!)
Ahora el palo descansa junto al Alea y se ve en toda su "extensión"...
¿por qué decidimos bajar el mástil????
primero porque había teca debajo y queríamos que cada rincón de acero estuviera controlado-limpiado-pintado-etc. Sabemos que el acero es un buen material pero que requiere de cuidados y para que no nos dé trabajo en un futuro tenemos que trabajar bien ahora!!!
Segundo porque el mástil actual tiene enrollador de la mayor y no estamos convencidos de este sistema de modo que después de valorarlo mucho hemos decidido instalar un sistema Harken de carriles para utilizar una vela fullbatten convencional
Y tercero y último porque queríamos comprobar el estado de todos los estays y substituir los que presentaran algún tipo de oxidación...
Al quitar el pie en la cubierta nos encontramos bastante basurita: valía la pena limpiar todos los rincones... incluido este tan escondido
Cuando al caer la noche regresé del curso y me encontré un Alea desarbolado me constaba trabajo acostumbrarme al nuevo perfil del velero. ¡parecía tan desvalido!!!!
Y tras la bajada del mástil procedimos al "sellado" del casco. La arena chorreada es bantante agresiva de modo que desmontamos todas las escotillas y las cerramos con maderas (el interior se convirtió en un lugar muy oscuro)
y por último desmontamos las ventanas fijas que dan al salón (en pequeño desnivel de la cubierta... nosotros lo llamamos pilot house aunque no sea del todo correcto)
y las volvimos a atornillar desde el interior ya que como la vamos a cambiar no importaba si se quedaban totalmente mates
Y ahora que el Alea es un bunker... ya pueden venir chorros de arena que los estamos esperando!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
seguimos en ello
Antes, mucho antes de que Alea llegara a nuestras vidas, ya le habíamos puesto un nombre y ya soñábamos con sus formas.
En ese tiempo de espera, en plena reforma de la casa en la montaña, matábamos algunos ratos jugando a dibujar su nombre en las paredes -literalmente-. Con ideas cogidas de aquí y de allá, con tiza sobre el cemento yo soñaba que las As del nombre eran velas; Johan cogía mis sueños y les regalaba un casco, les ajustaba el palo, los hacía navegar.
Tan contentos estábamos con nuestro dibujo que hubo un tiempo en que buscamos un barco de dos mástiles para que el boceto se hiciera velero.
Y llegó el velero y con él el trabajo. Y vendimos la casa. Y a falta de paredes yo llenaba hojas con el dibujillo en mil colores intentando encontrar su forma definitiva.
Marja -una de las hermanas de Johan- es diseñadora gráfica y se ofreció a darle forma a nuestros borradores.
Así un día llegó a nuestro correo la imagen que tanto habíamos perseguido con todas las líneas bien dibujadas, los contornos definidos, los colores adecuados.
Y desde ese día tenemos una imagen que nos identifica... un sueño -una parte del gran sueño- que ya es una realidad !!!!
Estos últimos días han sido muy productivos.
Desde que dejamos el chorreo del interior -y el mal rato que supuso- parece que hemos dado rienda suelta a nuestras ganas de "construir" y hemos dado por concluido -más o menos- el apartado de "sanear"
En resumen, que tengo mucho y bueno que explicar, pero iré por partes... y para empezar los tanques de agua
El tanque de aguas negras lo compramos hecho a medida, pero los de agua potable hemos podido adquirirlos de medidas estándar ya que había un espacio perfecto que el arquitecto diseñó para ellos en un desnivel entre la entrada y por un lado el salón y por el otro la cocina y uno de los camarotes, en una zona centrada del barco
Cuando pusimos la regala en la cubierta compramos T de inox y por error compramos algunos metros de más; pensamos que ya les daríamos algún uso y por arte de magia -o por arte de Johan- se han convertido en los soportes de los distintos tanques
Después de pintar el fondo hemos hecho un soporte a medida que evita por un lado los movimientos del tanque en su ubicación, y por otro es completamente desmontable por lo que no deja ningún rincón del casco inaccesible para revisiones y posibles reparaciones
Hemos instalado dos tanques de 180 litros de agua cada uno de ellos, lo que hace un total de 360 litros de agua potable a bordo
¿son suficientes??
en una revista leímos un reportaje que a mí me resultó muy interesante. Decía su autora que antes se almacenaba el agua en botellas; de ahí se pasó a los tanques y ahora a las máquinas de agua... pero que la mayoría de gente lleva una máquina potabilizadora de agua que le permite producir la necesaria para el consumo.... pero, por si la máquina falla por cualquier motivo, lleva uno o varios tanques de agua... pero, por si los tanques se rompen, llevan una reserva de agua embotellada!!!
¿dónde está el límite?? supongo que es difícil. Hemos calculado que es una cantidad de agua razonable y supongo que llevaremos algunas garrafas "por si acaso"
¿máquina potabilizadora? amigos que han viajado nos han comentado que hay lugares en los que conseguir llenar los tanques de agua potable no es ni fácil ni barato y que la potabilizadora se amortiza rápidamente y es útil... nosotros de momento nos quedamos con los tanques, el tiempo ya dirá
Pues nada, que el tanque ha quedado así de bonito
Este es el de babor, y ya tiene su simétrico de estribor igualmente instalado... faltan grifos de fondo, conexiones y demás pero eso queda para la sesión de fontanería; esta semana tocaba fabricar soportes!
cada vez falta menos... aunque sigue faltando bastante!!!!
hasta mañana
Desde hace tiempo entro regularmente en un foro que se ha convertido en una segunda casa para mí: la taberna del puerto (www.latabernadelpuerto.com) en el que he encontrado consejos, ideas, historias y desde luego amigos entorno al tema de la navegación.
En ese foro vimos un día una persona que ponía un vídeo de youtoube que había hecho él mismo y en el que había grabado cómo había hecho una pequeña maqueta de su barco y de un tanque de agua que quería instalar para comprobar que el tanque no cabía por la puerta… rectificados los tamaños, el artilugio entraba sin problemas
Confieso que encontré un poco exagerado lo de la maqueta y comenté con Johan que debía ser alguien muy aburrido o con mucho tiempo libre para dedicarlo a maquetas cuando era tan sencillo medir con una cinta métrica
Como tantas veces en la vida, me tuve que tragar mis palabras!!!!
Precisamente nosotros teníamos encargado un tanque de aguas negras para instalar en el baño, encargado a medida (por cierto desde aquí nuestro agradecimiento a Boat Wide -http://www.boatwide.es/- por el servicio y la calidad del producto así como por la calidad humana que hemos recibido por su parte) con una forma muy irregular, grande… y que no cabía por nuestra escotilla de entrada!!!!!
Ante semejante situación no sabíamos si devolver el tanque al fabricante para solicitar que modificara las medidas o buscar otra solución que parecía imposible, hasta que decidimos que la mejor manera de sacar el motor era quitando el fondo de la bañera: por ese hueco sí entraba sin problemas el tanque y después (menos mal!!) también pudimos entrarlo por la puerta del baño, con un margen de apenas unos milímetros. Eso sí, puesto en su lugar es perfecto.
A partir de esa experiencia hemos aprendido varias cosas:
- A no reírnos de las experiencias que otros comparten: de todo se puede aprender
- A aprender de los errores: desde ese momento procuramos hacer “maquetas” de los elementos nuevos que queremos instalar; ahora tenemos un arco para las placas solares hecho de tubo plástico del que se usa para la electricidad, nos ha ido perfecto para modificar algún que otro centímetro y algún que otro ángulo mejorando el diseño inicial.
Moraleja: de todo se aprende… si se tienen ganas de aprender
Un saludo y seguimos trabajando
Seguimos limpiando el interior del barco –tal y como visteis en las fotos de la punta de proa- y nos sentimos, por lo menos yo, como si estuviéramos en la zona cero de la restauración.
Es un trabajo cansado y no demasiado limpio, aunque ir viendo los resultados compensa sobradamente.
Cuando hablo de zona cero quiero decir que a pesar de que estoy realmente satisfecha de lo que hacemos, feliz de poder trabajar con las manos, de darle nueva vida al velero… la cosa no siempre es fácil.
Si ahora alguien nos preguntara cuál es el primer paso para llevar a cabo la restauración estoy segura que contestaríamos al unísono lo mismo: una nave industrial donde realizar los trabajos.
El Alea tiene un aislante estupendo en todo el barco. Planchas de poliespán de 8 centímetros en todo el techo y paredes. Pero para acceder al acero, sanearlo y darle sus cinco capas de pintura hay que sacar los paneles y el poliespán… y almacenarlo como mejor se pueda, donde mejor se pueda.
Además, queríamos salvar los muebles porque estaban muy bien, pero ya nos hemos “cargado” buena parte del baño, la cocina y algo más (en su momento tocará carpintería y los calendarios se van alejando de las previsiones iniciales), porque lo principal es que cada rincón haya sido revisado y puesto a punto.
El barco está lleno de planchas de madera y de poliespán, por todos lados.
No queremos empezar a montar de nuevo hasta que esté todo pintado y podamos realizar una limpieza a fondo del polvo acumulado.
Si tuviéramos una nave sería perfecto: un montoncito aquí con el material del camarote de proa, otro allí con el de las literas…
Ahora tenemos que liberar tres metros cuadrados para trabajar y mañana “trasladar” las cosas para liberar otros tres y así día tras día.
Pero apenas nos falta una semana para empezar a reconstruir
Y estos momentos de caos serán un recuerdo y unas cuantas fotos en el álbum
El camino... para llegar al principio
El nacimiento de la idea fue bonito pero sencillo.
¡pero cuántas ideas nacen y no pasan!
Ya sabemos qué queremos y ahora hay que saber cómo llegar a conseguirlo
Buscando, es fácil encontrar libros con las experiencias de otras personas que han decidido navegar durante años dejando atrás eso que llamamos “normalidad”. En todos ellos hemos encontrado relatos de las experiencias más variopintas a bordo de un velero, pero en casi ninguno se explica cómo demonios se organizaron la economía para vivir navegando.
Yo tengo un piso pequeño – un cuarto sin ascensor, hipotecado- en los alrededores de Barcelona. Johan una “casa rural” – en fase de obras para ponerla a funcionar, hipotecada- en un pueblo pequeño en la zona interior de Valencia...
Tras evaluar las diversas posibilidades decidimos que yo lo mejor es acabar la casa rural y venderla, dejar mi casa libre de hipoteca y con lo que nos quede (¿????) comprar un velero. Eso ya es un principio.
La forma más rápida de “terminar la casa” (Johan llevaba más de dos años trabajando prácticamente sólo) era dejar mi trabajo de funcionaria e irme a ayudarlo.
Dicho y hecho
Creo que ha sido una de las mejores decisiones de este proyecto porque el cambio de vivir en una gran ciudad a hacerlo navegando (o sea, lejos de amigos, cines, tiendas, bibliotecas) podía ser alucinante.
La vida rural ha sido un buen “entrenamiento”
Os pongo en antecedentes:
A casi 100 km de una gran ciudad (casi 80 km del cine más próximo!!!)
A penas 500 habitantes (muchos de ellos ancianos)
4 tiendecitas y 3 bares
Por si esto no fuera suficiente la casa rural será fantástica, grande, acogedora, con las mejores vistas de la zona, con jardines... y en el momento en que yo me traslado está EN OBRAS, o sea:
Sin electricidad (o sea sin televisión)
Sin enyesar las paredes ni enlucir la fachada
Con los suelos a medio poner
Sin cocina instalada (cocinamos en una pequeña cocina de gas sobre una mesilla)
Al principio sin agua corriente
... y yo de funcionaria a albañil !!!!!!!!!!!!
Podéis imaginar que después de pasar un año así vivir en el barco me va a parecer un lujo
Pero la experiencia ha sido terriblemente rica porque ahora sabemos que podemos compartir 24 horas al día y no nos agobiamos, que trabajamos bien juntos (muy bien), que los amigos pueden estar más lejos pero si son amigos están ahí, que se puede vivir tele, que ir al cine una vez al mes es una fiesta.
He aprendido a valorar las cosas pequeñas. He aprendido a trabajar con mis manos.
Teniendo tiempo he aprendido a pensar más en las cosas. En las ciudades grandes corremos tanto para todo que no nos queda tiempo de mirar para adentro... y yo creo que lo voy haciendo cada día un poquito mejor.
Sin que la cosa fuera más allá, ya habría valido la pena. Todos deberíamos regalarnos la oportunidad de tener tiempo para conocernos un poquito más y pensar mucho más.
Sin tele, sin anuncios, sin miles de tiendas con escaparates de ensueños, descubres que NO necesitas tantas cosas como antes. Con tiempo, aprendes a pensar antes de reaccionar, y así mil cosas.
Imaginamos que todo iría más rápido... pero hemos sabido disfrutar de la espera (con algunos ratitos de desesperación con las cosas que se retrasan y no nos dejan iniciar ya el nuevo plan de vida) y hemos conseguido dar el primer paso.
La venta de la casa está un poquito en el aire pero nos hemos tirado a la piscina (o al mar) y desde hace algo más de un mes somos casi propietarios de un barco. El más bonito del mundo... y os lo digo porque hemos buscado por medio mundo hasta dar con él.
Esa es también una linda historia... os la cuento la próxima semana.
Ahora que ya han pasado unos días desde que acabamos con el chorreo del casco en el interior ya me siento con ánimos de explicarlo.
Todo el mundo nos había dicho que la única forma de asegurarnos de que cualquier resquicio de óxido había desaparecido era mediante el chorreo -todo el mundo habla de chorrear con arena aunque el producto que hemos utilizado es otro.
Contratar una empresa era complicado porque el interior del barco está hecho, nos es imposible vaciarlo de todo lo que hay y no podíamos pedirle a ningún profesional que nos limpiara hoy 3 metros cuadrados, mañana otros pocos...
Pero como somos bastante autosuficientes y no hay peligro que nos eche para atrás... dijimos: pues si hasta aquí lo hemos hecho todo solitos, por qué no seguir, seguro que en un par de semanas lo tenemos listo.
Para empezar compramos la máquina de arenar; encontramos una por un precio razonable en Powerplus Tools y en unos días ya teníamos el trasto en casa -un cuarto sin ascensor- y llegado el momento en el barco
Según las instrucciones un generador normal sería suficiente... pero la presión era mínima y no había forma de trabajar; de modo que compramos un segundo generador con todo lo necesario para conectarlo en paralelo con el primero... y mejoró pero no suficiente. Así llegó el tercero y completamos el equipo -justito pero bastante-
Aunque todo el mundo habla de chorreo con arena en verdad la arena no está permitida por los problemas de silicosis que puede comportar de modo que hemos trabajado con silicato de aluminio.
A pesar de ser un material menos nocivo, produce mucho polvo que no es sano respirar, así que el arenador necesita un traje especial. Por suerte nos han prestado uno!! aquí estábamos haciendo pruebas para comprobar que el aire llegaba correctamente dentro de la escafandra
Con estas pintas... a trabajar
En principio pensamos que serían un par de puntitos... pero cuando empezamos decidimos hacer un buen trabajo y hemos limpiado de las pinturas anteriores metros y metros de casco... la foto es de una zona muy accesible -después de romper la espalda del sofá- pero también hemos limpiado rinconcitos como este otro y ha habido momentos en que he tenido que ayudarle a sacar la cabeza de debajo de algún mueble
Puesto que trabajábamos en el interior Johan utilizaba una mano para iluminarse con un foco halógeno y la otra para manejar la pistolita del aparato de chorreo; esto le dejaba sin más manos para controlar la presión del chorro y pararlo cuando era necesario...
aquí entra mi trabajo -un poco tonto pero imprescindible!!!-: inventamos un código de señales mediantes las cuales me indicaba más o menos presión, abrir o cerrar...
todas las noches, antes de irnos pintábamos con el primer el espacio limpiado para asegurarnos de una perfecta protección del acero
y lo que tenía que durar dos semanas ha durado dos meses, pero ya hemos salido del infierno... y ahora que el casco está saneado empieza una etapa más linda, ahora empezamos a construir
seguiré contando
Damos un poquito de marcha atrás para explicar algunas cosas que parece que se han quedado muy atrás pero que son de hace cuatro días!!!
Llevábamos unas semanas en el agua y aún estábamos desarbolados. Problemas con la grúa fueron retrasando el gran día de volver a ser un velero, pero el día llegó y con el las prisas.
Para empezar tocaba montar el enrollador de génova. Ya veis que somos un pelín complicados: la mayor era enrollable y la queríamos con carros; el génova era con garruchas y lo queremos con enrollador, esto sí lo tuvimos claro desde el principio
Después de mucho mirar –precio, modelo, prestaciones- nos decidimos por un Profull. Durante meses había estado en el pasillo del piso y por fin iba camino del mástil
Todo empieza, otra vez, como la aventura de hacer realidad uno de los dibujos de la libreta de Johan
El stay de proa es nuevo así que únicamente tocó pelear por dejar bien limpio el tensor y ya estaba todo a punto para empezar con el puzzle del montaje
La primera parte dar forma al tambor
Para seguir con las demás piezas a lo largo de los más de 15m del stay... parecía que estábamos jugando con un lego
Una vez montado, lo dejamos guardado junto al mástil esperando a que al día siguiente la grúa viniera a arbolar al Alea. Cada paso nos parece un avance importante –necesitamos ir dándonos ánimos, que esto es más largo de lo que habíamos previsto- y de repente poder ver el enrollador montado fue como una fiesta!!!!
Ahora ya podíamos tomar todas las medidas necesarias para el pedido de las velas que serán nuevas porque ya sabéis, las que enrollaban ya no enrollan y viceversa y en cuanto las velas lleguen y veamos que todo está en orden... nos vamos.
Estamos peleando duro para que cuando llegue ese día toda la electrónica esté en funcionamiento, el piloto automático en su lugar, el de viento trabajando, el baño en marcha, la cocina lista para darnos de comer, etc, etc, etc
¿lo conseguiremos????????
A ratos no tenemos ninguna duda, a ratos tenemos claro que de ninguna de las maneras.
Pero en cualquier caso seguimos trabajando
Seguimos con los elementos de la cubierta para que llegue cuanto antes el feliz día de limpiarla y pintarla.
Hoy toca hacer el soporte para el molinete del ancla (molinete que hemos restaurado y nos ha quedado como nuevo... ahora hace falta que funcione si problemas)
Como la idea es poder observar, cuidar y pintar cada rincón del casco, no queremos que el molinete descanse directamente en la cubierta. También nos gusta tener un sistema que en las travesías nos permita cerrar completamente el pozo de la cadena. Así que nos ponemos manos a la obra.
Cuando desmontamos el molinete vimos con sorpresa -aún nos sorprendíamos de estas cosas- que aunque son necesarios dos agujeros (para la cadena y para la instalación eléctrica), había tres... parece ser que se equivocaron en los cálculos e hicieron uno de más y no se les ocurrió volver a cerrarlo!!!! Nosotros ya hace tiempo que hicimos desaparecer los tres y ahora toca empezar desde el principio.
Compramos chapa de inox y "diseñamos" la forma, que en la cubierta será más o menos así
Lo primero es hacer los agujeros, apuntando bien para no caer el los mismos errores
El mismo dibujo lo hemos pasado a la pieza de inox y radial en mano ya tenemos todos los elementos del puzle
que convenientemente soldados tienen este aspecto
Ahora queda instalarlo en la cubierta
La idea es unir el extremo final de la cadena a un cabo y hacerlo firme en un tapón de rosca (hemos pedido que nos fabriquen uno del tamaño indicado y con la rosca exterior para no deteriorarla con el paso de la cadena) de modo que en una travesía podamos guardar la cadena, cerrar el tapón y evitar así cualquier entrada de agua en el barco ya que el pozo de ancla es una caja en el propio fondo del barco (con su desagüe y demás), como es habitual en los barcos de acero.
este es el resultado: el agua puede correr sin problemas bajo el soporte y podemos cerrar completamente las posibles e indeseadas entradas de agua
Ahora falta la pintura y demás y montar el molinete, pero esto ya no corre tanta prisa. De momento seguimos con las cosas que hay que fabricar-soldar-instalar en la cubierta.
Ya sabéis, no paramos, seguimos trabajando
Pues aqui queremos seguir con la seccion de bricolaje porque creemos que vale la pena continuar con lo que ha sido la puesta a punto del Alea, tal vez alguien pueda sacar alguna buena idea para su propia restauracion o simplemente pueda seguir el curso de esta historia que no queremos dejar a medias.
Mucho de lo que explicaremos ahora lo hemos ido haciendo en los meses pasados, algunas cosas todavia estan por acabar, pero todo llegara
Hoy os cuento que baterias llevamos a bordo.
Cuando miro atras parece extranyo que tantas cosas nos hayan robado tanto tiempo y nos hayan hecho pensar tanto. Ahora, cuando las veo ahi funcionando, me parece de lo mas normal, pero se que para llegar ahi hemos hecho montones de cuadros comparativos entre estas y aquellas, de gel (muy eficientes pero muy sensibles a las temperaturas altas) o de AGM o “normales”, de este o el otro tamanyo... valorando volumen, pesos y sobre todo el precio por Ah !!!!
Finalmente nos decidimos por una bateria de coche sin mantenimiento –no hace falta llenarla de agua- para el arranque del motor y 4 baterias AGM Lifeline de 6V que por su tamaño y sobre todo su peso nos resultan mucho mas manejables y que nos daran en total 500 Ah
Como siempre, para instalar cualquier cosa hacen falta los soportes; queremos que todo sea facilmente desmontable para tener acceso al casco en cualquier rincón si es necesario y al mismo tiempo conseguir que cada elemento esta perfectamente instalado en su lugar correspondiente.
Despues de medir aqui y alla y buscar mil sitios para las baterias, han quedado instaladas en los espacios que hay junto al final del tanque de gasoil y que parecen diseñados especialmente para ello de lo ajustadito que ha quedado.
En cuanto a la bateria de arranque del motor, puesto que no es absolutamente estanca, le hemos fabricado una caja a medida y la hemos pintado con la misma pintura que utilizamos para el tanque de gasoil. Esta instalada en el suelo del camarote de las literas, proxima al motor, lo que nos evita largos cables.
Todo va encajando y encontrando su sitio.
Para cargar las baterías en puerto cuando podemos conectarnos a la red electrica hemos comprado un cargador de Victron de 40 A; es un cargador automático en tres fases Como toda la instalacion a bordo la tenemos en 12V cuando estamos en puerto consumimos directamente del cargador y no de las baterias con lo que esperamos alargar su vida util... que queremos navegar muchos anyos!!!!
Cuando estamos navegando o placidamente en una calita, las placas solares se ocupan de cargar las baterias... y como ultimo recurso nos queda el alternador del motor que carga a 115 A.
Ahora que tenemos electricidad ya podemos disponer de nevera, luces y demás... sólo que eso tambien hay que instalarlo.
Asi que a pesar de que cada dia nos cuesta un poco mas, seguimos trabajando
si quereis ir siguiendo nuestras singladuras aqui teneis un nuevo capitulo
http://viajesaleatorios.blogspot.com/2008/12/cronicas-desdetuneztabarka-1.html
Está ahí, colgado en la pared a modo de cuadro, o de pantalla de cine, o de bola de adivina que lee el futuro
Presidiendo la mesa
Y a ratos nos paramos a mirarlo, cogidos de la mano y comentamos cuánto mar hay y qué lindo se ve tanto azul
Queremos pasar los dos primeros años en el Mediterráneo, para empezar a irnos del lado de quienes nos quieren y a quienes queremos más despacito; porque el Mediterráneo está lleno de cultura y de rincones que descubrir; porque no tenemos prisa por descubrir lo que está lejos siendo tan interesante lo que está cerca.
Después soñamos con "saltar el charco" pero por el norte, porque nos atraen los paisajes fríos. Noruega, Islandia, Groenlandia, Canadá
Es cierto que eso supone una inversión de tiempo, que sólo se pueden navegar unos meses; pero eso nos dará tiempo para conocer países excepcionales, y ahora si algo tenemos claro es que no queremos vivir con prisas
Nos dicen que estamos un poco locos, buscar el frío pudiendo disfrutar del calor... bueno, un poco locos sí: pero ese es el punto de partida de toda la historia.
Otros días, mirando el mapa, pensamos que estando allí por tierras turcas, quizá nos dé pereza volver para buscar el norte y decidamos "escaparnos" por Suez.
Incluso hay días en que, estornudando y agarrados al pañuelo, con un poco de fiebre griposa, nos decimos que nada como el Pacífico, que vamos a dejarnos de fríos y de chimeneas y que vamos a buscar una palmera.
Y el mapa nos mira calladito y nos deja soñar.
Eso sí, todas las mañanas, a las 7'30, suena el despertador y nos enfundamos en la ropa de trabajo y nos vamos a lijar, pintar, pulir, reparar, desintalar, instalar...
Es por las tardes, de regreso, cansados, cuando nos volvemos a plantar delante del mapa y ahí, el futuro es nuestro y dejamos que la imaginación nos lleve de paseo.
Y somos felices ahora trabajando para ser felices después.
y eso es vivir
Pues ya ha llegado un nuevo año, el que debe ser nuestro gran año, y para conseguir nuestros planes aquí estamos, siguiendo con el trabajo.
Hace unas semanas os mostré cómo estábamos intentando ganar un buen cofre en lo que hasta ahora era un espacio perdido en la popa del barco: la joupette.
Antes de empezar la obra en sí misma tocó, como en tantos y tantos temas, la planificación previa, la compra de los materiales, etc.
Teníamos claro que debíamos encontrar unas puertas, escotillas, compuertas... que fueran estanco ya que queremos guardar cabos y la segunda ancla, y lo que quepa y no es bueno que entre agua y lo tenga todo húmedo (además de la cancioncilla esta de que el acero y el agua salada no son buenos compañeros!!!!)
Por otra parte nos gustaba la idea de que fuera algo plano, que permitiera andar encima sin problemas cuando utilizáramos la plataforma para el baño
Buscando y rebuscando por esta fantástica ventana que es el internet, Johan encontró esto
ni más ni menos
se trata de una escotilla de submarino de la mismisa armada de USA que parece que tenían un resto de serie y se vendía a buen precio.
Estanco hasta 30 metros, de aluminio marino, planas... y robustas, muy muy robustas.
Ahora que el acero ya estaba soldado sólo faltaba la pintura de la joupette y la instalación de las superescotillas
Empezamos por la pintura
primero la capa que previene el óxido
Después las subsiguientes capas de epoxi (me ahorro las fotos de las posturitas pintando el interior...)
y la instalación de las escotillas
para conseguir que la base sobre la que se asienta fuera completamente plana hicimos un molde de epoxi (en la foto la escotilla de la derecha) y cuando la base estuvo bien sólida, lijadita y fijación con sicaflex 291 (escotilla de la izquierda, con el manchurrón todavía negro)
Después hacer la rosca para los tornillos de fijación y... voilà:
ahora falta repasar la pintura cuando hagamos la cubierta y Alea cada día un poquito más guapa y más segura !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pasan los días y no encuentro ni siquiera un momento para sentarme y organizar las fotos y escribir y contar lo mucho que vamos adelantando
Estamos cansados porque es una semana un poco "estresante" pero espero poder poner fotos con cambios en apenas unos días
De momento quiero compartir con vosotros mi alegría por haber aprobado el examen del PER (Patrón de Embarcación de Recreo)
Empecé a prepararlo sin mucha ilusión ni muchas ganas ante la evidencia de que no estaba de más tener unos conocimientos teóricos -que la práctica ya me va a llegar- y no cargar el peso del trabajo de navegación en Johan... pero me lo he pasado fenomenal.
Como por mi cuenta era difícil, finalmente me matriculé en una academia (Paxcol) y tuve la suerte de dar con un profe estupendo que hizo que eso de las luces y los reglamentos de preferencias, los pitidos y la niebla... no fueran un lío infumable...
desde aquí un beso a Javier, por su buen hacer!!!
El examen fue un horror, con problemas, impugnaciones de preguntas, nervios. En primera instancia había suspendido, y aunque siempre he dicho que estudiaba por el conocimiento y no para aprobar... tengo que confesar que me resbalaron los lagrimones por las mejillas!!!!
Pero al fin resultó que el suspenso incial se convirtió en aprobado y ya soy PER
Ayer regamos con vino y buena compañía el aprobado, hoy quería compartirlo con todos vosotros...
Promento fotos y una buena crónica de nuestros brico-progresos antes del final de la semana!
Hola desde Tabarka
empezar por agradecer todos vuestros comentarios de animo, es importate saberse acompanyado (PERDON PERO AQUI NO HAY ENE CON PALITO ENCIMA)
Hemos pensado que como el brico barco o se ha acabado pero ahora vamos a comppaginar el trabajo con el descubrimiento de nuevos lugares; lo mejor es desdoblarnos y llevar adelante dos blogs; el de trabajo y el de viajes
cada vez que tengamos una nueva entrada haremos enlaces para que sea facil...
asi que desde ahora mismo abrimos la cremallera y nos desdoblamos
y os invitamos a leer nuestra primera singladura en
www.viajesaleatorios.blogspot.com
entre tanto intentamos seguir trabajando... pero con calma!!
Hoy voy a explicar parte de un cursillo en el que estoy ahora mismo:
se trata del Certificado Formación Básica (más o menos lo que era competencia de marinero), según los convenios internacionales STWC95
Es la titulación básica que se exige para cualquier trabajo a bordo de un buque (ya sea de mecánico en la sala de máquinas o de camarera en un ferry) y como sabemos que en los años venideros tendremos que ir buscando trabajos para llenar las arcas, hemos decidido salir con la formación mínima. Primero yo y cuando yo acabe Johan!!
El curso se compone de 4 módulos: seguridad en el trabajo, primeros auxilios, lucha contra incendios y seguridad en el mar.
Predominan las clases teóricas pero también nos desplazamos a hacer prácticas. Hace unos días estuvimos en el Puerto de Sagunto viendo y viviendo el funcionamiento de una balsa salvavidas y la sensación de estar en el mar con un traje de supervivencia puesto.
Es interesante sobre todo para perderle el miedo inicial a situaciones que -de darse en nuestra vida- ya van a ser lo suficientemente complicadas como para sumarles el pánico a lo desconocido.
Ahora he podido ver cuánto tarda en inflarse la balsa, cuánto cuesta subir a ella, como es su habitabilidad; es cierto que ha sido en aguas tranquilas, sin ningún tipo de estrés, supongo que muy lejos de una situación de emergencia real pero en cualquier caso... ha sido muy aleccionador.
Sólo hubo un problema: LA TALLA DEL TRAJE. Si bien es cierto que ponía en letras bien grandes "talla universal" yo llegué a la conclusión de que en su universo no entraban los bajitos.
El traje era increiblemente grande. Mis manos llegaban a la altura del codo y por lo tanto coger algo -un cabo sin ir más lejos, la escalerilla para subir a la balsa- se convertía en una odisea... Es cierto que no entra agua si te lo pones bien, pero a mi me entraba -no mucha- por el cierre de la boca que era demasiado grande.
y yo que todo lo quiero (de primeros auxilios he salido con la necesidad imperiosa de comprar un desfibrilador portátil) ya estoy buscando algún fabricante que tenga tallas más adecuadas. Seguro que lo hay. Tan seguro como que de momento y mientras naveguemos por el Mediterráneo no necesito el traje, pero...
Bueno, y para que veais qué hemos hecho, ahí va un resumen:
¿me encontráis????? soy la más chiquita (bueno, y la única mujer)
obsérvese lo bien que le queda el traje al chaval de 1'90m.
Aprendiendo a "remolcar" a una persona que se ha quedado inconsciente o por algún motivo no puede nadar por sí misma
En formación de círculo para ser más visibles desde el aire en caso de rescate aéreo. Además podemos mantener a flote a una persona con problemas (aquí el monitor de la actividad)
Yo, flotando plácidamente
Maniobra de aproximación a la balsa salvavidas que se ha volcado (a destacar mi desesperación porque no podía utilizar las manos que no me llegaban a las manoplas del traje)
Por fin cogida correctamente del cabo
alehop !!!
Subiendo a la balsa
Intentando salir del agua por la escalerilla... atención a mis manos que la cosa tiene su gracia
y sana y salva... para el barco, que el trabajo me espera
porque SEGUIMOS TRABAJANDO
Siéntense cómodos que este es un post largo, largo y con final feliz !!!!!!!!!!
Antes de ir al agua faltaba abordar el gran momento de pintar la obra muerta y conseguir que el Alea fuera NUESTRO velero, ese con el que habíamos soñado desde el principio, ese con una imagen única y que íbamos a reconocer entre cientos... nuestra casa
Este era el Alea cuando lo compramos

Este es el Alea con el que nosotros habíamos soñado
Y este es el "así se hizo"
Cuando lo compramos, la obra viva tenía bastante mal aspecto, y ni que decir de la cubierta después de retirar la teca y soldar. Sin embargo la obra muerta estaba bien en cuanto a óxido -no había nada en absoluto- pero estaba pintada con epoxy sin capa de finalización. El epoxy expuesto al sol durante un tiempo pierde cualidades, al tocarlo dejaba ir un polvillo...
Esta zona del barco no está arenada, pero no podíamos ponernos a pintar directamente sobre ella así que dedicamos unos días a lijarla concienzudamente y dejarla en el mejor estado posible
el trabajo de lijar lo hemos hecho entre los dos... pero me encanta salir en fotos subida en el andamio...
Hay que explicar aquí que el casco del Alea no tiene unas formas perfectas. Es un barco de acero en el que son visibles las soldaduras en algunos puntos. Es posible -a base de masilla, lijado y mucho trabajo- dejarlo con unas formas impecables, cual barco de fibra. Eso habría supuesto un mes mínimo de trabajo. Ya hemos dicho antes que estamos buscando el equilibrio entre el trabajo bien hecho y la posibilidad de largar amarras lo antes posible.
Valorado el trabajo, el tiempo y el resultado; atendiendo a que el barco es de pantoques vivos y no de casco redondeado... decidimos lijar y masillar sólo lo más visible y mantener esas "imperfecciones" que no son técnicas sino estéticas.
Ahora nos parece que eso le da carácter y personalidad... en resumen: que si la base de un buen resultado es una buena preparación de la superficie a pintar, el casco del Alea fue lijado, mínimamente masillado y tratado con un cariño exquisito, pero sin aspirar a la perfección.
Este es el aspecto del barco después de la sesión de lija
A partir de aquí tocaba "empaquetar" el barco para que con la pistola no se nos ensuciase lo que ya estaba pintado. Primero lo intentamos con plásticos, pero como tantas otras veces el clima no nos era del todo propicio y el viento nos deshizo el trabajo un par de veces, así que el tercer día decidimos envolverlo todo en papel de embalar: mucho mejor sin duda (gracias a los cielos que no le dio también por llover!!)
Habíamos decidido pintar con pistola. Para ello compramos una semiprofesional de la que nos hablaron maravillas. Con el mástil no le habíamos cogido de todo el punto -nos apañábamos mejor con otra pistola mucho más sencilla, de bricolage- pero con todo preparado, nos pusimos manos a la obra con nuestra nueva herramienta.
Aquí el momento del primer toque de color que besó el Alea
Según Johan tenía que ser posible pintar uno de los costados del barco en aproximadamente 2 horas... sin embargo pronto vimos que algo no iba bien. El trabajo adelantaba con una lentitud exasperante; tardamos 8 horas en llegar a la popa. La pintura no cubría bien, la pistola no funcionaba bien... yo ya no quería ni oir hablar del barco. Día de crisis existencial ¡con la ilusión que teníamos por que llegara este momento!!!!!!!!!
Yo pensaba que el problema derivaba únicamente del color de la pintura. Ya no quería un barco naranja, el color de la cubierta había tapado sin problemas el rojo del fondo... quería un barco blanco, o azul...
Johan -afortunadamente mucho más racional- se pasó horas en internet buscando dónde estaba el fallo, para subsanarlo y seguir con nuestros planes.
De ahí extrajo varias conclusiones que pueden ser útiles para quien se encuentre en el mismo punto
a.- antes de pintar es importante dar una base de color gris ya que sobre ella se reciben mejor y de forma más uniforme cualquier color de finalizado
b.- la pistola debe tener una posición concreta para pintar en óvalos (o sea, hay que saber bien cuál es su funcionamiento)
c.- es importante que la pintura tenga una viscosidad correcta
pero algo más fallaba y no sabíamos qué
Al día siguiente volvimos a la carga
Como un equípo bien coordinado, Johan con la pistola y yo de asistente (mezclando, acercando la pintura, moviendo el andamio) todo seguís igual; en ese momento se produjo otro de los acontecimientos casi mágicos... se acercó a mirar uno de los pintores. Estaba claro que no quería hacer comentarios sobre nuestro trabajo, casi se iba cuando se giró y nos dijo "os falta caudal de aire para esa pistola" y se fue.
Rápidamente saqué los otros dos compresores (los que habíamos utilizado para el chorreo) los conecté y MILAGRO... la pistola funcionaba tal y como debía, el trabajo adelantaba a una velocidad de vértigo -o sea, normal- y aunque una segunda capa no era suficiente -daríamos hasta cuatro- el trabajo ya no era una montaña imposible, sólo era otro trabajo más.
Conclusión: habíamos comprado una pistola HVLP, lo que significa de alto volumen y baja presión; son pistolas con mejor rendimiento -más pintura llega al objeto que con una pistola clásica- pero necesita unos buenos pulmones.
Así en unos días el barco era NARANJA!!!!!! Hay gente que nos pregunta si es la imprimación... pero no hacemos mucho caso...
Faltaba darle el toque "chic" así que pese a que nos decían que hacer rayitas era un lío, que mejor comprarmos vinilo y demás, cabezones como somos, encintamos el barco y lo volvimos a empaquetar dejando apenas nada descubierto. Parecía -de verdad- un regalo de cumpleaños
De nuevo pistola en mano, pintamos las zonas marcadas. Después destapamos nuestro regalo y el resultado fue impresionante (al menos para nosotros, claro)
Yo me pegué un hartón de llorar, Johan se aguantó las lágrimas y nos pasamos un buen rato ahí, abrazados y quietos mirándo, como quien está frente al Macchu Picchu o las pirámides de Egipto, como si estuviéramos viendo una puesta de sol inolvidable, completamente traspuestos de felicidad
´
un regalito de Johan
Ahora sólo faltaba la patente. Prontito vamos a echarlo al agua -la próxima semana- y vamos a darle 3 capas. Para este trabajazo hemos tenido un par de ayudantes -Cristina y Pilar- que nos han echado un cable!!!
Y nuestro sueño ya tiene forma... en unos días lo recibirá el mar
el barco sigue con las cintas porque le falta la última capa de patente... justo antes de ir al agua
Esperamos poder compartir toda esta alegría con vosotros el próximo 13 de septiembre!!!!
hasta entonces, tenemos que seguir trabajando.
Vamos a buscar el norte!!!!!
Cuando compramos el Alea, tenía –como debe ser- un compás magnético... pero -como casi todo- como si no estuviera!!!
No tenía líquido, por lo tanto era necesario repararlo para que funcionara, y además era un compás convencional, cuando un barco de acero necesita un compás especial: como hay mayor cantidad de acero en la línea popa/proa que en la de babor/estribor, el compás necesita una bolas laterales que compensen este desequilibrio que afectaría a su funcionamiento... en resumen: necesitabamos un compás nuevo.
El trabajo empezó con la retirada del viejo compas y su soporte y la instalación del nuevo y de su correspondiente pasacabos para la conexión eléctrica.
Para acabar con la instalación y conexión del nuevo compás...
Ahora toca hacer la tablilla de desvíos... pero por lo menos ya tenemos idea de por dónde empezar a buscar el norte!!!!!
Mil detalles y mil cosillas para que todo esté a punto... pero no podemos dejar de seguir trabajando
estamos ya n tunez despues d un viaje largo y lleno de cosas para contar
de momento solo decir que el teclado es rarisimo y escribo como un bebe, buscando cada letrq desesperadamente
intentare escribir en el portatil y traer la info en un finger porque asi es imposible
lo importante; estamos bien y deseando explicar cosas; espero no fallaros y manyana mismo^poder enviar una cronica en condiciones
besos Y GRACIAS POR SEGUIR AHI
Más fácil -más o menos- fue decidir el MATERIAL del barco.
Actualmente un gran porcentaje de barcos son de poliéster, poco mantenimiento, buena navegación costera... pero ni a Johan ni a mí nos atraía demasiado. No son tan resistentes como los de otros materiales y me horrorizaba pensar que en una guardia no veía un contenedor que flota y hacíamos un tremendo agujero (por no hablar de mis delirios de Titánic, enfrentada a un pequeño iceberg) y nos íbamos derechos al fondo.
Aluminio: es fuerte y no requiere mucho mantenimiento, pero es caro y tiene problemas de electrolisis si se encuentra con barcos de acero...
Madera: me encantaba la idea porque creo que tiene un toque romántico, porque Johan es feliz trabajando con madera. Porque los barcos de madera son fuertes y te llevan a cualquier sitio, porque son bonitos a rabiar. A cambio piden atención y mimo a todas horas y mantenerlos es un trabajo. Ha sido una de las opciones que ha estado presente hasta el último minuto.
Acero: es menos bonito que otros materiales pero te lleva a todos sitios y parece difícil que si le das un golpe -digamos razonable- se vaya a abrir una vía de agua... a mi me parece que es como viajar en una pequeña caja fuerte (y como mi madre no ve más que peligros en el mar... es un factor a favor del barco) que te cuida y te protege.
En cualquier rincón del planeta se puede reparar.
Es cierto que requiere de muchos y constantes cuidados, pero no será un barco de fin de semana sino nuestro hogar, de modo que será fácil estar siempre con mil manos dispuestas a cualquier reparación y con un barco de acero no habría rincón del planeta que se nos resistiera.
Ferro-cemento: Esta fue la única opción que no contemplamos en ningún momento.
En los libros y pelis de mafiosos siempre se deshacen de quien les "sobra" metiéndole al tipo los pies en un cubo de cemento fresco y... directo al fondo del mar.
Conclusión, que carecerá completamente de fundamento esta fobia mía, pero en mi opinión el cemento no está hecho para flotar sino para irse al fondo...
Alea es de acero. Fuerte, seguro. Al mismo tiempo acogedor.
Está oxidado en algunos puntos, nada grave con un poco de trabajo y dedicación.
Johan dijo rápido que sí. Tiene buen ojo para ver las cosas como si ya estuvieran arregladas y tiene buenas manos para el trabajo y sobre todo ha demostrado antes que sabe sacarle partido a cosas en las que nadie ve ni una posibilidad...
Además, algo debí intuir cuando la primera noche que nos fuimos a leer un ratito en la cama antes de dormir, yo saqué mi novela y él su Metal corrosion in boats...
Ahora sólo quedan por delante meses de trabajo en equipo y ya quedan atrás dos años ojeando revistas de barcos en busca del que debía ser el nuestro !!!!
Por fin el mar está a la vista... antes del verano esperamos estar en él.
Gracias por la paciencia!!!!
Llevamos tres días frenéticos de desalojo de la casa.
Por fin dejamos el piso y nos instalamos en el barco, aunque el barco está para que todavía no se instale ni un perrillo abandonado... pero sarna con gusto no pica.
Sabéis que hemos vivido en un cuarto sin ascensor y ahí hemos subido cosas y más cosas que ahora ha tocado bajar.
78 escalones.
3 días a un promedio de 20 viajes diarios cada uno
20x2x78=3120 escalones bajados (cargaditos hasta las cejas) + 3210 escalones subidos (con la ley de la gravedad en contra).
La cosa merece que la explique con un poco de calma, pero tendrá que ser otro día.
Desde hoy nos quedamos sin internet por lo que tendremos que volver a las zonas wifi (afortunadamente las bibliotecas son perfectas para eso); si alguien escribe cualquier cosa, que no desespere si no contestamos rápido... contestaremos.
Ahora tendré tiempo por las noches para escribir con calma (no internet=tiempo para escribir) e intentaré escaparme algún rato para colgar las noticias y que el blog coja de nuevo el ritmo que corresponde.
Seguimos con los planes de irnos dentro de un mes, pero pensamos que en un día vaciábamos el piso y hemos tardado tres, así que prometer, lo que se dice prometer, no prometemos nada. Bueno sí, prometemos intentarlo.
Para conseguirlo nada mejor que pasar página rapidito y ya sabéis, seguir trabajando!!!
Después de unos días desconectada por problemas con el servidor, por fin el blog vuelve a estar operativo!!!!
En estos días han pasado montones de cosas de manera que esta noche me pongo en marcha y empiezo a contaros...
saludos y salimos corriendo hacia el trabajo!!!!!!!!!!!
Pues como nos hemos empeñado en echar el barco al agua en el mes de agosto nos toca ponernos las pilas porque hay mil cosas que hacer antes del gran momento.
Una de las principales era mover el barco -más o menos medio metro de su posición inicial- para finalizar el saneado del casco. No se trataba sólo de dar la patente a las tacadas... tenemos que chorrear esos puntos (previsiblemente han de estar peor que el resto ya que ahí se ha mantenido más la humedad) y darle todas las capas de pintura que ya lleva encima el resto de obra viva (que ya son seis) antes de ponernos con la patente.
Os cuento el proceso de pintado de la obra viva
- dos capas de imprimación (sigmacover 280, la de color verde-un-poco-feo) para conseguir un buen espesor. Aplicada con un rodillo de 15 cm nos llevaba un buen rato cubrir todo el casco. La primera mano la dimos según se iba arenando -la obra viva tardó 4 días- y la segunda toda de una vez, para evitar fugas y demás
- Después dos capas de sigmashield 420. El equivalente en la cubierta fue sigmacover 630 porque ofreciendo unas prestaciones similares era más flexible, pero en la obra viva nos pareció más interesante apostar por una pintura más dura.
- Y como capa previa a la patente, dos manos más de sigmacover 525. A estas alturas un amigo nos había comentado que podíamos pintar sin problemas con un rodillo mayor (como los de casa, pero especial para pintura de dos componentes) y lo que al principio era un día de trabajo se quedaba en un par de horas de tarea: como un equipo bien coordinado, uno el rodillo, el otro la preparación de la pintura y el pincel para los rincones... la cosa iba tomando forma
Y llegados aquí, acordamos que el travelift vendría a hacer la maniobra... y ahí estaba nuestra criatura volando por los aires !!!!!!!!!!!!!!!!
os chicos de la grúa fueron estupendos, se tomaron el tiempo necesario, dejaron al Alea perfectamente asentado, cuidando de no dañar las salidas de los grifos de fondo y demás... yo no tuve más tarea que hacer fotos del momento y comerme las uñas pensando que el siguiente "vuelo" será el que nos lleve al agua...
Ahora tocaba volver a sacar la máquina de chorreo, vestir de nuevo la escafandra, acabar perdidos de arenilla (el silicato de aluminio que usamos es negro y tiene el don de meterse en todos los rincones -de la ropa, de nosotros- y no querer desaparecer jamás); volver a pintar todas las capas...
Pero así sabemos que no dejamos detallitos sueltos -al menos no voluntariamente- y eso nos hace sentir bien...
Ahora queda por delante el trabajo que ha de ser sin duda el más vistoso: pintar la obra muerta, así que no os perdáis la próxima entrega porque promete ser espectacular!!!!
pues lo dicho, manos a la obra y a seguir trabajando...
pd. a los observadores, habréis visto en las fotos que hay alguna otra novedad de la que no he hablado; es que el trabajo aun está a medias y prometo explicarlo cuando esté terminado.
Seguimos corriendo contra el tiempo para dejar la cubierta a punto y olvidarnos -¿para siempre? esperemos que sí de momento- de la soldadora.
El velero tiene en la bañera 4 winches autocazantes, dos de 32 y dos de 48. A Johan le parece que sería conveniente tener alguno mayor ya que -me cuenta- las fuerzas, cuando hay viento, son más grandes de lo que yo imagino; creo que tampoco confía demasiado –y con razón- en la fuerza de mis bíceps a pesar de que han mejorado infinitamente desde que dejé la silla de la biblioteca…
En fin, que hemos decido que pondremos los de 48 y dos nuevos de 53 en la bañera y posiblemente instalaremos los otros dos en el mástil.
Comprados los nuevos winches (¡qué bonitos son!) nos damos cuenta de que el respaldo de la bañera en que están montados es demasiado pequeño para ellos… los trabajos nos salen de debajo de las piedras y a ratos, sólo a ratos, damos la razón a quienes dicen que no acabaremos nunca!!!
Hay que hacer un soporte para los winches… y el diseñador se pone manos a la obra
Yo, me imaginaba que la solución pasaba por hacer una “ampliación” de la base añadiendo algún soporte en forma de pata; o un semicírculo desde cubierta y soldarlo a la pared de la bañera; orgullosa de mis avances en el campo del diseño le comento a Johan mis ideas… no doy ni una!!!! Si lo hacemos como yo digo no podremos atornillar el winche desde el interior ya que la nueva parte quedará inaccesible.
En fin, dejemos que cada uno se dedique a lo que sabe hacer: ahí tenéis el proceso de ampliación según directrices del técnico
Dibujamos el sector que necesitamos ampliar para que la base tenga el tamaño necesario en la espalda de la bañera y lo cortamos
Soldamos esta pieza en el lugar en que ha de situarse el winche
Con el compás y lápiz y papel hacemos los cálculos para cortar una pieza que encaje en el hueco que hemos hecho
Soldamos la nueva pieza
Dándole la curvatura correspondiente
Y la cosa queda así de bien. El diámetro de la ubicación es el adecuado y desde el interior completamente accesible. Formas redondeadas que son estéticamente más lindas y si nos chocamos involuntariamente menos dolorosas… en fin, que es un artista!!!
Repetimos con el otro lado y una cosa menos… que nosotros no paramos porque queremos navegar lo antes posible; así que ya sabéis
seguimos trabajando
Hace tiempo que tenemos en la cabeza la idea de chorrear el casco y la cubierta para meternos en el tema de la pintura exterior y que se vea que el barco adelanta, mejora...
Pues bien. Hace unos días -¿semanas?- nos pareció que ya estábamos preparados para ponernos a ello y antes de mover ficha decidimos hacer una lista de las cosas que podían faltar para poder empezar esa tarea.
Lo importante es que una vez esté limpio y pintado NO queremos volver a soldar ni usar la radial, así que cualquier tarea que requiera de esos dos trabajos tiene que quedar hecha antes.
Aunque nos parecía que casi todo estaba, nos sentamos en cubierta con una libreta y un boli y fuimos repasando, pasito a pasito todo lo que pudiera faltar: la lista ocupaba más de un folio!!!. Es increible el número de cositas y pequeños detalles que se necesitan. Hay ratos en los que parece que no vamos a acabar nunca -es más, hay quien me dice que en un barco el trabajo no se acaba nunca... y puede ser cierto, yo me conformo con que esté listo para navegar- pero intentamos no desesperar.
Voy a ir explicando cada uno de ellos en los próximos días. Hoy empiezo con el tubo de escape del motor.
Como ya habéis visto hemos cambiado el motor. Aunque ya está cómodamente instalado en su sitio el trabajo no se ha terminado. Entre otras cosas el tamaño de la salida de humos del nuevo "choquero" es mayor que la del anterior -por motivos de normativa ambiental- y eso implicaba modificar el agujero en el casco (o sea, trabajo previo a la pintura).
Pues nos pusimos a ello y este es el resultado
Así era el tubo de escape original
Tomamos la medida del nuevo y con la radial Johan hizo el nuevo orificio (alucinada estoy con el manejo que tiene con la radial ¿habéis visto que redondito y que perfecto???)
y a continuación sólo quedaba probar si el nuevo encajaba como debía
y SÍ, queda así de bonito, aunque por ahora lo hemos desmontado, guardado y "tapiado" el hueco con una madera hasta que el casco esté pintado
Ya hemos tachado la primera de las cosas de la lista... pero quedan un montón más!!!
nosotros seguimos trabajando
Es increible el precio de los productos náuticos por el solo hecho de ser náuticos!! los números se multiplican y nos dejan medio mareados.
Vistos los precios y examinado el presupuesto, la mejor opción sigue siendo -está claro- la del "hágaselo usted mismo".
Para ello hay que disponer de tiempo -tenemos-, ganas -nos sobran-, conocimientos -no sé que le enseñarían a Johan cuando estudió ingeniería pero sabe hacerlo todo, todo, y yo he resultado ser un peón excepcional- y poco más
De este modo hemos hecho los arcos de trabajo del mástil (pedimos un presupuesto y nos cobraban más de 1000€ por cada uno; los hemos hecho por menos de 100€ la pieza y una mañana de trabajo)
y mis favoritas... las gateras para pasar los cabos de amarre en las amuras de proa
aquí os dejo todo un reportaje del "así se hizo"
con macizo de inox 12mm y la maquinaria adecuada para darle forma
utilizamos como molde y herramientas lo que tenemos a mano que siempre tiene más usos de los que se ven a simple vista
dejando el trabajo fino
tachin !!!!!!!!!!!!
en cubierta antes de agujerear hay que hacer las mediciones oportunas para que los ángulos de amarre sean perfectos
y aquí tenéis el resultado... fantástico
Alea va a ser la más guapa de la clase (y digo guapA, porque nuestro velero es ELLA, porque su nombre es femenino, porque en inglés es SHE, porque es fuerte y sensible... porque así nos lo pareció desde el primer momento)
Hay más novedades en cubierta, pero lo dejamos para otro día
saludos desde el ladito del mar
Hoy hemos hecho la primera foto de nuestra auxiliar con su motor fueraborda instalado (Yamaha 4 Hp) en el agua, y me ha parecido un buen momento para escribir un post sobre el tema.
Al ir al archivo a buscar las fotos sobre el tema -las tenemos, o al menos lo intentamos, ordenadas por "materias"- me he encontrado con que hace ya cai dos años que empezamos con esta loca aventura.
Fuimos a ver a Alea al puerto de Valencia un 27 de mayo -de 2007-, el día 28 decidimos comprarla y el día 30 volvimos a encontrarnos con el vendedor para firmar el contrato y convertirnos en los orgullosos armadores de un barco que habíamos buscado durante más de dos años y que por circunstancias de la vida compramos al ladito de casa...
Antes de ese feliz día yo había empezado a juntar moneditas en una hucha, de esas de lata, con cervatillos dibujaditos. Llevaba más de un año reuniendo los cambios de la compra, las monedas que encontraba en los pantalones que Johan dejaba para lavar... en principio yo quería que ese dinero fuera para comprar una rueda de timón de madera, pero Alea ya tenía una que con un poco de amor iba a quedar perfecta, así que finalmente decidimos comprar la auxiliar. El mismo día que íbamos a ir a Valencia a firmar el contrato llevaríamos el dinero (que desde luego no alcanzó para la totalidad, pero fue un empujoncito) y compraríamos la Aleita.
Así que por la mañana procedimos a la apertura de la hucha. Visto con la distancia me parece mágico ese momento y la solemnidad que le dimos... más de un año juntando moneditas... el diario del día dando constancia de la fecha... mi navaja marinera como herramienta perfecta...
Y Alex y Johan, en la sección contable, a hacer montoncitos
Y con algo más de 350€ en el bolsillo nos fuimos, para volver horas más tarde a casa un tanto deslumbrados, con las llaves del Alea en la guantera del coche y Aleita en el maletero.
Y desde luego, procedimos a montarla para ver que era perfecta
Y a más de 1000 metros de altitud, en medio de los pinos, ya soñábamos con navegar!
Si en aquel momento nos hubieran dicho que faltaban casi dos años para que la auxiliar realmente navegara, no estoy muy segura de si nos habríamos echado a reír incrédulos o nos habríamos puesto a llorar de pura autocompasión. Afortunadamente la vida te va llevando despacito a los sitios y para cuando te quieres dar cuenta ya ha pasado ese tiempo que en teoría habría sido intolerable y que, a la vista está, has podido esperar... porque todo llega
El 28 de marzo de 2009 el motor arrancó -previo estudio detallado del manual- y Johan, capitán también de Aleita, hizo una prueba en solitario antes de invitarme a un lindo paseo por la bahía.
Ha valido la pena esperar...
Cada vez falta menos para dejar la cubierta casi a punto con todos los "trastos" que deben ayudarnos a hacer más fácil y cómoda la vida a bordo.
Hoy os quiero contar nuestras disquisiciones para decidir dónde colocar el gas para la cocina (valoramos también utilizar cocinas de parafina, de gasóleo, pero acabamos comprando una preciosa cocina de gas) ya que originalmente estaba instalado en el interior del barco cosa que ni es legal ni nos parecía la mejor de las opciones, porque ante una fuga de la bombona el problema podía ser grave
Después de pasear por los pantalanes viendo otros barcos, de charlar con amigos y de consultar todas las fuentes que se nos venían a la cabeza, elegimos una de las ideas iniciales que eran
1.- Poner un soporte para una botella en cada una de las esquinas de la jouppette. De esta forma estaban fuera de la cubierta, pero en esa zona vamos a instalar la escalera de baño, el piloto de viento, están las escotillas... parecía una solución "muy apretada"
2.- Hacer unas pequeñas escotillas en popa, a babor y estribor, que dieran acceso a un pequeño tanque que estaría en el camarote de popa... pero de esta forma el camarote ganaba dos depósitos y perdía espacio!
3.- Hacer unos pequeños pañoles en cubierta... que resultó ser el plan elegido!!!
Con el mismo acero de calidad náutica con el que hemos hecho las diversas reparaciones, nos dirigimos a la empresa que nos hizo la pieza con rosca para la cadena del ancla (Inoxal); es una empresa no muy grande con un personal al que le encanta nuestra aventura y que están dispuestos a echar una mano con trabajillos pequeños. Les dimos las medidas exactas -queremos que quepan dos botellas en cada pañol- y les dibujamos lo que queríamos.
En unos días estaban a punto para instalarlos en cubierta.
Tienen una tapa que cierra muy bien a la que pondremos un sistema de candado o similar para evitar que salgan volando con alguna tormenta
Y acabada la tarea queda así de bien

El pañol de estribor tiene un orificio en la parte inferior, a popa, para dar salida a las posibles fugas de gas y tiene otro con un pasacascos especial para la instalación de gas que da paso a la conducción que llega hasta la cocina.
Además, por su forma y su ubicación, son dos asientos perfectos a los que sólo les falta un cojín para iniciar la travesía!!!
Los primeros día se veía un poco extraño, porque parecía que al Alea le habían salido orejitas... pero lo cierto es que el invento se integra perfectamente y su utilidad nos parece indiscutible.
En fin, otra cosita más... otra cosa menos
seguimos trabajando
Seguimos trabajando sin decaer: 6 días a la semana, unas 8 horitas en el barco y después, en casa, a rebuscar info y materiales en internet
¡Hay tanto que decidir y sobre tantos temas!!
¿cambiamos el motor o intentamos "salvar" el que hay en el barco??
¿qué electrónica es imprescindible???
¿nos gusta la mayor enrollable o queremos cambiar el sistema??
A veces le damos vueltas incluso a qué tipo de tornillos queremos utilizar... la ventaja de hacerlo todo es que tienes las riendas pero son horas de lectura y puesta en común.
Estas deliberaciones han llegado -no podía ser de otro modo- al WC.
Alea tiene dos inodoros náuticos manuales que están en perfecto estado, pero después de mucho leer nos parecía que preferíamos el sistema de vacio (como los de los aviones) y nos encantaba la marca Lavac. Miramos precios y el wc más la bomba -como todo lo náutico- resultó ser caro, bastante caro.
Como nuestro presupuesto no es ni de lejos inagotable -qué más quisiéramos- decidimos que los que habían eran perfectos (que se le va a hacer).
El jueves pasado Johan estaba trabajando en la cubierta cuando un señor se acercó al Alea y le dijo
- Tengo un wc para tí
Johan, entre confuso y estupefacto se acercó. Nuestro visitante le explicó que está remodelando un barco, que para no instalar el tanque de aguas negras habían decidido poner un wc químico y que el que tenían (el Lavac que nosotros queríamos, casi nuevo, con bomba y todo!!!) era para tirar. Como nos había visto trabajar en la restauración pensó que era perfecto para nosotros (¿???) ¡desde luego!!
La historia del barco está resultando un milagro de buena suerte... de buena suerte. Cada día tengo más claro que hemos acertado con el nombre de nuestra casa.
De esta historia lo mejor, el saludo del buen hombre: tengo un wc para tí, todavía nos reímos...
PD se vende, de segunda mano, inodoro naútico manual en perfecto estado. También tenemos un WC químico que estaba instalado en la caravana (qué tiempos aquellos!!)
Que la restauración del Alea es el eje sobre el que giran nuestras vidas en este momento es algo que se hace evidente...
Pero el otro día me di cuenta, con cierto pavor, de que esta historia nos está INVADIENDO literalmente.
Hemos alquilado un pequeño piso en un pueblo cercano al lugar donde está el barco. Un cuarto sin ascensor (hago notar lo de SIN ascensor porque todo lo que hay en casa lo hemos tenido que subir!!). Tres dormitorios.
Una de las habitaciones está destinada a ser el taller de Johan: ahí ha construido, reparado, limpiado, fabricado... yo prefiero entrar poquito para no asustarme.
Al principio en el "taller" todo era tranquilo. Cambiar las lámparas que tenía el Alea (ha hecho un circuito electrónico sobre el que ha montado los leds... pero esta es historia para otros post) que era algo limpio. Después vino la construcción del piloto de viento, la reparación del molinete del ancla y más !!!
La segunda habitación era para los invitados, pero poco a poco se ha convertido en el almacén ya que para trabajar más cómodos intentamos sacar del barco todo lo que buenamente podemos guardar en casa (las velas, el molitete, la rueda del timón, metros de cabos...) a lo que habrá que sumar las cosillas que vayamos comprando!!!
La tercera habitación es la nuestra, nuestro dormitorio... pero a fecha de hoy lo compartimos con el WC marino que nos regalaron, las bicis plegables, la cocina...
El otro día nos compramos una canoa preciosa. Pensamos que es buena idea para poder hacer escapaditas, Johan dice que algún día puedo ir a hacer la compra a remo -aunque no me acabo de ver yo con la bolsita del pan), yo creo que son una buena distracción para la gente que viaje con nosotros, que pueda disfrutar dándole a las palas...
Es una canoa inflable (naranja, vital) de modo que era imprescindible probarla en el período de garantía, comprobar que no perdía aire, que estaba todo en su lugar, y a ello nos pusimos con esmero
Ahí dejo la imagen, que dicen que vale más que cien (o eran mil) palabras
en resumen, que estamos invadidos... felices pero invadidos
y como todo lo que sube baja, llegará el día en que tendremos que bajarlo toooodo (recuerdo lo de sin ascensor) para acomodarlo de nuevo en su lugar.
De momento en el barco seguimos limpiando a fondo hasta el último rincón y pintando y pintando, o sea, labores que no dan para mucha fotografía, y entre capa y capa de pintura vamos dibujando nuevos proyectos para que llegue el día en que el caos reinante se convierta en el barco más lindo del pantalán
Seguimos informando
PD. hoy he puesto dos lavadoras y en el tendedero -junto a mi ropa interior- están secándose 60 metros de cabo. Vivir para ver
Aquí estamos de nuevo
estos días están pasando tantas cosas que podría escribir al menos cuatro entradas del tirón... pero las horas no me alcanzan para nada (de ahí que tenga tanto que contar: mucho trabajo=mucho progreso=poco tiempo para el blog!!!!)
en fin, que tengo que ir paso a paso y -como la justicia- ir un poco por detrás de los acontecimientos para no dejarme nada en el tintero.
¿por dónde íbamos???
ah!!! sí, habíamos concertado día con el travelift y había un montón de cosas que hacer antes de dejar tierra firme...
Lo primero fue subir la cadena -calibrada de 8mm de acero galvanizado- que apilamos en un carrito de la compra y que desde la proa se veía muy lejos
Uno de los dos tenía que estar dento para comprobar que se apilaba bien en la caja, que cabía sin problemas; el otro en cubierta tirando de la cadena para arriba. Yo me pedí arriba. Johan no estaba muy convencido pero insistí porque creía que era bueno que yo probara mi musculatura (y según Johan mi testarudez) ya que no había duda de que él sí podía subirla... así que al final yo fui la fuerza bruta y para arriba !!!!!!!!!!
Por un rato me sentí como la práticante de cualquier deporte de fuerza del País Vasco, después empecé a sentirme como un corredor de fondo... sin fondo, durante unos días me han dolido músculos desconocidos, pero SUBÍ LA CADENA !!!!!!!!!!!
Después tocó subir el ancla. Atada a un cabo en cada extremo -para controlar que no golpeara el casco y para elevarla- y ayudados por un winche, la tarea fue fácil y rapidita
y sin más novedades el ancla estuvo bien fijada en su sitio.
lo cierto es que parece talmente una cabeza de cabra; si nos hubiéramos dado cuenta antes le habríamos pintado ojitos, y boca !!!!
Hay tantas cosas que hacer cuándo te piensas que ya está todo!!
Antes del agua también era importante tener las defensas a punto.
Hemos comprado seis defensas laterales de buen tamaño (dicen que una buena forma de medir el amor de un propietario por su barco son las defensas: si son todas igualitas y están bien cuidadas, es buena señal. Yo prometo tenerlas siempre impecables, como éste, su primer día)
y una bola redonda que Johan dice que tiene que ser nuestro freno de mano... y que es grandota, grandota
Dibujamos las señales para que las correas del travelift no causen destrozos, dimos las últimas manos de patente, pintamos la última capa en los imbornales -con un sistema simpático que merece un capítulo propio-, acabamos el arco -que también tendrá su propio post.- y comprobamos que el motor arrancaba... estábamos a punto para que nos llevaran al agua!!!!!
...continuará (como nosotros continuamos trabajando, claro)
El barco ya está pintado
El barco ya está en el agua
Ya hemos celebrado la fiesta con los amigos.
¿nos podemos ir??????
la respuesta -evidentemente- es que no, que todavía queda mucho trabajo por delante, muchas cosas por hacer, pero lo cierto es que después del fin de semana festivo nos ha costado volver a coger el ritmo porque la sensación era la de haber llegado por fin a la meta.
Pero ya estamos de nuevo en la brecha (aun con visitas, amigos, familia, que hacen el avance lento pero nos llenan de afecto y cariño) trabajando como siempre o quizás con más ganas que nunca, porque ahora llega una parte agradecida (los acabados en el interior) y el final se ve cerquita.
Para que entendáis un poco los próximos posts en el blog tengo que explicar cómo hemos ido trabajando hasta ahora.
No siempre hemos empezado un trabajo y lo hemos acabado antes de iniciar el siguiente. Es normal que tengamos mil cosas a medias y que las retomemos cuando es el momento oportuno para ir acabando esto y aquello.
Por eso a partir de ahora será normal encontrar fotos de cuando el barco estaba sin arenar y pintar, sin estar en el agua, como inicio de las explicaciones de alguno de los trabajos. Puede parecer un poco caótico, pero no nos ha ido mal del todo.
Después de toda esta literatura, os explico la instalación del arco en el que pondremos las placas solares que nos darán energía en los próximos años!!!
Todo empezó -como casi todos los proyectos- en la libreta de Johan. Hasta la cosa más sencilla -a mi entender- tiene todo un proceso de estudio y elaboración.
Estudió la altura (la de nuestro arco es de 170 cm, después de estudiar que subir y bajar por la popa es perfectamente cómodo), la inclinación de la estructura con respecto a la cubierta (que es el mismo ángulo que forma la proa también en relación a la cubierta) y la curvatura (que es igual a la de la cubierta) de modo que el resultado es asombrosamente armónico y agradable a la vista... aunque yo necesité que me explicara el por qué!
Pero por si los cálculos sobre el papel eran engañosos y partiendo de experiencias anteriores, hicimos primero una prueba reproduciendo lo que sería el arco de inox con tuberías de plástico
Compramos tubo de inox 316 de 50mm de diámetro y pedimos a una empresa que nos lo curvara.
Puesto que en el borde de la cubierta pusimos una T de inox, aprovechamos el mismo material para fijar los tubos del arco en su lugar.
Un corte en la base del tubo

y una pieza de la misma T de la regala soldada a la base del tubo
Y subir y bajar del barco montones de veces cargando con el arco para comprobar antes de soldar que la inclinación de la T en el tubo es la correcta para conseguir el ángulo que buscamos.
¿por qué tantos viajes arriba y abajo???
Esta parte del trabajo la hemos hecho cuando la cubierta ya estaba chorreada y pintada y a partir de ese momento NO hemos vuelto a utilizar la soldadora a bordo para evitar quemaduras en la pintura.
agradecemos estas fotos a Cristina ya que tenemos muy poquitas trabajando juntos.... aunque es lo que hacemos todo el día!!!
Una vez soldado el tubo a la pieza de inox, lo hemos atornillado a la regala, de modo que podemos desmontarlo si en algún momento resulta necesario.
La construcción iba quedando así de bien
y para darle fuerza y estabilidad a la construcción, hemos puesto dos placas de inox uniendo a cada uno de los dos arcos. Aquí hemos utilizado remaches.
Para mi -agradable- sorpresa, la construcción se integra perfectamente en el barco. No sé por qué tiendo a imaginarme que un velero preparado para una travesía larga acaba tan lleno de trastos que pierde todo su atractivo estético. Afortunadamente me estoy dando cuenta de que no es así necesariamente y Alea luce radiante con todas las cositas que le vamos poniendo.
Podré viajar en un velero equipado y bonito.
Aunque para conseguirlo aun nos quedan cosillas que hacer, así que os dejo para seguir trabajando.......
A veces uno escribe un blog, relata un trocito de su vida... y pasa página y llega a otro estadio del camino... y a veces quedan atrás cosas que no siempre se cerraron como es debido
En el blog de la restauración faltan cosas que explicar.
El Alea zarpó con los interiores todavía "en construcción" y tras muchas millas navegadas todavía no podemos decir que hayamos terminado el trabajo...
Pero la prioridad de este año ha sido NAVEGAR
Y el final del verano, nos vuelve a poner delante de tantos trabajos pendientes!!
Vamos a seguir poniendo guapa a la niña de nuestros ojos y vamos a intentar ir compartiendo con todos vosotros los progresos
Pero para quienes queráis saber dónde hemos andado todo el tiempo que hemos estado tan "desaparecidos" podéis seguirnos los pasos en nuestro otro cuaderno de bitácora, nuestro blog del viaje
besos desde un rinconcito de Grecia
www.viajesaleatorios.blogspot.com
Debido al calor hemos variado nuestro horario de trabajo. Empezamos tempranito y a las 14h nos venimos a casa a comer. Descansamos un rato y a las 17h volvemos a la carga y no sabemos cómo, pero somos incapaces de volver a casa antes de las 22h!!!!
La parte buena de esto es que por fin hemos dejado de comer de tupper, que ya no tengo que levantarme un pelín más temprano para preparar la comida, que podemos disfrutar de un rato de sobremesa.
Ahora mismo Johan está echándose una mini-siesta. A mí como no me gusta ese sueñecito de después de comer, aprovecho para escribir un rato... mientras él duerme
Hoy quería explicar que este blog es estrictamente una historia de los dos. Es cierto que yo soy la que tecleo delante del ordenador, pero antes de escribir cada uno de los post, hablamos de qué es lo que nos apetece contar, elegimos las fotos que lo van a ilustrar, consensuamos el texto, él me orienta y me corrige cuando tengo que hablar de cosas técnicas que se me escapan...
Pero el post de hoy no ha sido discutido, ni dialogado ni consensuado.
Lo estoy escribiendo por mi cuenta y riesgo, aprovechando su sueño, diríase que con alevosía.
Porque a Johan no le parece buena idea poner ya fotos de antes/después y cree que eso debe dejarse para el final. Y sé que tiene razón, que el casco ya está más bonito pero aun le faltan capas de patente, que los interiores no están acabados, que...
Pero tengo tantas ganas de compartirlo con quienes nos vais siguiendo la pista y nos vais dando ánimos, que ahí van unas cuantas fotos de esas que me quitan las penas, que me hacen olvidar los retrasos sobre los planes, que me hacen soportar el calor y que me hacen mirarme en el espejo como si no me conociera, porque me parece mentira que yo pueda haber sido parte de semejante milagro!!!!!!
y ahora voy a llamarlo... que es hora de empezar con el turno de tarde, ya sabéis
seguimos trabajando
quí estamos de nuevo!!!
Hoy voy a contaros las bombas de achique que nos acompañan en el viaje, esas grandes amigas sin las que no quieres partir y que están llamadas a ser las que mejor vivan de todo el barco ya que esperamos que no tengan que trabajar nunca!!!
Un poco de historia:
cuando el Alea llegó a nuestras manos tenía dos bombas de achique: una manual yuna eléctrica. La eléctrica tenía muy poco caudal y no estabaconectada (a ningún sitio, ni eléctricidad ni salida al exterior) yla manual estaba en funcionamiento… pero la manguera que debíadirigir el agua fuera del barco la enviaba directamente ¡ al interior de uno de los armarios de la cocina ¿???? !!!!!!
En fin, en la línea general del pobre velero
Hecho un pequeño estudio sobre la situación decidimos restaurar la bomba de mano que estaba bien perohecha una verdadera pena y sustituir la eléctrica por dos nuevas.
Una pequeña (bombea 3.000 l/h) que hade servir para cantidades poco importantes y que consume poquita electricidad; la hemos montado sobre una tabla de madera pintada conla misma pintura estanca que utilizamos para el tanque de gasoil.
Una grande que habrá de ayudarnos encasos más… graves; ésta última es capaz de bombear 12.000 l/h.

En cuanto a la bomba manual bastó con desmontarla y ponerse unos buenos guantes y trabajar con agua y un desengrasante potente, volver a pintar el soporte e instalarla de nuevo, eso sí, con nuevos tubos, nuevas abrazaderas…




Decir solamente que en el caso denuestro barco -en el que el fondo está atravesado transversalmente por vigas de acero- ha sido muy importante al pintar tooodas las capas que hemos ido poniendo, prestar atención para que los pequeños pasos de agua que hay abiertos quedaran libres de pintura y sin obstrucciones y así permitir que el agua llegue realmente a las sentinas y no se quede acumulada en lugares difíciles dedescubrir!!!!
Y ahí os dejo uno de esos escalofriantes “antes/después”


Nosotros seguimos trabajando… las bombas de achique esperamos que NO!
El tanque de gasoil del Alea está integrado en la quilla.
Caben hasta 400l repartidos en cuatro compartimentos que ¡estaban bastante llenos!!!
Al precio que está el combustible podría parecer una suerte, un verdadero regalo, pero no hay que entusiasmarse antes de tiempo: llenamos una botella, la dejamos reposar un ratito... y el gasoil tenía sedimentos (inservible ¡más de 200 litros inservibles).
En fin, que la primera tarea fue vaciar el tanque.
Se nos ocurrió la feliz idea de comprar una bomba de achique de esas baratitas y con garrafas de agua vacías ir sacándolo.
La bomba duró apenas unas achicadas y se desintegró (lógico habiéndola metido en gasoil... cosas que pasan, eso sí, las garrafas de agua aguantaron sin rechistar).
así que tocó seguir con medios más rudimentarios pero más efectivos.
Por suerte cerca del barco está la planta de reciclaje y no teníamos que caminar demasiado con las garrafas, aunque todavía estábamos en seco y sí que había que subir y bajar por la escalerita, además para acceder a la quilla hay que quitar la escalera de entrada al interior del barco, de modo que tocaba entrar y salir por las escotillas. Como se puede ver la restauración de un barco también está salpicada de trabajos poco cualificados.
En algún momento Johan me había comentado que al pasar los cables de electricidad debíamos tener cuidado de no pasarlos por encima del tanque para que fuera más fácil abrirlo, pero llegamos tarde, cuando se hizo la instalación no se tuvo en cuenta el detalle y todos los tubos de electricidad de estribor a babor pasan justo por encima; el tanque sólo se puede abrir lateralmente un poco. El acceso a los dos departamentos centrales es realmente complicado... pero no imposible.
Una vez vaciado el tanque tocaba sanear y volver a pintar.
La pintura original era de un rosa pastel que me pareció de lo más raro para un tanque de gasoil, pero la verdad es que no había nada de óxido así que tras una limpieza a fondo pudimos volver a pintar.
Hemos aplicado una pintura específica para tanques de Sika... ésta de color azul-pitufo. Parece que las pinturas de los tanques tienden a ser de colores “diferentes”. Es una pintura de dos componentes que tiene un tiempo de aplicación muy corto. Al ser epoxy sin disolvente y como trabajamos con ella en pleno agosto, en apenas 20 minutos se quedaba completamente dura. Sólo podíamos hacer cantidades pequeñas de mezcla e ir repitiendo. Si a esto sumáis la dificultad de la postura, el escaso espacio de apertura de la tapa (los dichosos tubos de la electricidad), el calor y pensar que la mayoría de mis amigos estaban de vacaciones, adivinaréis que ha sido una tarea de lo más gratificante
El resultado, eso sí, valía la pena
Para redondear el trabajo, cambiamos la goma que sella el tanque con la tapa, devolvimos los tornillos a su lugar (tantos que parece un vestido de novia) y pintamos todas las capas correspondientes en el exterior.
Y el tanque parece otro
Ahora toca volver a llenarlo con todos esos litros de combustible. Cuando llegue el momento será que estamos prestos a desplegar las velas y partir. Pero para eso aun nos quedan unos días.
Para llegar a la meta no nos queda otra: seguimos trabajando
Hoy ha sido un gra día
La decisión de cambiar el motor o intentar "salvar" el que había en el barco ha sido de las que nos ha hecho perder más horas de sueño (bueno, a Johan más que a mí, ya que sobre él recae la mayor parte de la logística!!!) y finalmente hemos decidido comprar un nuevo motor y hoy hemos sacado el viejo.
El motor del Alea llegó al velero de segunda mano, tiene actualmente unos 30 años y no queda del todo claro si tiene muchas horas a sus espaldas, pero todo indica que no.
Es un Volvo Penta MD 32 A de 106 caballos, 6 cilindros. Mucha gente nos ha recomendado su revisión y puesta a punto ya que los motores de esa época eran fuertes y daban muy buen resultado. Era posible que le quedaran aun un buen número de horas de servicio.
En contra de estos argumentos está el hecho de que ha estado parado durante al menos 6 o 7 años y eso no es bueno para el motor. Además no sabíamos si lo habían dejado preparado para una larga temporada de inactividad.
Nos daba miedo hacer una inversión importante en arreglos que no sabíamos si iban a dar el resultado deseado y por encima de todo parecía que no era fácil encontrar recambios...
Después de escuchar a todas las opiniones, bienintencionadas, argumentadas, etc y de escuchar a nuestro corazón optamos por el cambio
Vamos a iniciar el viaje de nuestra vida y no queremos que un mal funcionamiento del motor nuble nuestra ruta. Queremos partir en las mejores condiciones y preferimos renunciar a otras cosas, pero el motor es básico !!!
Tomada la decisión teníamos que sacar el viejo motor del barco. Para ello empezamos por dejarlo libre de las fijaciones que lo sujetaban al casco
Es un motor GRANDE. Parecía posible sacarlo por el portillo de entrada pero iba de milímetros. Era una maniobra muy compleja y deberíamos encontrar alguien que manejara la grúa con maestría, proteger los muebles de la mejor manera posible y encomendarnos a todos los santos... o hacer un buen agujero para facilitar las cosas.
Siendo el barco de acero, la solución de cortar y soldar siempre es un recurso.
Así que, radial en mano, retiramos el suelo de la bañera
Y el motor vio la luz
Habíamos contratado una grúa que ha llegado con una puntualidad británica... y hemos empezado la maniobra: sujetar el motor con cadenas, un cabo adicional para poder ayudar con una pequeña poliplast, ajustar los movimientos al reducido espacio, y voilà!!!
Hemos tardado meses en decidir el cambio de motor.
Hemos pasado semanas analizando cuál era la mejor forma de sacarlo.
Hemos pasado días considerando qué grúa, en qué modo.
Hemos pasado horas preparándolo todo (sacar el suelo, desatornillar, etc).
y hemos tardado 16 minutos en sacarlo del barco.
Ahora un nuevo motor... pero eso será otro día porque todavía tenemos que sanear el espacio dónde estará, darle las correspondientes capas de pintura y demás, que aquí todo lleva su tiempo!!!
Ahora ya sabemos que queremos un barco, pero ¿QUÉ BARCO???
La oferta es casi infinita de modo que empezamos por decidir cuáles eran los factores más importantes y la cosa quedó así:
TAMAÑO
dependiendo de él teníamos tres opciones, cada una con consecuencias económicas –los gastos de mantenimiento se multiplican con los metros de eslora- y de modo de vista –vivir solos, tener constantemente gente a bordo...-
Grande; y dedicarnos al chárter de manera profesional: turistas a bordo
Mediano, y buscar alguna fuente de ingreso junto a lo que aportaran los amigos y gentes que quisieran compartir alguna travesía con nosotros
Pequeño; los dos solos, pocos gastos que cubriríamos trabajando esporádicamente de lo que saliera...
Hicimos montones de valoraciones sobre el papel teniendo en cuenta mil factores (economía, comodidad, espacio, compañía, etc) y aunque muchas veces pensamos que preferíamos un barquito sin muchos gastos y viajar sin el lastre de tener que ganar para mantenernos a nosotros y además al barco... esas valoraciones objetivas siempre salían favorables al barco grande y con al menos 4 camarotes.
La opción de un barco mediano –12 a 14 m.- siempre quedaba la última... ya se sabe, ni carne ni pescado!!!!
O sea, que limitamos nuestra búsqueda a barcos de 15 a 19 metros.
Algunos los tuvimos que desechar porque se veía que no podíamos llevarlos los dos solos... pero seguimos buscando –y encontrando- opciones interesantes.
Hasta que un día empezamos a pensar que tal vez teníamos que mirar algo más pequeño, más económico, más manejable... y así llegó ALEA, 13,45 m... o sea, mediano... pero tan bonito ¡!!!!!!!!!!!!!
La experiencia nos ha enseñado sobre todo a ser flexibles en todos los aspectos. Elegimos un camino pero procuramos no olvidar que no es el único y de esta forma estamos dibujando un mapa de vida lleno de recovecos y rincones que descubrir. Y eso nos hace felices
El segundo factor era el material del casco... pero lo dejamos para otro momento

Hoy toca hablar de una faceta constructiva… ¡ya era hora!!!
El salón del Alea tiene 4 lumbreras laterales y otras mayores en el desnivel de la cubierta, en el pequeño pasillo distribuidor entre el salón, el camarote de las literas y la cocina, justo dónde están las escaleras de acceso al interior. Todas son fijas.
Sobre la mesa y el pequeño sofá no había escotilla alguna y más de un visitante nos hizo ver que la ventilación no era la más óptima; así que hemos decidido poner dos escotillas en el salón para hacerlo más luminoso y ventilado.
Y como casi todo hasta ahora, el proceso ha corrido de nuestra cuenta.
Para empezar había que fabricar un soporte que cumplía una doble función:
1.- que la escotilla estuviera algo levantada respecto a la cubierta de modo que si hay algo de agua, ésta corriera y el riesgo de “colarse” dentro fuera menor
2.- puesto que la cubierta del barco tiene cierta curvatura, y las escotillas que hemos comprado son planas, con el soporte conseguimos “salvar” la curva
Los materiales… reciclados.
Cuando cambiamos la plancha de acero de la joupette e instalamos las “escotillas de submarino” guardamos el acero sobrante. Una de las dos piezas limpia y pintada –cuesta lo suyo quitar esa capita primera, que no sé cómo se llama- y la otra sin pintar, porque según el padre de Johan es mejor dejarla oxidarse superficialmente y después esa capa se quita con más facilidad. El padre de Johan es un sabio.
Después soldamos un borde lateral para conseguir la altura sobre la cubierta que queríamos
Ahora tocaba darle un buen acabado
Y hacer el hueco en el que debe montarse la escotilla.
Con todo esto acabado… hacia la cubierta
Asegurándonos de la medida de la posición –que abajo no haya cuadernas, que esté en un sitio que no estorbe demasiado al paso…-
Un dibujito antes de coger la radial
Y a cortar !!!!!!!!
Ahora tenemos un par de buenos agujeros en la cubierta ...
... y alguien que todo lo arregla (hemos cambiado de electrodos y el trabajo es mucho mejor… es importantísimo contar con un buen material para que el resultado sea óptimo; eso y ser tan buen soldador como Johan, claro!!)
Una buena capa de primer para proteger el acero
Y un adelanto de cómo quedará definitivamente la escotilla, aunque de momento la hemos cerrado con madera ya que falta chorrear la cubierta y hay que eliminar todo lo que pueda estropearse con ese trabajo.
En el salón queda así de bonito… iluminando el rinconcito que me he elegido para pasar horas leyendo cuando todo este trabajo sea sólo un bonito recuerdo.
… también habrá un hueco para quien quiera compartir un rato de buena lectura con nosotros, desde luego.
Pd. 1
¿habéis visto que utilizo la radial?????? me estoy haciendo mayor
Pd. 2
Me encanta hablar en plural "soldamos" "diseñamos" etc... porque esto es un trabajo de equipo... pero no he tocado la soldadora en mi vida !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¿pronto????
seguimos trabajando
Alea, latín: suerte, dados.
¿por qué ALEA?
La idea de comprar el barco nació, como sabéis, hace ya más de dos años.
Es conocida la tradición marinera que afirma que cambiar el nombre de un barco trae mala suerte a quien lo hace.
Pero nosotros, desde el principio, tuvimos la necesidad de darle nombre al velero que había de llegar, no nos gustaba hablar “del barco”, “del proyecto”. Supongo que al darle nombre a las cosas las hacemos más próximas y más nuestras.
Después de muchos paseos por los pantalanes de todos los puertos que se ponían a nuestro alcance, nos dimos cuenta de que muchos nombres de barcos son
- nombres de persona (mayoritariamente de mujer)
- incluyen el término “azul”
O sea, que empezamos a buscar uno que saliera de esos lugares comunes.
Por otra parte queríamos que fuese corto. Cuando tienes que comunicar por radio cualquier incidencia navegando (una emergencia o simplemente tu entrada al puerto) tienes que identificar al velero por su nombre y normalmente deletrearlo con el código correspondiente
¿os imagináis que le ponemos al barco “desoxirribonucléico”?
ya me veía entrando al puerto
- Aquí velero desoxirribonucléico solicitando permiso para atracar, velero desoxirribonucléico, delta, eco, sierra, oscar, x-ray, ...
Barajamos nombres de estrellas, de constelaciones, de vientos, nos gustaba Abril –un mes especial para nosotros- Vega...
Un día, en la biblioteca llegó una joven usuaria. Se llama ALEA.
Soy amiga de su madre y una vez me explicó que el nombre significaba “suerte” en latín y “primera luz del amanecer” en griego.
Es un nombre corto, que suena dulce y bonito.
Las aes parecen velas. La ele es el mástil
Además nada mejor para conjurar a la mala suerte que llamar “suerte” al velero
Alguien me dijo que “dados” le recordaba que era un proyecto “de a dos”
Nos gustó desde el primer momento y desde entonces el velero ha sido ALEA, y de esa manera no era algo indeterminado sino algo nuestro.
Ahora sólo nos queda esperar la suerte de navegar largo en su regazo... pronto
Alfa-Lima-Eco-Alfa